En esta noticia

Los bonos soberanos en dólares operan este martes con bajas generalizadas, lo que empuja al riesgo país a 506 puntos básicos. La corrección alcanza a toda la curva, con mayores caídas en los tramos largos, mientras que los títulos cortos muestran descensos más acotados.

Por su parte, los papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street caen más de 5% liderados por Edenor, Irsa y Telecom Argentina. En Buenos Aires, la tendencia para el S&P Merval es más pesada, según describe el mercado.

El índice cae más de 2% en pesos y en dólares se mantiene por encima de los u$s 2000. La acción que más cae en el Panel Líder es Sociedad Comercial del Plate (+6,8%); Edenor y Transporadora de Gas del Norte.

Nau Bernués, asesor financiero, CEO de Quaestu, comentó en diálogo El Cronista que, el mercado en Estados Unidos profundizó las bajas y ese contexto externo pesa sobre los activos de mayor beta.

“Argentina no queda al margen: el S&P Merval arranca el año con un tono claramente débil y amplifica los movimientos de Wall Street. A eso se suma algo de ruido local, con la atención puesta en los datos del Indec, que también aporta cautela al mercado”, dijo.

En tanto, Renato Campos, CEO de GH trading, dijo a este medio que, el movimiento de hoy, por sobre todo responde mayormente a un clima global adverso", pero con un componente local que potencia la corrección sobre los activos argentinos, señaló.

Para Campos, “esto ha sido una combinación de factores, aunque el contexto global es el principal disparador. Wall Street corrige con fuerza en un escenario de mayor aversión al riesgo, y en ese tipo de jornadas los mercados emergentes, y especialmente los más volátiles, suelen amplificar los movimientos, lo que se ve reflejado en los ADR y en el S&P Merval”, aseguró el estratega.

A eso, advirtió Campos, se suma un ruido local no menor tras lo ocurrido con Marco Lavagna y el INDEC. “Más allá del impacto inmediato, el mercado lee un golpe a la credibilidad institucional y a la confianza en la calidad de las estadísticas oficiales, un factor clave para cualquier programa económico”, concluyó.

Emilio Botto, Jefe de Estrategia de Mills Capital Group, consideró que “el equity argentino está relativamente desacoplado de la corrección global y exhibe atraso en términos de valuación frente a comparables de la región.

Para el experto, la acumulación de reservas, la aprobación de reformas estructurales y una eventual salida completa del cepo son los principales catalizadores para una mejora más sostenida. “Un cambio de categoría en los índices MSCI podría amplificar ese proceso”, aseguró.

Sobre el contexto internacional, la Fed y los flujos hacia emergentes, Botto advirtió que no espera un freno en los flujos hacia economías en desarrollo.

“El dólar sigue débil y la corrección del déficit fiscal en EE.UU. va a llevar tiempo. En ese contexto, los capitales deberían seguir buscando rendimiento fuera de ese país. En la curva de Treasuries podría verse una compresión en los tramos corto y medio, aunque a un ritmo más lento de lo que algunos anticipan”, concluyó.

La caída en Wall Street

En Wall Street, los principales índices caen luego de que una venta generalizada en acciones de software y computación en la nube se extendiera a otros nombres tecnológicos. El movimiento opacó los buenos resultados de Palantir y mantuvo a los inversores cautos antes de los balances de Alphabet y Amazon, previstos para más adelante esta semana.

Microsoft cayó 2,8%, mientras que Intuit y Atlassian retrocedieron cerca de 11% cada una. Adobe y Datadog perdieron más de 7%, y Oracle bajó 4,3%.

Entre las mega caps, Alphabet cede 1%, mientras que Amazon cae 2,7%. Ambas compañías —integrantes del grupo de las “Magnificent Seven”— presentarán resultados esta semana, con el foco puesto en si logran mostrar retornos concretos tras el fuerte aumento del gasto de capital.

Sin embargo, en una votación 217 a 214, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este martes un paquete de financiamiento para evitar un cierre parcial del gobierno, lo que implica que la interrupción más reciente duró apenas cuatro días.

Tras la votación, las acciones estadounidenses recortaron parte de las pérdidas iniciales. El Dow Jones Industrial Average cedía 400 puntos, o 0,8%, y operaba en 49.008 unidades, luego de haberse movido cerca del mínimo de la sesión en 48.832.

Sin embargo, el retroceso de las acciones tecnológicas, en especial del segmento de software, siguió presionando con fuerza al S&P 500 y al Nasdaq Composite, que continuaban operando con caídas pronunciadas.