Con una convocatoria histórica de 13.000 corredores, la 11° edición de la Bimbo Global Race se consolidó una vez más como la carrera con causa más grande del mundo.

El evento, que tuvo como escenario los Bosques de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, logró reunir más de 260.000 rebanadas de pan —el equivalente a 6,5 toneladas de alimento— que serán entregadas al Banco de Alimentos para asistir a comedores y familias en situación de vulnerabilidad.

La propuesta de Grupo Bimbo tiene una premisa simple pero contundente: por cada persona inscripta, la compañía dona 20 rebanadas de pan. Este año, la cifra superó ampliamente el resultado de la edición anterior, cuando se habían recolectado más de 213.000 rebanadas. El salto se explica, en gran parte, por el número récord de participantes, que consolidó a la Argentina como una de las sedes con mayor convocatoria a nivel global dentro del circuito de más de 30 países donde se corre la Bimbo Global Race de manera simultánea.

“Este año alcanzamos un nuevo récord que nos llena de orgullo: 13.000 personas nos reunimos para correr, caminar, disfrutar en familia y transformar cada paso en una ayuda concreta”, celebró José Zavalía Lagos, Gerente General de Grupo Bimbo en Argentina, al término de la jornada.

La carrera, organizada por Sportsfacilities con el auspicio de Grupo Bimbo, tuvo su largada en la intersección de las avenidas Figueroa Alcorta y Dorrego, y ofreció distintas modalidades para todos los niveles y edades: recorridos de 3K, 5K y 10K —esta última con un ritmo competitivo que incluyó categorías élite para damas y caballeros—, además de una propuesta especial pensada para los más chicos.

Esa variedad de distancias fue clave para que la cita reuniera a familias enteras, corredores experimentados y quienes se acercaban por primera vez a una carrera de estas características, todos bajo un mismo objetivo solidario.

El lema que guía a la Bimbo Global Race no apunta únicamente a la performance deportiva, sino a “disfrutar haciendo lo que más nos gusta y ayudar al otro”. Desde su creación, el evento acumula a nivel mundial más de 30 millones de rebanadas de pan donadas, lo que la convierte en una de las iniciativas de responsabilidad social corporativa más grandes vinculadas al running.

La edición porteña de este año reafirmó el crecimiento sostenido que viene teniendo la carrera en el país desde su primera edición. Lo que comenzó como una propuesta de nicho para runners se transformó, con el correr de los años, en una verdadera fiesta popular que combina el deporte de alto rendimiento con la solidaridad y la participación familiar, en un mismo predio y una misma mañana.