

La Armada de Estados Unidos incorporó oficialmente al USS Massachusetts (SSN-798), un submarino nuclear de ataque de clase Virginia que ya forma parte de su flota operativa y es una de las unidades más modernas de todo el mundo.
El nuevo submarino nuclear USS Massachusetts es el número 25 de esta clase, considerada una de las más avanzadas del a nivel militar, tuvo una inversión cercana a U$s 2.800 millones y puede contener hasta 24 misiles de tipo Tomahawk.
¿Qué capacidades tiene el nuevo submarino nuclear?
El USS Massachusetts fue diseñado para ejecutar múltiples misiones en escenarios complejos y entre sus funciones principales se destacan la guerra antisubmarina, operaciones contra buques de superficie y ataques a objetivos terrestres con misiles de crucero.

También puede realizar tareas de inteligencia y apoyo a fuerzas especiales. Además, su sistema de propulsión nuclear le permite operar durante largos períodos sin necesidad de reabastecimiento, lo que aumenta su autonomía y sigilo.
Por su parte, la Armada de Estados Unidos incorporó oficialmente el 28 de marzo al USS Massachusetts (SSN-798) y a partir de ahora quedará listo para comenzar a operar en alta mar.
El poderoso armamento del submarino nuclear estadounidense
Entre las prestaciones militares más importantes del nuevo USS Massachusetts (SSN-709) de la Armada de Estados Unidos se destacan una serie de armamentos que lo posicionan como uno de los más letales a nivel mundial.

Entre sus principales características se destacan:
Armamento
- Torpedos pesados Mk-48 ADCAP.
- Misiles de crucero BGM-109 Tomahawk.
- Minas navales.
Sistemas de lanzamiento
- Tubos lanzatorpedos de 533 mm.
- Sistema de lanzamiento vertical (VLS).
- Módulos de carga útil tipo Virginia Payload.
¿Cómo es el plan de submarinos Virginia de Estados Unidos?
El programa clase Virginia se desarrolla en bloques de producción que incorporan mejoras tecnológicas progresivas. Estas incluyen avances en sensores, sistemas de combate y capacidad de procesamiento de datos.
Desde la entrada en servicio del primer submarino en 2004, la flota ha evolucionado para incrementar sus prestaciones operativas, de despliegue y de armamento.
En este sentido, las versiones más recientes suman mayor capacidad de lanzamiento y mejor integración de sistemas gracias a la utilización de propulsión nuclear.
En paralelo, la Armada continúa ampliando su flota y el USS Idaho (SSN-799) ya fue entregado y se encuentra en fase de preparación antes de su despliegue.
Por su parte, cabe destacar que el costo aproximado de cada uno de los submarinos de la clase Virginia cuentan con una inversión que oscila entre 3.000 y 5.000 millones de dólares.













