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El mercado de inteligencia artificial ya no mira solo a Nvidia. Ahora el foco empieza a desplazarse hacia un segmento mucho menos visible, pero igual de crítico: la memoria.

En ese contexto, la estadounidense Micron Technology se convirtió en una de las apuestas más agresivas de Wall Street. La acción sube cerca de 187% en lo que va del año y acaba de superar por primera vez el billón de dólares de capitalización bursátil, después de que varias firmas elevaran de forma drástica sus precios objetivo.

La última en sumarse fue Barclays. El banco elevó su target para Micron hasta los u$s 1175, tras una secuencia de revisiones que muestra hasta qué punto cambió la narrativa del mercado sobre el negocio de memorias.

En diciembre, Barclays proyectaba u$s 275 por acción. Luego pasó a u$s 450 en enero, u$s 675 en marzo y ahora directamente a u$s 1175.

La apuesta alcista se profundizó después de que UBS elevara incluso más su proyección: de u$s 535 a u$s 1625 por acción.

La IA y una “crisis global de memoria”

La explicación detrás del rally es relativamente sencilla. Sucede que la inteligencia artificial consume cantidades masivas de memoria DRAM y almacenamiento NAND.

Los modelos de IA agéntica, los centros de datos y los sistemas de inferencia necesitan no sólo GPUs avanzadas, sino también enormes volúmenes de memoria de alta velocidad para poder procesar datos.

Aquí es donde Micron se convierte en parte esencial de la cadena. La compañía se transformó en uno de los principales proveedores globales de memorias avanzadas para sistemas de IA y hoy opera en un contexto de fuerte escasez de oferta.

Según la empresa, la demanda crece mucho más rápido que la capacidad de producción global.

La situación es tan extrema que los ejecutivos reconocieron que no logran cubrir completamente la demanda de algunos productos vinculados a IA, especialmente memorias HBM4 y SSD Gen6 optimizadas para sistemas de Nvidia.

El mercado interpreta que esa falta de capacidad le está dando a Micron algo históricamente muy raro en la industria de memorias: poder real de fijación de precios.

Los precios de DRAM y NAND ya vienen subiendo con fuerza y varias consultoras creen que la tensión puede prolongarse durante años.

¿Qué anticipa el mercado?

El asesor de inversiones, Gastón Lentini, comentó en charla con El Cronista que Micron es una empresa vinculada al negocio de memorias, un componente vital para cualquier computadora desde la era de las PC de escritorio y que hoy volvió al centro de la escena por el boom de la inteligencia artificial.

El estratega explicó que la expansión de la IA disparó la demanda de este tipo de productos, especialmente memorias DRAM y NAND de alta velocidad necesarias para centros de datos y sistemas de procesamiento avanzados.

Y advirtió: “Si bien las ventas de la compañía crecieron fuerte en el último año, al igual que las expectativas del mercado, las menciones de Donald Trump sobre la necesidad de fortalecer la producción tecnológica y de semiconductores en Estados Unidos también despertaron el interés de más inversores y ayudaron a impulsar otro tramo alcista cercano al 20%”.

A estos niveles, el rally empieza a dividir a Wall Street. Por un lado, están quienes creen que el mercado atraviesa una nueva burbuja vinculada a la IA y que muchas valuaciones ya perdieron conexión con los fundamentos.

Micron
Micron

Del otro, aparecen los que sostienen que recién está comenzando un cambio de época y que, pese a la volatilidad, este tipo de compañías todavía tienen un largo recorrido de crecimiento por delante.

“Desde nuestra visión, con dos guerras abiertas a nivel global y un déficit fiscal en Estados Unidos que ya empieza a recordar magnitudes vistas en economías mucho más frágiles, preferimos mantener una postura prudente”, comentó Lentini.

“En este contexto, conservar parte de la cartera en liquidez es una estrategia válida”, deslizó el experto.

Por su parte, Elena Alonso, CEO de Emerald Capital, describió en charla con este medio el movimiento de Micron como “una locura”.

Sin embargo, advirtió que detrás del movimiento hay varios factores concretos que el mercado comienza a pricearmuy agresivamente”.

Alonso recordó:

  1. “UBS directamente triplicó su precio objetivo para la acción: pasó de u$s 535 a u$s 1625″ El argumento es que la inteligencia artificial cambió estructuralmente el negocio de memorias y que el mercado todavía sigue valuando a Micron con múltiplos “propios de una empresa cíclica tradicional, cuando en realidad empezó a comportarse más como infraestructura crítica para IA”, señaló.
  2. Hay una escasez real. Alonso advirtió, en línea con Lentini, que la demanda de memoria necesaria para correr modelos de inteligencia artificial explotó.“Empresas como Nvidia y los grandes hyperscalers necesitan cantidades enormes de DRAM y memorias de alto ancho de banda. El propio CEO de Micron Technology reconoció que hoy sólo están pudiendo entregar entre la mitad y dos tercios de lo que sus clientes demandan. Básicamente: no hay stock suficiente para todos”, comentó.
  3. Están los números, que al final son lo que manda en Wall Street. En el último trimestre fiscal, los ingresos se triplicaron interanualmente hasta los u$s 23.900 millones. Y la ganancia por acción saltó desde u$s 1,41 hasta más de u$s 12. Ya no parece simplemente un rebote del ciclo: el mercado empieza a tratarla como otra empresa.
  4. La memoria HBM, la de alto ancho de banda que utilizan los chips de IA, ya está prácticamente vendida hasta 2026. Eso le da a Micron algo muy poco habitual para este negocio: visibilidad de ingresos por más de un año, señaló la estratega.

¿Comprar, vender o mantener después de la suba?

Ahora, si la pregunta es si conviene comprar después de semejante rally, la respuesta requiere más cuidado, dijo Alonso.

La acción ya cotiza descontando un escenario extremadamente optimista y el negocio de memorias históricamente fue uno de los más cíclicos de la industria tecnológica. Eso significa que cualquier ruido puede provocar correcciones fuertes”, analizó.

Antes de entrar, hay tres preguntas básicas que cualquier inversor debería hacerse: “Cuánto pesa ya el sector IA en su cartera, cuál es su horizonte de inversión y cuánto entiende realmente del negocio de memorias”.

Si la tesis convence, una alternativa razonable puede ser construir posición de manera gradual. Entrar de golpe después de una suba diaria del 20% rara vez fue el mejor consejo en Wall Street.

“En este tipo de sectores, muchas veces tiene más sentido promediar precios y exponerse de forma escalonada a una tendencia estructural que intentar perseguir el movimiento del día”, concluyó la experta.