

Fatiga, debilidad, mareos y aturdimiento son algunos de los síntomas que pueden aparecer con la anemia. Sin embargo, la deficiencia de hierro puede detectarse mucho antes de que se desarrolle esta condición, a través de un valor que cobró relevancia en los análisis de sangre: la ferritina.
En ese contexto, la Sociedad Americana de Hematología (ASH) publicó nuevas recomendaciones para detectar la deficiencia de hierro. Las guías establecen límites de ferritina más altos, por lo que una persona puede ser considerada con reservas de hierro insuficientes incluso cuando su valor no sea tan bajo como se exigía anteriormente.
Las directrices de 2026 fueron publicadas en la revista científica Blood Advances y apuntan a detectar la deficiencia de hierro en una etapa más temprana, incluso cuando la persona todavía no presenta anemia. Los valores de referencia pueden variar según la edad, el embarazo, el sangrado menstrual y la presencia de inflamación.
Qué es la ferritina y por qué es tan importante
Según explica MedlinePlus, la ferritina es una proteína que almacena hierro en el organismo, por lo que su medición en sangre permite estimar las reservas disponibles.
El hierro es necesario para producir hemoglobina, la molécula de los glóbulos rojos que lleva oxígeno desde los pulmones hacia los tejidos. De esta forma, cumple funciones importantes en los músculos, la médula ósea y distintos órganos, y es fundamental para el desarrollo cerebral durante la infancia.
Por eso, medir la ferritina permite conocer cómo se encuentran las reservas de hierro del organismo y detectar una posible deficiencia de este mineral antes de que llegue a desarrollarse una anemia.

Cómo se detecta la anemia en un análisis de sangre
Es importante destacar que la forma convencional de detectar la anemia en un análisis de sangre es a través de un hemograma completo, que se utiliza para evaluar las células sanguíneas presentes en una muestra de sangre.
En el caso de la anemia, este análisis permite conocer, entre otros parámetros, el nivel de hemoglobina y el hematocrito, que indica qué proporción de la sangre está compuesta por glóbulos rojos.
Pero la ferritina cumple otra función. Este análisis permite conocer las reservas de hierro del organismo y ayuda a determinar si existe una deficiencia de este mineral. Por eso, una persona puede tener ferritina baja y todavía no presentar anemia, ya que la disminución de las reservas de hierro puede aparecer antes de que descienda la hemoglobina.
Cuando la deficiencia de hierro progresa y también disminuye la hemoglobina, puede desarrollarse una anemia por deficiencia de hierro o anemia ferropénica.
Nuevos valores de ferritina recomendados en los análisis de sangre
Las nuevas guías establecen límites de ferritina más altos para detectar la deficiencia de hierro en distintos grupos. Esto significa que algunas personas que antes podían estar dentro de los valores considerados normales ahora podrían ser diagnosticadas con déficit de hierro.
Según las recomendaciones de la ASH, los valores son:
- Niños de 9 meses a 4 años: ferritina de 20 ng/mL o menos.
- Adultos, personas menstruantes y embarazadas: 30 ng/mL o menos.
- Personas con mayor riesgo, como quienes tienen sangrado menstrual abundante y embarazadas con anemia: 50 ng/mL o menos.
- Adultos con inflamación por cáncer, enfermedad inflamatoria intestinal, infecciones u otras condiciones: ferritina menor a 100 ng/mL o una saturación de transferrina menor al 20%.
La saturación de transferrina muestra cuánto hierro está circulando unido a esta proteína que lo transporta por la sangre. Este valor es especialmente útil cuando hay inflamación, ya que la ferritina puede aumentar en estos casos y dar una imagen menos precisa de las reservas de hierro.

Qué cambia con las nuevas recomendaciones
Las nuevas directrices buscan detectar la deficiencia de hierro de manera más temprana y precisa, pero no establecen un tratamiento único. La conducta médica depende de cada caso, incluyendo la causa del déficit, la edad, el embarazo, las enfermedades asociadas y los resultados de los análisis.
La ASH prevé publicar en 2027 nuevas recomendaciones sobre el tratamiento de la deficiencia de hierro. Hasta entonces, las guías actuales apuntan a mejorar la detección y evitar que casos de déficit de hierro queden fuera de los criterios diagnósticos.

















