El mercado mostró un deterioro en sus expectativas de inflación para los próximos meses y anticipa un índice de precios al consumidor (IPC) mensual más elevado en marzo. Sin embargo, existe consenso de que el proceso de baja de la inflación se va a reanudar hacia adelante.
En medio de tal expectativa, hay un mayor diferencial entre el IPC que proyecta el REM respecto de los precios de los bonos en pesos (break even). Cual serán los datos de inflación que se esperan y como se preparan los analistas en las carteras en pesos.
¿Por encima del 3%?
El martes el INDEC dará a conocer el dato de inflación de marzo, el cual se espera que este en niveles del 3% mensual, acelerando respecto del 2,9% de febrero.
De cara al dato, la mediana de las proyecciones del REM arrojó una inflación del 3,0% mensual.
Por su parte, las mediciones de las consultoras privadas sugieren que la inflación de marzo sería similar a la de febrero, cerrando el mes en un rango del 2,7% a 3,3% mensual, con una mediana del 2,9% mensual.
La mediana de las consultoras estuvo alineada con lo que estas mismas consultoras habían medido en febrero, sugiriendo que la inflación de marzo será similar al 2,9% de febrero.

En línea con la inflación que se espera para el martes, la inflación de CABA fue del 3%, haciendo que en lo que va de 2026 la dinámica inflacionaria sea del 8,9% y de 32,1% interanual.
Los analistas de Max Capital indicaron que la inflación continúa reflejando una inercia persistente, en parte impulsada por precios regulados, que están generando un piso y que dado el dato de CABA, esperan un 3% para el dato del Indec de marzo.
“Hacia adelante, una vez que se disipe el impacto del shock de precios energéticos de marzo, la inflación debería retomar una trayectoria descendente. Re-ponderar el IPC de la Ciudad de Buenos Aires para alinearlo con la canasta nacional implicaría una inflación cercana a 2,9% mensual. El IPC nacional se publicará mañana por la tarde y estimamos que se ubicará en 3,0% mensual”, indicaron.
Por su parte los analistas de Adcap Grupo Financiero señalaron que las mediciones semanales de inflación son consistentes con un registro superior al 3% en marzo de 2026.
“Prevemos que los aumentos en los combustibles tengan un impacto parcial en marzo y que la mayor parte se refleje en el dato de abril. Gran parte de nuestra proyección de inflación ya está incorporada en los precios”
A su vez, estiman que el mercado se prepara para una inflación más alta por más tiempo.
“Aunque gran parte de nuestra inflación proyectada ya está incorporada en los precios, el mercado continúa extendiendo duration ante la posibilidad de que la inflación termine siendo más alta en el largo plazo”, afirmaron.

De cara al dato del martes, Rodrigo Benítez, economista jefe de Grupo GST, advierte que el aumento del precio de la carne y de los combustibles son dos factores específicos que hacen esperar dos datos de inflación (marzo y abril) que seguramente estarán por arriba de sus expectativas previas (y del mercado), aunque espera una desinflación hacia adelante.
“Posiblemente también impliquen algún efecto de reacomodamiento de precios relativos. Pero la tendencia por fundamentos (monetario y cambiario) es hacia niveles de inflación más bajos que los actuales. Ese es nuestro escenario base actual, donde los 4 primeros meses del año ponen un piso alto de inflación y luego esperamos que se inicie un proceso de gradual desinflación”, dijo Benítez.
En esa línea, el economista jefe de Grupo GST indicó que los mercados confirman esta hipótesis, porque la curva CER arranca con pendiente muy negativa.
“El mes de marzo apunta nuevamente a cerrar arriba de 3% mensual de inflación y sobre todo a dejar un efecto arrastre muy alto para abril. Si bien el tipo de cambio está planchado y los precios mayoristas venían acompañado ese efecto, el impacto de la crisis en Medio Oriente impactará de lleno en esas variables generando inflación de costos”, alertó Benítez.

