

La cadena de heladerías Freddo concretó su desembarco en Paraguay. La firma abrió su primer sucursal en Asunción, en el shopping Paseo Carmelitas, ubicado sobre la avenida España, una de las dos arterias con mayor circulación de la ciudad. El local de Freddo es uno de los pocos dedicados a gastronomía que posee el shopping, copado por marcas de ropa.
En este proyecto, Freddo tiene un 40% de las acciones, mientras que el 60% restante se reparte en porciones iguales entre otros tres socios paraguayos. Se trata de Francisco Brizuela, Miguel Brunotte y otro empresario que prefiere no ser identificado.
El primero tiene la representación de perfumes Calvin Klein y negocios de free-shop en territorio guaraní, mientras que el segundo se dedica al negocio de logística y es dueño de restaurantes. La inversión para abrir el local fue de u$s 100.000. La facturación de la sucursal se estima en torno a los u$s 45.000 dólares. El kilo de helado se vende a u$s 7, u$s 2 menos que su precio en la Argentina ($ 26).
“En Paraguay, estimamos recuperar la inversión en un año. La idea es abrir otro local más en Asunción en noviembre, sobre la Avenida Mariscal López, y otro más en Paraguay durante el año que viene , explica Sergio Gratton, director general de la cadena, propiedad del grupo Pegasus. En Asunción, los principales competidores de Freddo son las cadenas París y Sugar.
La expansión regional de la heladería continuará en Chile, Brasil y Colombia. Todo dependerá de los socios locales que puedan encontrar en cada país y las necesidades de inversión que demande cada una de esas operaciones.
A los locales abiertos o remozados este año en Patio Bullrich, Madero Este, Arenales y Callao, Paseo Alcorta, o Guido y Junín, la cadena sumará otros en Galerías Pacifico, Solar de la Abadía y el Abasto (compartido con Aroma) entre julio y agosto. De esa forma, llegará a 35 sucursales, con una facturación anual de $ 35 millones.











