Analizando las reacciones de los bonos y de las acciones en las últimas semanas, se puede percibir que la renta fija ha recibido el apoyo de EEUU de una manera mucho más positiva respecto de lo que han hecho las acciones.
El mercado espera al resultado de las elecciones para determinar el futuro de los activos financieros locales.
Recuperación dispar
El mercado argentino opera con alto nivel de volatilidad. Los bonos y las accione son encuentran una tendencia definida y muestran días de fuertes subas, seguidos de jornadas de importantes caídas.
Los inversores se mantienen atentos al resultado de las elecciones del domingo y una vez que se conozca el mismo, es de esperar que se de un escenario de fuertes subas o importantes descensos, en función de si el Gobierno haga una buena o una mala elección, respectivamente.
Sin embargo, analizando las reacciones de los bonos y de las acciones en las ultimas semanas, se puede percibir que la renta fija ha recibido el apoyo de EEUU de una manera mucho más positiva respecto de lo que han hecho las acciones.
Desde el anuncio de apoyo de EEUU a la Argentina, los bonos muestran subas del 15% al 18% en los Globales 2029 y 2030, mientras que se ven avances del 17% en promedio en los títulos del tramo medio y largo.
En el caso de las acciones, se ven avances del 20% en promedio desde entonces.
Si bien las acciones podrían mostrar mayores subas que los bonos, al tratarse de dos tipos de activos distintos, se puede señalar que la recuperación fue mas fuerte en los bonos que en las acciones.
Es decir, los bonos recuperaron mas de la mitad de las pérdidas que habían sufrido este año, mientras que las acciones todavía marcan fuertes retrocesos en el acumulado del año.
La explicación sobre la cual se basa la mejor reacción de los bonos que a las acciones ante el apoyo de EEUU es que, con tal financiamiento, el Gobierno aumenta sus chances de hacer frente a sus compromisos de deuda.
Esto impacta mucho mas en los bonos que en la renta variable, por lo que los bonistas festejaron el apoyo, permitiendo que la deuda tenga una mejor performance.
Joaquín Álvarez, CEO de Fincoach, explicó que la noticia del apoyo de EEUU a la Argentina impactó mejor en los bonos que en las acciones debido a que con el financiamiento del Tesoro americano, se mejora la capacidad de pago del Gobierno.
"Cuando invertimos en bonos, lo que nos interesa es la capacidad de pago. Por lo tanto, cualquier flujo incremental es positivo e impacta directamente en los instrumentos de renta fija. Según informó el Gobierno, en el caso de no poder salir a los mercados internacionales, se va a utilizar parte del swap para el pago de los futuros vencimientos de deuda", indicó Álvarez.
En el año, los bonos del tramo corto muestran descensos del 6,8% en promedio, mientras que los títulos del tramo medio registran pérdidas del 15% al 16% en 2025.
En cambio, las caídas en las acciones son mucho más fuerte, con los bancos perdiendo entre 41% y 59%, mientras que otros papeles como YPF y Pampa, ven descensos de entre 41% y 31%.
Esperando el resultado electoral
Lo que queda en evidencia es que, aun a pesar del fuerte apoyo de EEUU, los activos financieros siguen sin poder recuperarse.
En base a ello, tanto los bonos como las acciones se muestran atentos al resultado electoral del domingo próximo.
En términos generales, los activos financieros argentinos tienen incorporado un escenario negativo sobre el resultado electoral, esperando que el Gobierno tenga una mala performance.
Los analistas de Criteria indicaron que el pulso de los mercados continúa marcado por el frente político.
"El respaldo de Washington y la estabilidad financiera del país quedaron atados al resultado electoral del 26 de octubre. El desenlace de los comicios determinará no solo la continuidad del apoyo externo, sino también el nivel de confianza del mercado en la sostenibilidad del esquema económico", afirmaron.
Sobre este punto, remarcaron también que, pese al rebote positivo de los activos, los precios aún se mantienen por debajo de los niveles previos a las elecciones provinciales de septiembre.
"Esto refleja que, más allá del alivio macroeconómico y cambiario, el principal desafío sigue siendo de naturaleza política. Si bien fue un mensaje contunde para lograr la estabilidad financiera en medio de la contienda electoral, las declaraciones de Trump luego de la reunión en la Casa Blanca no ayudaron a disipar las dudas sobre la condicionalidad del apoyo al resultado de las elecciones", dijeron.
Matías Waitzel, socio de AT Inversiones, agregó que las acciones se encuentran claramente más rezagadas que la deuda soberana, con valuaciones comprimidas y un nivel de descuento que no refleja del todo el potencial de recuperación.
"El caso más evidente está en el sector energético: compañías como YPF, Pampa y TS cuentan con activos tangibles, flujos relativamente estables y una proyección ligada al desarrollo de Vaca Muerta y la capacidad exportadora del país", dijo Waitzel.
