En lo que representa un récord histórico, los fondos manejan un patrimonio total de u$s 12.800 millones. La mitad de eso está en money market en dólares, que rinden muy poco, que obedece a que los depósitos cerraron en u$s 38.180 millones el jueves pasado, nuevo récord, según se desprende de un informe de research elaborado por la consultora 1816.
Hay para todos los gustos, desde fondos transaccionales, de renta fija, de renta variable, de renta mixta, hasta fondos específicos, con sociedades gerentes que compiten entre sí, como Santander, Allaria, Adcap, SBS, Macro, Capital Market, Balanz, CMF, Bind y MegaQM, entre los más destacados.
Rally alcista
En lo que va del año, gracias al rally que tuvieron en enero, los bonos soberanos bajo legislación local (Bonares) acumulan una suba del 4,1%, por encima de los emitidos bajo legislación extranjera (Globales), que avanzan 3,5% en el año.
Esta mayor demanda relativa por Bonares derivó en una compresión del spread de legislación, ubicándolo en el nivel más bajo de los últimos meses. Por su parte, los Bopreal mostraron una suba más acotada que la deuda soberana: avanzaron 0,5% en lo que va del mes y acumulan 2,4% en el año, en línea con su menor volatilidad al tratarse de títulos con riesgo BCRA y tener una duration más acotada, según un informe de research de IEB.
De este modo, toda la curva hard dólar se mantiene cómodamente por debajo de los dos dígitos, con el tramo más corto rindiendo entre 6% y 7% bajo ley extranjera y entre 8% y 9% bajo ley local, mientras que la parte más larga de la curva rinde en torno a entre 8,5% y 9%. A modo de referencia, en diciembre el tramo largo operaba con rendimientos superiores al 10%.
En paralelo, el BCRA ya acumula más de u$S 2400 millones desde el inicio del programa, aunque la base monetaria se contrajo cerca de $ 2 billones en el año. Los pesos se esterilizan vía absorción del Tesoro (con rollovers superiores al 100%) y herramientas monetarias.
El desafío ahora es estructural. Con una inflación que ronda el 30% anual y reservas equivalentes a apenas 6% del PIB, la distancia frente a los emergentes comparables sigue siendo amplia. Hay vencimientos por u$s 30.000 millones en 2026-2027 y el pago “cash” sería una solución drástica.
Como los rendimientos soberanos rondan el 9%, la acumulación de divisas pasa a ser condición necesaria para consolidar la convergencia financiera y el regreso al mercado internacional a tasas más razonables, según revelan los analistas de GMA Capital. En consecuencia, es el superávit el que se encuentra bajo la lupa. La consolidación fiscal se sostiene como uno de los pilares del esquema macro. En enero, el Sector Público Nacional alcanzó un superávit primario de $ 3125 millones y un superávit financiero de $ 1105 millones.
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