

Los recientes terremotos registrados en distintos países de Sudamérica volvieron a poner el foco sobre la actividad sísmica en la región y despertaron dudas sobre la posibilidad de que fenómenos de gran magnitud puedan afectar a la Argentina.
Ante la preocupación, el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), a través del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), explicó que los movimientos registrados en el norte de Sudamérica no permiten anticipar nuevos terremotos en Argentina. Según el organismo, cada región presenta características tectónicas y geológicas propias.
¿Cuáles son las zonas de Argentina con mayor riesgo de terremotos?
De acuerdo con el SEGEMAR, Argentina es un país sísmicamente activo, aunque el nivel de peligrosidad no es igual en todo el territorio.
El centro-oeste concentra las áreas con mayor actividad sísmica y peligrosidad.
En estas regiones, las condiciones geológicas hacen que exista una mayor probabilidad de registrar movimientos sísmicos.

En concreto, el INPRES elaboró un mapa de peligrosidad sísmica que abarca todo el territorio, a partir del análisis de registros históricos y datos sismológicos.
El estudio reúne información sobre los terremotos registrados desde 1471 hasta el 31 de diciembre de 2019 y permite estimar el nivel de movimiento del suelo que podría producirse, a largo plazo, en distintas regiones del país.
Según esta clasificación, Buenos Aires se ubica entre las zonas de menor peligrosidad sísmica de Argentina.
En contraste, las regiones de Cuyo y del noroeste argentino presentan una mayor peligrosidad sísmica, asociada a una actividad tectónica más intensa y a una mayor frecuencia histórica de eventos sísmicos capaces de generar niveles significativos de aceleración y movimiento del terreno.

¿Se puede predecir cuándo habrá un terremoto en Argentina?
El organismo aclaró que la ciencia todavía no cuenta con herramientas capaces de determinar con precisión el lugar, la fecha y la magnitud de un terremoto antes de que ocurra.
La sismología sí permite identificar sectores con distintos niveles de peligrosidad y calcular probabilidades de ocurrencia a largo plazo. Por eso, la actividad sísmica de otros países de Sudamérica no puede utilizarse como una señal para anticipar un terremoto en Argentina.
¿Cómo se controla la actividad sísmica en el país?
Para seguir la evolución de los movimientos del suelo, Argentina cuenta con la Red Nacional de Monitoreo Sísmico, que registra los eventos y permite que la información sea analizada, verificada y difundida a través de los canales oficiales.
Desde el SEGEMAR remarcaron que los terremotos responden a procesos tectónicos y condiciones geológicas particulares de cada región. Por esa razón, los fuertes sismos ocurridos recientemente en otros países sudamericanos no constituyen por sí mismos un indicador de que vaya a producirse un evento similar en Argentina.