En esa línea, remarcó que "estos fundamentos le otorgan un perfil defensivo frente a la incertidumbre política y, al mismo tiempo, un upside significativo si se consolida un escenario de mayor estabilidad".
Merval y riesgo país
Dado que el mercado se encuentra atento a lo que ocurra el domingo, esperando incorporar luego rápidamente a los precios la noticia del resultado de las elecciones, es esperable que el riesgo país y las acciones tengan una mayor volatilidad hacia adelante.
Ambas clases de activos están relacionados ya que las acciones dependen de lo que ocurran con los bonos.
Los bonos se moverán en función del resultado electoral ya que, de ser positivo para el Gobierno, se reforzará el apoyo de EEUU, asegurando aun mas la probabilidad de pago.
En ese sentido, el riesgo país debería caer.
Si el resultado es negativo, probablemente la dinámica sea la opuesta.
En línea con eso, las acciones se moverán en la misma tendencia que los bonos ya que, en parte, la renta variable depende de la renta fija.
El valor actual de una compañía es el flujo de fondos descontados de la misma, traída a valor actual.
Para hacerlo, se necesita utilizar una tasa de interés, la cual depnede del riesgo país.
Por lo tanto, cuanto mas baja es la tasa de interés (menos riesgo país), mayor es el flujo de fondos descontados a valor actual, y por ende, mayor es el precio actual de la acción.
En forma contraria, cuanto mas alta la tasa de interés (mayor riesgo país), menor es el flujo de fondos descontados a valor actual y por ello, el precio actual de la acción debería ser menor.
María Belén San Martino, Economista en Balanz, agregó que el anuncio de asistencia financiera con el Tesoro de EE. UU. tuvo un impacto más favorable en los bonos que en las acciones, ya que el programa apunta principalmente a garantizar los pagos de deuda de 2026.
San Martino afirmó que, de cara al domingo, el resultado electoral se perfila como un catalizador clave para los precios de los activos.
En base a ello, San Martino indicó que las apuestas actualmente apuntan a perfiles de mayor riesgo.
"Para perfiles de inversión agresivos, vemos oportunidades en los bonos ley extranjera -particularmente el GD38 y el GD41- que pueden tener mayor recorrido desde los niveles actuales. En ley local, el AE38 nos parece atractivo ya que rinde casi 300pb por encima del GD38, reflejando expectativas de mayor estrés financiero a lo actual", indicó.
Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, explicó que la dinámica de las acciones dependerá en parte del resultado de las elecciones y de lo que ocurra con el riesgo país.
"En caso de ocurrir un escenario favorable para el oficialismo desde el punto eleccionario, sumado al apoyo del Tesoro norteamericano y el plan de recompra de deuda, podrían alimentar una compresión del riesgo país. Precisamente, este dato que, a priori parecería impactar más en la renta fija, no resulta irrelevante para las acciones", dijo Vlassich.
En esa línea, agregó que una baja de la prima de riesgo acercará la posibilidad de salida a los mercados para Argentina, lo que se trasladaría en un impulso al mercado accionario.
"Como se observa en la relación histórica entre Merval y riesgo país (especialmente si acotamos el análisis a los últimos 10 años), cuanto más cerca se está de acceder a los mercados, el S&P Merval muestra una mejor performance (máximos de enero de este año y enero de 2018 por citar los ejemplos más recientes)", puntualizó.
Yendo a papeles puntuales, Vlassich ve valor en el sector de Oil & Gas.
"El sector de oil & gas es el que nos sigue pareciendo más atractivo, tanto por su potencial de crecimiento como por las valuaciones actuales y la solidez financiera de varias de las principales compañías que forman parte de este, como por ejemplo Transportadora de Gas del Sur (TGS), Pampa Energía (PAMP) o Vista Energy (VIST)", sostuvo.
Finalmente, las estrategias aplicadas por Álvarez en la previa electoral han sido en función del perfil del inversor.
"Para los conservadores, hemos estado ingresando a licitaciones de obligaciones negociables, donde creemos que hubo buenos créditos, plazos no tan largos, duration relativamente cortos, y tasas acordes a esos niveles de riesgo y duration. Para clientes que puedan esperar el vencimiento y quieran agregar un poco más de riesgo, los Bopreales lo seguimos viendo relativamente atractivo por las tasas y por el plazo también", afirmó.
Finalmente, para aquellos inversores que quieren poner una parte de riesgo a su cartera, Álvarez consideró que las acciones presentan valuaciones relativamente bajas o baratas respecto a la historia.
"Nos gusta el sector energético, y empresas como Vista, o en sector bancario papeles como Banco Macro", puntualizó.













