

Un informe del Abeceb.com asegura que el aumento del tipo de cambio luego de la devaluación no se ha trasladado por completo a los precios minoristas. Según el estudio, este ajuste elevará la inflación al 10,5% a lo largo de este año.
Los pronósticos coinciden con las metas del Gobierno, que luego del incremento de 2,5% en el ndice de Precios al Consumidor en el primer bimestre del año, elevó el rango oficial de inflación estimada del rango 5%-8% al de 8% a 10,5%, según reconoció el propio ministro de Economía, Roberto Lavagna.
Para abeceb.com, el aumento de enero y febrero fue resultado de una sumatoria de factores sectoriales y estacionales, regulatorios y otros asociados a la trayectoria económica post-devaluación. Desde enero de 2002, los precios mayoristas aumentaron 118% a partir del aumento de los precios de las importaciones. Sin embargo, la energía eléctrica recién presentó los mayores aumentos en 2004, mientras el ajuste de salarios aún no se ha completado.
Mientras, el segmento minorista aún se encuentra atrasado respecto de las variaciones del tipo de cambio. En el tercer año posterior a la devaluación, el traspaso de los mayoristas fue de 70%, mientras que para los minoristas el ajuste fue de 27%.
Para responderse al interrogante sobre hasta dónde deberían ajustar los precios minoristas, abeceb.com compara el caso argentino con el de Brasil, donde el aumento del tipo de cambio se trasladó a los precios minoristas un 36% al tercer año de la devaluación, mostrando un diferencial de solo 31 puntos porcentuales con el segmento mayorista.
“Esto nos conduciría a pensar que para la Argentina es factible que este ajuste se produzca recién en el cuarto año post- devaluación y el IPC podría dar cuenta de una inflación de 10,3% en 2005 , concluye el informe.
De este modo, el Tesoro de la Nación Argentina y el Banco Central, el primero interviniendo con los excedentes fiscales y el segundo contrayendo la base monetaria, que se redujo en $ 2.300 millones en lo que va del 2005 y con otras herramientas de esterilización extraordinarias, procurarán mantener el tipo de cambio nominal por encima de $ 2,90. Pero, se advierte, la libertad de la política monetaria y fiscal para lograr los objetivos de tipo de cambio nominal y gasto fiscal expansivo está acotada en un año electoral.










