

La Ciudad de Buenos Aires dio un paso clave en materia educativa: la Legislatura aprobó, con el respaldo de todas las fuerzas políticas, la ley que declara obligatoria la sala de 3 años dentro del Nivel Inicial.
A partir de la sanción, todos los chicos y chicas de esa edad deberán tener garantizado el acceso a una vacante educativa, algo que hasta ahora no era una obligación estatal, sino una oferta optativa.
La norma también prevé que el Gobierno porteño asegure progresivamente la disponibilidad de doble jornada y la posibilidad de elegir entre jornada simple o doble para las familias que lo necesiten.
Cambia la educación en Ciudad de Buenos Aires: los tiempos de implementación
La ley entrará en vigencia recién en 2027, con un plazo adicional de dos años para adaptar la infraestructura y la oferta educativa. En ese período, el objetivo es incorporar a la enseñanza oficial a los chicos que hoy asisten a Centros de Primera Infancia, Centros de Desarrollo Infantil y jardines inscriptos en el Registro de Instituciones Educativas Asistenciales, manteniendo la jornada extendida en los casos donde ya la tenían.

Además, el reglamento de Inscripción en Línea establecerá que los chicos que ya están matriculados en sala de 2 años tendrán prioridad a la hora de asignar las vacantes para 2027.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, celebró la aprobación y remarcó la importancia de los primeros años de vida: “Los primeros años son decisivos para el desarrollo de cada chico. Es cuando se forman el lenguaje, la curiosidad, la capacidad de convivir, de jugar, de expresarse y de aprender”, sostuvo, y felicitó a los legisladores que impulsaron la iniciativa.
AHORA. Aprobamos una ley para que la sala de 3 sea obligatoria en la Ciudad.
— Jorge Macri (@jorgemacri) September 3, 2026
Los primeros años son decisivos para el desarrollo de cada chico. Es cuando se forman el lenguaje, la curiosidad, la capacidad de convivir, de jugar, de expresarse y de aprender.
Felicitaciones a…
Por su parte, la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, destacó que la medida busca garantizar equidad en el acceso: “El inicio de la trayectoria educativa a temprana edad es una prioridad clave”, afirmó la funcionaria, y remarcó que la obligatoriedad apunta a mejores oportunidades de desarrollo integral para toda la vida.
Uno de los argumentos centrales del proyecto tiene que ver con la demografía porteña. Según los fundamentos de la ley, la Ciudad atraviesa un momento particular: la tasa de natalidad cayó un 50% en 2024 respecto de 2014, profundizando una tendencia que ya venía desde la década anterior.
Ese descenso, sostienen desde el Gobierno porteño, genera una “ventana de oportunidad” para expandir la cobertura educativa sin necesidad de una inversión estructural equivalente a la que hubiera hecho falta en un escenario de natalidad estable o creciente, ya que permite optimizar la infraestructura existente.














