

El 98% del balance de Puente no es casa de cambios. Nunca fue relevante y menos ahora, dice Federico Tomasevich, dueño de la tradicional financiera, que vendió su casa de cambio para concentrarse en trading, banca privada y de inversión. Compraron una unidad de negocios que no era nuestra core business, agrega Tomasevich, quien no proporciona más detalles en vista de que la operación está todavía sujeta a la aprobación del Banco Central.
De todos modos, este diario pudo saber que la casa de cambio ya no tendrá más el tradicional nombre de Puente sino que llevará el de una entidad que no está en el mercado con este negocio.
Para fin de año, Puente se concentrará en la banca privada y se mudará a un edificio de la zona de Catalinas, donde habrá unas 300 personas. Será una cuestión de imagen por un lado, ya que el microcentro está asociado a las casas de cambio, y de espacio por el otro.
Por lo pronto, Puente tuvo dos grandes incorporaciones. Se sumó Juan José Ciro, ex director de Tesorería del Standard Bank y ex miembro del directorio del MAE, como director financiero. Y se incorporó Carlos Meira, ex líder de Marketing de Microsoft y de Reuters, como director de Comunicaciones y Marketing.
¿Por qué esta apuesta de Tomasevich en estos momentos críticos? Lo responde él mismo: La Argentina tiene un ahorro privado enorme, hay una demanda insatisfecha de productos de inversión y necesita de jugadores que puedan comprender este nicho con toda la enorme liquidez existente. Hay $ 420.000 millones en depósitos, de los cuales más de $ 100.000 millones están en depósitos a la vista sin remunerar.
¿Se meterán también en el negocio financiero? En la Argentina hay entidades muy solventes, competitivas y profesionales que tuvieron excelentes resultados en este rubro, pero hacés un negocio o el otro, no podés hacer las dos cosas. Si le vas a prestar la plata al cliente difícilmente puedas reestructurar un bono de deuda, y nosotros nos enfocamos en esto último, dice Tomasevich, que empezó a trabajar en Puente a los 18 años, luego de haber heredado la profesión y el negocio de su abuelo, un español que trabajó en la empresa hasta que terminó comprándola. Tomasevich es responsable del cambio estarégico que Puente realizó en 2002, cuando sucedió a su madre en la dirección y la compañía empezó a operar como sociedad de bolsa.











