

La lavandina no siempre desinfecta mejor cuando se utiliza pura. Aunque pueda parecer que una mayor concentración garantiza una limpieza más efectiva, el hipoclorito de sodio necesita encontrarse en una concentración adecuada para actuar correctamente sobre microorganismos.
Por eso, para determinadas tareas de desinfección, los especialistas recomiendan diluir la lavandina con agua y preparar la solución en las proporciones indicadas en el envase.
Además, el producto sin diluir puede perder eficacia con mayor rapidez debido a procesos de evaporación y descomposición.
Por qué no conviene usar lavandina pura en todos los casos
La lavandina contiene hipoclorito de sodio, un compuesto químico que actúa como desinfectante. Sin embargo, utilizarla directamente desde el envase no significa necesariamente obtener mejores resultados.
La eficacia del producto depende de que el principio activo se encuentre en una concentración apropiada y de que la solución se utilice de manera correcta.
Una lavandina demasiado concentrada, además, puede resultar más agresiva para determinadas superficies y aumentar la exposición a los vapores del producto.
Otro factor importante es que el hipoclorito de sodio pierde estabilidad con el tiempo y puede descomponerse, especialmente cuando queda expuesto a condiciones que favorecen su degradación.

Cómo preparar la lavandina para desinfectar
Para preparar una solución desinfectante, la lavandina debe diluirse con agua siguiendo las indicaciones del fabricante, ya que la concentración de hipoclorito puede variar entre productos.
La preparación debe hacerse preferentemente con agua a temperatura ambiente y en la cantidad necesaria para utilizarla en el momento.
La regla general para la desinfección de superficies comunes es mezclar 1 taza (100 ml) de lavandina en 10 litros de agua (o una cucharada sopera por cada litro de agua).
No es recomendable preparar grandes volúmenes para almacenarlos durante varios días, porque el hipoclorito pierde eficacia progresivamente.
También es importante utilizar un recipiente limpio y conservar la solución protegida de la luz y el calor hasta su utilización.
Qué cuidados tener al usar lavandina
La lavandina debe manipularse con precaución. Nunca hay que mezclarla con otros productos de limpieza, especialmente con sustancias ácidas o productos que contengan amoníaco, porque pueden generarse gases peligrosos.
Durante la preparación y aplicación conviene mantener el ambiente ventilado y evitar el contacto directo con la piel y los ojos. También es fundamental respetar las instrucciones que figuran en la etiqueta del producto, tanto para la dilución como para el tiempo de contacto necesario para la desinfección.














