

Se acerca el invierno y las bajas temperaturas ya causan estragos en la salud de las personas. Cuadros gripales y resfríos causan molestias como flujo nasal, tos y dolor de garganta. Para este último síntoma existe una solución casera que promete aliviarlo en segundos.
Más allá de los medicamentos, existen algunos remedios caseros que ayudan al cuerpo a superar el malestar, que también puede ser desencadenado por alguna alergia.
Por qué recomiendan hervir vinagre de manzana, agua y miel para el dolor de garganta
El éxito de esta mezcla radica en que la acidez del vinagre de manzana permite disminuir el pH de los tejidos y eliminar las bacterias que causan las infecciones respiratorias. Además, sus propiedades expectorantes ayudan a reducir las flemas y su insulina prebiótica fortalece el sistema inmunológico.
Por otro lado, la miel contiene minerales como el calcio, el hierro, el magnesio, el zinc o el fósforo, además de aminoácidos, enzimas y vitaminas como la C, la D y la E. Se le reconocen propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias, antisépticas, antibacterianas, antifúngicas y de fortalecimiento del sistema inmune.

Cómo preparar la infusión de vinagre de manzana y miel
Los ingredientes que se necesitan son:
- Una cucharada de vinagre de sidra de manzana
- Una taza de agua caliente
- Miel o limón (opcional)
Instrucciones:
- Verter el agua caliente en una taza.
- Agregar el vinagre de sidra de manzana y revolver bien.
- Finalmente, agregar la miel (al gusto).
Para aliviar el dolor de garganta, se recomienda beber esta infusión dos o tres veces por día.
El remedio casero no reemplaza al tratamiento médico
Es importante tener en cuenta que este remedio casero puede aliviar las molestias iniciales o los cuadros más leves, pero lo habitual es que se tenga que combinar con otras medidas de cuidado (reposo, hidratación, humidificación, etc.) o fármacos analgésicos y/o antiinflamatorios.
Además, cuando el dolor de garganta se debe a una infección bacteriana, lo más frecuente es que se necesite un tratamiento antibiótico que solo puede prescribir un médico.