Diferencia con el REM
Sobre la inflación de los próximos meses, se observa un creciente diferencial entre lo que proyectan los economistas en el REM y los inversores en el mercado financiero.
Mirando a los próximos registros, el REM espera una inflación del 2,6% para abril, del 2,3% en mayo, 2,0% para el mes en junio y, en promedio, 1,9% mensual en el tercer trimestre del 3T26.
Para todo 2026, el REM espera una inflación del 29,1% interanual, es decir, +3,1 puntos porcentuales más que lo que arrojaban las proyecciones de febrero-
A su vez, la inflación esperada para los próximos 12 meses siguió subiendo, pero se ubica muy por debajo de lo que descuenta el mercado.
La mediana del REM apunta a una inflación del 23,8% a/a para los próximos 12 meses (+1,5pp vs febrero), acumulando tres meses al alza y alcanzando su mayor nivel desde abril de 2025, cuando se introdujo el esquema de bandas y se levantó el cepo para personas humanas.
En cambio, los break-evens de inflación entre Boncer y Lecap/Boncap para un plazo benchmark de 12 meses cerró ayer en 30,6% interanual, en torno a máximos del último año. A 1 año vista, los Boncap lucen atractivos contra los Boncer.
Esto hace que el diferencial de inflación que espera el mercado (break even) versus lo que espera el REM sea el mas elevado en el último año.
Por lo tanto, este diferencial resulta determinante para definir el posicionamiento en las carteras en pesos.

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, señaló que se encuentra más optimista respecto de la inflación que proyecta el mercado de bonos.
“Nuestra proyección 2026 está en el rango 27% a 28% contra un 31% a 32% implícito entre las curvas CER y tasa fija. Para los próximos 12 meses esperamos una inflación entre 20% a 21% y el mercado de bonos descuenta un 24% a 25%”, detalló.
Desde el lado del posicionamiento, y considerando estos break-evens, Yarde Buller entiende que vale la pena apostar por instrumentos a tasa fija contra bonos CER, pero con tasas de interés reales tan negativas en el tramo corto-medio el riesgo para el capital es importante.
“En este momento preferimos estrategias de protección ante una normalización de las tasas de interés reales, tanto a través de una reducción de la duration como vía exposición a bonos flotantes como los Duales”, dijo.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, coincide en que estamos viendo un desacople marcado entre las expectativas implícitas de inflación y el REM, que de hecho está en niveles máximos desde 2025.
“No es tanto que el mercado esté ‘equivocado’, sino que está incorporando riesgos de corto plazo que todavía no terminan de reflejarse en las proyecciones más tradicionales. Aparece una diferencia de timing. El mercado está priceando más inercia inflacionaria en los próximos meses, sobre todo por factores como combustibles, regulados y cierto rezago en el pass-through de costos, que todavía no terminó de impactar en precios finales”, explicó Tessio.
Hacia adelante, Tessio remarcó que espera una mayor desinflación pero a un ritmo menos lineal.
“Es difícil pensar en una nominalidad rompiendo rápidamente el 2% mensual en este contexto. Más bien vemos una inflación moviéndose en un rango de 2,5%% a 3% en el corto plazo, con cierta rigidez antes de volver a desacelerar más claramente hacia adelante”, comentó.
Lo que arroja tanto el REM como los break even es que la desinflación podría tomar mas tiempo y que la convergencia hacia niveles de 1% o inferiores podría no darse en este 2026.
El Gobierno tenia la expectativa de que ello ocurra para mitad de este año, aunque tanto la dolarización de cartera de 2025, la suba de precios estacionales a comienzo de 2026 y el estallido de la guerra hizo que tal expectativa se vea diluida.
Segundo Derdoy, Research Analyst Inviu, detalló que al analizar las inflaciones breakeven, observamos que el mercado continúa descontando una desaceleración relativamente rápida de la inflación.
Sin embargo, advierte que ciertos factores podrían introducir mayor rigidez en el corto plazo.
“Los ajustes en combustibles aún no se han trasladado completamente a precios finales, y aún ante una eventual moderación del conflicto en Medio Oriente, no esperamos una corrección significativa en el precio del petróleo en el corto plazo. A esto se suma la reducción de subsidios —necesaria desde el punto de vista fiscal—, que tenderá a sostener la presión sobre los precios regulados, especialmente en los meses de mayor demanda estacional”, comentó Deroy
Inversiones en pesos
En medio de la inflación mas alta en Argentina, los inversores siguieron demandando bonos CER, lo cual hundió las tasas reales en dicha curva.
Los bonos CER continúan liderando la performance dentro del universo en pesos, con una suba de 1% semanal y 16,5% en lo que va del año, consolidándose como el asset class de mejor desempeño en 2026.
Así, las LECER más cortas (mayo) operan en torno a -11% real, el tramo medio se ubica en torno al -3%, y el tramo largo en el rango de 4,5% a 7%, y es necesario irnos hasta 2027 para encontrar rendimientos reales positivos.

