

Los medios de transporte son esenciales para el desarrollo urbano y los trenes son un servicio clave para conectar las ciudades. En este contexto, hay una famosa línea ferroviaria que destaca por ser la más rápida de todo occidente.
Pese a que los chinos son los trenes más veloces de todo el planeta, hay una línea europea que alcanza los 350 km/h y podría llegar a país sudamericano para transformar por completo los métodos de traslado de pasajeros.
¿Cuál es el tren más rápido de occidente?
Los trenes TGV son los más rápidos de servicio comercial. La razón principal de su velocidad es que Francia construyó líneas exclusivas llamadas LGV (Lignes à Grande Vitesse o líneas a gran velocidad).
A diferencia de otros países donde los trenes rápidos comparten vías con trenes de carga lentos, el TGV corre sobre rieles especiales sin curvas cerradas y con pendientes suaves.
Además, el nuevo TGV M (Avelia Horizon) fue diseñado para ser capaz de alcanzar los 350 km/h en servicio comercial si las leyes y las vías lo permiten en el futuro, aunque el tope actual se fija en torno a los 320 kilómetros por hora.

El más rápido del oeste: cómo es el tren más rápido de Europa y América
El TGV tiene un diseño aerodinámico extremadamente afilado y una estructura ligera de aluminio que reduce la resistencia al viento, lo que permite mantener los 320 km/h de forma constante y segura sin descarrilar.
Por otro lado, a nivel técnico, el TGV utiliza un diseño de articulación único donde los vagones comparten los bogies (las estructuras con ruedas) entre ellos. Este factor no solo permite que el tren sea más estable y silencioso, sino que también actúa como una columna vertebral rígida que evita que el tren se doble en caso de accidente.
Además, este transporte tiene potentes motores eléctricos situados en las cabezas tractoras (y en modelos nuevos, distribuidos bajo el suelo) que generan miles de caballos de fuerza, alimentados por una catenaria de alta tensión de 25,000 voltios.
La velocidad y los maquinistas
A velocidades superiores a 200 km/h, es imposible que un conductor humano vea las señales visuales junto a la vía. Por eso, el TGV utiliza un sistema llamado TVM (Transmission Voie-Machine). La vía envía información directamente a las pantallas dentro de la cabina del conductor, indicando la velocidad permitida en cada tramo.
Si el sistema detecta que el tren supera el límite de seguridad, los frenos se activan automáticamente. Esta simbiosis entre inteligencia electrónica y potencia eléctrica es lo que lo mantiene como el rey de la velocidad en el hemisferio occidental.

El proyecto de Brasil que desafía a los trenes TGV
Recientemente, Brasil presentó un ambicioso proyecto para contar con el tren más rápido del continente, que alcanzará una velocidad de 350 km/h y unirá dos ciudades de gran relevancia económica y productiva en el país.
La obra ferroviaria es única en América del Sur y se espera que el tren conecte Río de Janeiro, San Pablo y Campinas, alcanzando una velocidad de 350 kilómetros por hora.
Además, se estima que el trayecto se complete en dos horas, lo que mejoraría la movilidad de pasajeros y ayudaría a reducir el tráfico en los distritos. Según las proyecciones, el tren TAV (Trem de Alta Velocidade) podría viajar de Río de Janeiro a San Pablo en 1 hora y 45 minutos.
También se indicó que la longitud total sería de 510 kilómetros y se considera uno de los desarrollos ferroviarios más significativos en la historia del continente.
















