

El 9 de julio, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos autorizó a la empresa Reflect Orbital a construir, lanzar y operar un satélite espejo en la órbita terrestre baja.
Bautizado como Earendil-1, el dispositivo está diseñado para reflejar la luz del Sol hacia zonas específicas del planeta durante la noche, con el objetivo de proporcionar iluminación extra.
Sin embargo, la iniciativa despertó fuertes cuestionamientos entre científicos y especialistas, quienes advierten sobre sus posibles efectos secundarios.
Cómo será Earendil-1 y qué objetivo tendrá
Earendil-1 contará con un espejo reflector de 18 metros de diámetro, diseñado para dirigir la luz del Sol hacia la superficie terrestre y generar una zona iluminada de aproximadamente entre 5 y 6 kilómetros durante lapsos limitados.
La licencia otorgada por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) habilita a Reflect Orbital a lanzar este satélite experimental y operarlo en una órbita terrestre baja de unos 625 kilómetros de altura.
En esta primera misión, la empresa buscará comprobar el funcionamiento de su innovador reflector fabricado con una película ultrafina de alta capacidad reflectante.
Según la compañía, si la prueba resulta exitosa, la tecnología podría utilizarse en distintos ámbitos. Entre las aplicaciones previstas se encuentran la asistencia en tareas de búsqueda y rescate durante la noche, el apoyo a servicios e infraestructuras esenciales en situaciones de emergencia, el aumento del tiempo de operación de plantas de energía solar y la iluminación temporal de obras o zonas aisladas sin depender de generadores eléctricos tradicionales.
We're grateful to the @FCC for granting our application to fly our test mission!
— Reflect Orbital (@reflectorbital) July 10, 2026
This ruling is hugely validating for our company and reflects America's leadership in testing innovative space technology.
We're excited to validate the guardrails we have built into our technology… pic.twitter.com/6CldTDfDHh
¿Miles de “lunas” artificiales? El proyecto espacial que desató una fuerte polémica entre los científicos
La autorización de Eärendil-1 es solo el primer paso de un proyecto mucho más grande.
Reflect Orbital planea poner en órbita hasta 50.000 satélites para 2035, con el objetivo de reflejar la luz solar hacia distintos puntos de la Tierra durante la noche, una idea que ya genera preocupación entre científicos y astrónomos.
Durante la evaluación del proyecto, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) recibió cerca de 2.000 comentarios en contra.
Organizaciones como la American Astronomical Society, DarkSky International y la Royal Astronomical Society advirtieron que una futura constelación de satélites podría aumentar la contaminación lumínica, dificultar las observaciones astronómicas y afectar los ecosistemas nocturnos.
También existen dudas sobre posibles destellos que podrían impactar en pilotos, conductores y algunas especies animales.
Pese a estas objeciones, la FCC aclaró que la autorización corresponde únicamente a un satélite experimental y que cualquier despliegue masivo requerirá nuevas aprobaciones.
Por su parte, Reflect Orbital aseguró que trabajará junto a la comunidad científica para demostrar que la luz reflejada puede controlarse con precisión, minimizar sus efectos y modificar el proyecto si las pruebas muestran impactos negativos.