En cuanto al posicionamiento, los analistas de IEB recomiendan bonos más cortos.
“De cara a las próximas semanas, y en un contexto de tasas reales exigidas y elevada compresión, optamos por mantener una duration deliberadamente corta y una postura más líquida. En este sentido, priorizamos el Boncer a junio (TZX26) a la hora de devengar tasa y a la espera del resultado de inflación del mes de marzo”, indicaron.
Dentro de la curva a tasa fija, prácticamente todos los vencimientos se ubican en niveles de 2,2% mensual (TEM) o debajo de ello.
Esto significa que con una inflación del 3% o de 2,5% para los próximos meses, las tasas reales ex ante se encuentran en terreno negativo, en línea con la dinámica de tasas en la curva CER.
Tessio detalló que la curva de Lecaps está bastante plana, en niveles de 25% a 30% TNA, con tasas reales comprimidas y en algunos tramos incluso negativas.
Según advierte, esto hace que el carry tradicional haya perdido atractivo.
“Los breakevens ya exigen una desaceleración inflacionaria bastante exigente para que esos precios cierren. La parte corta de la curva CER sigue siendo interesante, porque ofrece cobertura frente a una inflación que probablemente corra por encima de lo que descuenta el mercado en el margen. Al mismo tiempo, mantener duration corta en tasa fija permite capturar tasas del orden de 22% a 25% TNA con bajo riesgo de precio”, indicó.
Finalmente, remarcó que también ve valor relativo en los duales.
“Los duales en la práctica ya están funcionando como instrumentos atados a la tasa variable. En un escenario donde la tasa real corta sigue siendo baja o negativa, esa pata sigue devengando por encima de la fija, y eso ya se empezó a reflejar en precios”, dijo.

Javier Martinez Serra, portfolio manager en SBS Asset management, considera que es relevante mirar tanto el REM como expectativas implícitas de mercado, priorizando estas últimas sabiendo que el REM puede quedar rápidamente desactualizado.
“El mercado descuenta para 2026 una inflación del 30% y para 12 meses forward 26,5%, lo cual implica una inflación promedio del 2,1% para los meses que quedan de este año y del 2% promedio si miramos 12 meses. Con la compresión de tasas en un contexto de mayor inflación, más que oportunidades lo más relevante sería entender qué activos sufrirían menos ante una normalización del nivel de tasas reales, y al mismo tiempo procurar mantener cobertura contra los diferentes benchmarks”, indicó,
Desde el lado de las inversiones, Martinez Serra prioriza Boncer con vencimiento en el segundo semestre de 2026, y en algunas apuestas más arriesgadas hacer barbell con TZX28/TZXS8 en el tramo bien largo.
Además, agregó que los duales son una alternativa para mirar también, más que nada TTS26 que tiene un breakeven de Tamar real bien negativo en -7,3%, y Tamar nominal en torno a 21,8% TNA
Por último, Derdoy agregó que luego de la fuerte compresión observada en los últimos meses, y considerando los niveles actuales de tasa real, el margen adicional de compresión luce limitado.
De esta manera, recomienda un posicionamiento en bonos más cortos.
“Consideramos probable una recomposición al alza de la tasa real para sostener el apetito por activos en moneda local, lo que refuerza nuestra preferencia por mantener corta duration. Vemos una mejor relación riesgo-retorno en la curva CER frente a las Lecap, por lo que priorizamos baja duration y posicionamiento estratégico en instrumentos indexados.”, indicó Deroy.















