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Un importante yacimiento de oro fue descubierto en una de las zonas más pobres del mundo y podría alcanzar una valoración estimada en 4500 millones de euros. Por este potencial económico, se perfila como uno de los hallazgos mineros más relevantes de los últimos años.
La confirmación del hallazgo fue realizada por la empresa británica Shanta Gold Limited, que informó que el depósito se localiza en la zona de Isulu-Bushiangala, en el condado de Kakamega, al oeste de Kenia. Según los datos preliminares, el yacimiento cuenta con 1,27 millones de onzas de oro, una cifra que posiciona al país africano como un actor emergente dentro de la minería aurífera regional.
¿Cuál es la mina de oro que podría cambiar la economía de un país?
El descubrimiento se produjo en Kenia, dentro de un corredor geológico estratégico que concentra proyectos de gran escala y creciente interés internacional.
El nuevo yacimiento forma parte del Proyecto de Oro del Oeste de Kenia (WKGP), que integra también las áreas de Ramula-Mwibona. Todo el modelo de recursos fue certificado bajo el estándar internacional NI 43-101, utilizado para validar proyectos mineros ante inversores y mercados financieros globales.

¿Cómo será la explotación minera del nuevo descubrimiento?
La explotación estará a cargo de la filial Shanta Gold Kenya Limited, que desarrollará un modelo mixto de explotación, que combinará minería a cielo abierto y minería subterránea, de acuerdo con las condiciones geológicas de cada sector del proyecto.
El plan industrial incluye la construcción de una planta de procesamiento de 1.500 toneladas diarias, equipada con sistemas de trituración, molienda y lixiviación con carbón activado, tecnología estándar en proyectos auríferos de gran escala. A esto se suma una central eléctrica de 12 megavatios y una instalación específica para el almacenamiento de relaves.
La inversión total estimada para el desarrollo del proyecto oscila entre 146 y 180 millones de euros, lo que refuerza su carácter estratégico tanto para la empresa como para la economía minera de Kenia. La cercanía a centros urbanos y la existencia de infraestructura básica reducen los costos logísticos y aceleran los tiempos de puesta en marcha.
Dos métodos de explotación en zonas complementarias
En el área de Ramula-Mwibona, la extracción se realizará mediante minería a cielo abierto, con un contratista externo responsable de la operación y la maquinaria. Shanta Gold mantendrá la supervisión técnica, incluyendo diseño de mina, planificación, control topográfico e interpretación geológica.
En cambio, en Isulu-Bushiangala, el oro será extraído a través de minería subterránea, utilizando el método de cámaras largas con relleno cementado, operado directamente por personal del WKGP. Este enfoque busca maximizar la recuperación del mineral y mejorar la estabilidad geotécnica.

¿Cuál es la importancia de este nuevo descubrimiento minero?
Desde 2020, las campañas de exploración en el oeste de Kenia permitió duplicar los recursos minerales certificados y los técnicos identificaron depósitos satélite que podrían incorporarse en el futuro. Por ahora, estos no forman parte del estudio de viabilidad ni del plan minero actual.
El cronograma para 2025 prevé la finalización de la evaluación técnica, el avance de los trámites regulatorios y la búsqueda de financiación estructurada para consolidar la explotación. El proyecto se apoya en una región con alto potencial, influida por el cratón de Tanzania y los cinturones de rocas verdes del lago Victoria, especialmente dentro del corredor aurífero Busia-Kakamega, históricamente reconocido por su mineralización en oro.














