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Después de 40 años de la Guerra de Malvinas en la que participaron Argentina e Inglaterra, Chile generó una nueva polémica debido a un gesto que tuvo con la Real Fuerza Aérea Británica (RAF).

Justamente, un avión de transporte militar Airbus A400M Atlas de Gran Bretaña, matrícula ZM413, realizó una escala en una base de la Fuerza Aérea chilena (FACh). El punto controversial radica en que la aeronave provenía de Monte Agradable (Mount Pleasant) en las Islas Malvinas.

El polémico gesto de Chile con Reino Unido que aviva el conflicto de Argentina por la soberanía de las Malvinas. Foto: © 2021 Royal Air Force. UK Crown Copyright.
El polémico gesto de Chile con Reino Unido que aviva el conflicto de Argentina por la soberanía de las Malvinas. Foto: © 2021 Royal Air Force. UK Crown Copyright.

¿Cómo fue el vuelo de la armada británica a Chile?

Según los sistemas de seguimiento y medios especializados, el A400M despegó desde la principal instalación militar británica en las Malvinas y aterrizó en las instalaciones del Grupo de Aviación N.º 10 de la FACh, ubicadas en Santiago de Chile (base aérea Pudahuel).

La operación forma parte del esquema de sostenimiento logístico habitual del Reino Unido en el Atlántico Sur, que permite reducir la dependencia del reabastecimiento marítimo y mantener una cadena de suministro aérea eficiente hacia el continente sudamericano.

El A400M Atlas es una aeronave de última generación capaz de transportar grandes volúmenes de carga, personal y equipamiento a largas distancias, lo que refuerza la autonomía operativa británica no solo en las Malvinas, sino también en proyecciones hacia la Antártida.

Este tipo de escalas no es nuevo: durante 2025 se registraron casos similares, como el A400M ZM407 en diciembre (con escala en Santiago tras Brasilia), ZM418 y ZM421 en rutas que incluyeron Montevideo y Santiago, e incluso despliegues antárticos desde Punta Arenas.

El papel de Chile durante la Guerra de Malvinas

En 1982, las relaciones diplomáticas entre Chile y Argentina se encontraban muy tensas. El reciente conflicto por el Canal del Beagle y las islas australes había estado a punto de derivar en una guerra abierta en 1978. Aunque el gobierno chileno proclamó oficialmente una postura de neutralidad tanto política como militar, en la práctica brindó una asistencia significativa a favor del Reino Unido.

Sidney Edwards, un experimentado oficial de inteligencia de la Real Fuerza Aérea británica (RAF), relató en su libro publicado en 2014 My Secret Falklands War que, sin el respaldo del régimen de Pinochet, los británicos no habrían logrado la victoria en el conflicto.

Según Edwards, el aporte más valioso consistió en la entrega oportuna de datos sobre los despegues de aviones de ataque argentinos desde bases en el sur del país. Además, se contó con información proveniente de radares ubicados en Punta Arenas y de otro radar instalado en territorio chileno, lo que amplió notablemente la cobertura sobre las posiciones y movimientos de las fuerzas argentinas.

“Esto permitió a nuestra flota conocer con antelación la ubicación de las naves y aeronaves enemigas, un factor decisivo para el triunfo”, explicó Edwards, quien colaboró directamente con el comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), el general Fernando Matthei.