Salud

Adiós sudor en las manos: por esto te transpiran las palmas y esta es la forma de frenarlo, según los médicos

La problemática sudoración puede tener un impacto significativo en la vida social y emocional de una persona.

En esta noticia

El sudor en las manos es un fenómeno que va más allá de ser simplemente incómodo; representa una verdadera lucha para quienes lo experimentan, especialmente cuando se convierte en un asunto cotidiano. ¿Te interesa saber la explicación médica?

No es el calor el culpable absoluto, aunque sí puede agravar la situación, dando paso a un escenario donde las palmas sudorosas se transforman en una barrera para realizar tareas simples y hasta ponen en riesgo la salud, en casos extremos.

Hablamos de la hiperhidrosis, un trastorno caracterizado por una sudoración excesiva que no solo afecta a las manos, sino también a pies y axilas, marcando profundamente la vida social y emocional de las personas debido a la ansiedad y la vergüenza que conlleva.

Pilates en pared: los 4 ejercicios perfectos para fortalecer todo el cuerpo

El lenguaje de los perros: un estudio científico reveló qué entiende tu mascota cuando le hablás

Hiperhidrosis: qué es y por qué le transpiran las manos a quienes la sufren

Según Mayo Clinic, la hiperhidrosis va más allá de las respuestas habituales del cuerpo ante el calor o el ejercicio, al provocar un exceso de sudoración que puede llegar a empapar la ropa o gotear de las manos.

La sudoración excesiva sin motivo aparente requiere evaluación médica para descartar condiciones subyacentes. (Fuente: Unsplash)

La característica principal de este trastorno es una sudoración intensa que se manifiesta de forma inusual, afectando áreas como las manos, pies, axilas o incluso la cara, en episodios que ocurren al menos una vez a la semana y de manera bilateral.

El lenguaje de los perros: un estudio científico reveló qué entiende tu mascota cuando le hablás

Hallazgo arqueológico: investigadores descubren canales y un embarcadero prehispánico debajo de Ciudad de México

Se distinguen principalmente dos tipos de hiperhidrosis:

  • Hiperhidrosis primaria:

    • No se asocia a una causa médica específica y podría tener un componente hereditario.
    • Resulta de señales nerviosas inadecuadas que activan las glándulas sudoríparas ecrinas más de lo necesario, afectando comúnmente las palmas, plantas, axilas y, ocasionalmente, el rostro.
  • Hiperhidrosis secundaria:

    • Surge por condiciones médicas subyacentes o el uso de ciertos medicamentos (analgésicos, antidepresivos, medicamentos hormonales y para la diabetes).
    • Puede causar sudoración generalizada en todo el cuerpo.
    • Las afecciones que pueden desencadenarla incluyen:
      • Diabetes.
      • Cambios hormonales como los sofocos de la menopausia.
      • Problemas de tiroides.
      • Algunos tipos de cáncer.
      • Trastornos del sistema nervioso.
      • Infecciones.

El correcto diagnóstico del tipo de hiperhidrosis que afecta a una persona es fundamental para elegir el tratamiento más adecuado y mejorar así su calidad de vida.

La hiperhidrosis secundaria puede ser un efecto secundario de ciertos tipos de medicamentos, incluyendo algunos antidepresivos. (Fuente: Unsplash)

Cuándo buscar ayuda médica y posibles complicaciones

Según un artículo del sitio español 20 minutos, la sudoración excesiva podría ser el indicio de una condición más grave de lo que parece a primera vista.

Es muy importante estar atentos a ciertas señales de alerta que requieren atención médica inmediata, como sudoración intensa acompañada de mareos, dolor en el pecho, garganta, mandíbula, brazos, hombros, o si experimentás piel fría y un pulso acelerado. Estos síntomas pueden ser señales de condiciones médicas urgentes.

La hiperhidrosis puede requerir un enfoque de tratamiento multidisciplinario. (Fuente: Unsplash)

 Además, es importante consultar a un profesional de la salud bajo las siguientes circunstancias:  

  • La sudoración interfiere con tus actividades diarias.
  • Causa sufrimiento emocional o aislamiento social.
  • Notás un aumento repentino en la cantidad de sudoración sin una causa aparente.
  • Experimentás sudoraciones nocturnas sin una razón clara.

Las personas que sufren de hiperhidrosis también enfrentan complicaciones que van más allá de lo físico:

  • Infecciones: hay una mayor predisposición a sufrir infecciones en la piel debido a la humedad constante.

  • Impacto social y emocional: la hiperhidrosis puede generar situaciones embarazosas, como tener las manos húmedas o la ropa empapada de sudor, afectando la interacción social, la búsqueda de empleo y el cumplimiento de objetivos educativos.

El conocimiento y la atención a estas señales de alarma y complicaciones son fundamentales para buscar la ayuda necesaria y abordar no solo los síntomas físicos de la hiperhidrosis, sino también sus repercusiones en la calidad de vida y bienestar emocional.

Cuál es la solución a la hiperhidrosis según los médicos


Según la información del mismo artículo del sitio español, la hiperhidrosis puede tener una solución. La simpatectomía torácica es una intervención, ahora mínimamente invasiva y muy efectiva. A través de pequeñas incisiones y un endoscopio, el cirujano localiza y trata los nervios responsables del exceso de sudoración. 

El éxito de esta cirugía alcanza el 99% en casos de hiperhidrosis palmar y axilar. A pesar de eso, alrededor de dos de cada diez pacientes pueden experimentar sequedad extrema en las manos, que puede requerir el uso de cremas hidratantes. 

Estrategias cotidianas para manejar la hiperhidrosis

Mientras buscás asesoramiento médico y el tratamiento adecuado para la hiperhidrosis, existen estrategias que podés implementar en tu día a día para aliviar la incomodidad y minimizar el impacto de este trastorno en tu vida.

Practicar técnicas de relajación puede ser útil para las personas con hiperhidrosis. (Fuente: Unsplash)

Estas prácticas no reemplazan la consulta médica, pero pueden ser complementarias para mejorar tu bienestar:

  • Elegí prendas adecuadas: usá ropa de tejidos naturales como el algodón, que permiten una mejor ventilación.

  • Mantené una higiene personal rigurosa: lavate frecuentemente las áreas afectadas con jabón suave para reducir la sensación de humedad y el riesgo de infecciones.

  • Evitá los desencadenantes: identificá y reducí la ingesta de alimentos o bebidas que notás que aumentan tu sudoración, como la cafeína y las comidas picantes.

  • Practicá técnicas de relajación: el estrés y la ansiedad pueden exacerbar la hiperhidrosis, por lo que técnicas como la meditación y el yoga pueden ser de ayuda.

  • Consultá a un especialista: un dermatólogo puede ofrecerte opciones de tratamiento específicas y personalizadas.

Temas relacionados
Más noticias de ciencia
Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.