La renta fija local deja de operar con la volatilidad con la que venia operando antes de las elecciones. El resultado electoral tranquilizó al mercado ya que no se evidencian grandes movimientos en los títulos de deuda argentina.
Los bonos todavía muestran potencial alcista mayor y el mercado celebra la compra de dólares del BCRA, pudiendo ser este un driver clave para esperar una compresión adicional en la deuda local. Cuales son los bonos que recomiendan los analistas.
Bonos más normales
La volatilidad en los bonos locales cayó con fuerza desde las elecciones hasta la fecha. El mercado de deuda local transitó semanas de alta tensión y volatilidad en los últimos meses de 2025, en medio de la previa electoral.
Sin embargo, desde el resultado que dejó al Gobierno como claro ganador, la volatilidad se desplomó y los bonos dejaron de evidenciar grandes subas y bajadas sucesivas.
Es decir, las variaciones diarias de los bonos en dólares ya no son extremas como se evidenciaba durante la previa electoral y comenzaron a cotizar con niveles de volatilidad y con un comportamiento más acorde a la deuda emergente.
Los bonos locales se acoplaron a la renta fija emergente en cuanto a su comportamiento, así como también en cuanto a los rendimientos de dicha deuda.
Hoy los Globales operan con tasas del 8,4% en el Global 2029 y de 9,2% en el Global 2030, lo cual implica valores mucho mas cercanos a la renta fija de mercados emergentes.
Lo mismo ocurre con el Global 2035 y 2038 que rinden 9,9%, del mismo modo que los Globales más largos, que operan con tasas del 9,8%.
Si bien los bonos locales se arbitraron a los retornos y al comportamiento de la deuda emergente (en cuanto a su volatilidad), todavía tienen un espacio de apreciación mayor para asimilarse completamente.
Los Globales deberían subir entre 3,5% y 5% en promedio para ajustarse a los mismos precios que el índice de mercados emergentes en dólares.

La clave hacia adelante es determinar los factores que podrían hacer que los bonos puedan seguir subiendo.
En ese sentido, el proceso de acumulación de dólares que inició el BCRA este año podría ser interpretado por el mercado como un driver positivo sobre la deuda local.
Es decir, la expectativa del mercado está en que, a partir de la compra de dólares por parte del BCRA, se logre una baja adicional del riesgo país, que se acerque a lo que rinde la deuda emergente y que dicha merma en el EMBI local le permita al Gobierno poder volver a colocar deuda en el mercado internacional.
Los analistas de Cohen consideran que el escenario para los bonos soberanos en moneda extranjera sigue siendo favorable ya que esperan un riesgo país debajo de los 500 puntos.
“Estamos en un contexto marcado por la redefinición de las bandas cambiarias y el anuncio de un programa de acumulación de reservas, que aporta una transformación relevante en la dinámica del frente externo. En este sentido, el riesgo país podría converger gradualmente a niveles en torno a 475 pb hacia el primer semestre de 2026 desde los valores actuales”, estimaron.
De este modo, para los analistas de Cohen, los bonos bajo ley local aparecen como los principales candidatos a capturar el mayor retorno potencial.
“Mantenemos el posicionamiento en el AL35 (9,7% TIR) y sumamos el GD41 (9,5% TIR), con retornos potenciales del 8,1%”, afirmaron.
Las tasas de emergentes
La curva soberana argentina todavía se mantiene lejos de sus pares y de países con calificación similar.
Países como Bahréin, Kenia, Egipto, El Salvador, Nigeria, Angola o Pakistán muestran retornos menores que el de Argentina, de entre 5% y 8% en los distintos tramos de la curva.
Es decir, todas tasas por debajo de lo que rinde la renta fija local, lo cual hace pensar que todavía hay espacio para mayor compresión de tasas.

Con una visión similar, Maximiliano Tessio, asesor financiero, detalló que, con el inicio de un nuevo esquema de acumulación de reservas basado en una intervención coordinada entre BCRA y Tesoro, es el camino correcto para continuar en un sendero de compresión del riesgo país.
“En un entorno favorable para LATAM y con fundamentos locales sólidos, vemos factible una compresión adicional hacia el nivel de 450 puntos, correspondiente a tasas cercanas al 8%, nivel en el que entendemos que el Gobierno se siente cómodo para tomar deuda, implicaría un upside inmediato de entre 5% y 9% para los bonos largos”, dijo.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, cree que los bonos podrían verse favorecidos de un contexto de mayores compras de dólares.
“La renta fija en dólares subieron con el impulso de los anuncios de acumulación de reservas, siendo este uno de los catalizadores que siempre marcamos como fundamentales para los bonos en moneda dura”, indicó Franco.
En ese sentido, Franco considera que, a mayor ritmo de acumulación, mejor será la dinámica de los bonos dólares.
Además, resaltó que potenciales operaciones de pasivos o recompras de bonos que reduzcan los exigente pagos en dólares de los próximos años podrían ser un complemento bullish para los bonos.
“Sostenemos a GD35 y GD41 como top picks”, indicó Franco.

Menos volatilidad en el riesgo país
La caída en la volatilidad también se trasladó al riesgo país.
Esto tiene sentido ya que la tasa de interés de los bonos se mueve de manera inversa al precio. Por lo tanto, si el precio del bono es menos volátil, lo mismo ocurrirá con la tasa de interés del bono.
Por consiguiente, y considerando que el riesgo país se desprende de la tasa del bono, si cae la volatilidad de la deuda local, lo mismo debería ocurrir con el riesgo país.
Incluso, desde la reinversión de los cupones, no se evidencio una compresión adicional en la deuda local y el riesgo país se encuentra lateralizando en la zona de 570 puntos básicos desde octubre.

Los analistas de MegaQM agregaron que a pesar de haber evidenciado noticias positivas que tenderían a favorecer a la curva de bonos en dólares en general, como la compra de reservas en el MULC y el repo, los Globales siguen manteniéndose en niveles de 575 de riesgo país, nivel similar al mínimo en la era Milei post blanqueo y pre cobro de cupones de enero 2025.
Además, agregaron que si bien estamos cercanos al mínimo del riesgo país de la era Milei, la misma incluiría una peor performance en relación a sus pares, incluso en un contexto de cambios positivos en lo cambiario.
Hacia adelante, resaltaron que siguen optimistas con los bonos en dólares y en donde los largos aún mantienen mayor atractivo por sobre los cortos ante un empinamiento de la curva que ya deja poco upside al tramo de corta duration.
Los analistas de Research Mariva resaltaron que mantienen una sobre-ponderación en bonos soberanos, respaldada por rendimientos atractivos, flujos de reinversión de cupones favorables, la continua acumulación de reservas por parte del Banco Central y la mejora del impulso político.
En ese sentido, esperan una suba del 17% para la deuda a mediano plazo.
“En conjunto, estos factores deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano desde los niveles actuales. En un escenario a tres meses en el que la curva soberana se normaliza a una calificación crediticia B- con rendimientos cercanos al 8%, GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial de crecimiento, en torno al 17%”, detallaron.

Mejor atractivo en la ley local
La dinámica entre los bonos de ley local y de ley internacional sigue mostrando divergiendo.
Esto se puede evidenciar en las distintas curvas. En particular, los Globales operan con tasas debajo del 10%, mientras que los Bonares opera toda la curva por encima del 10%.
Mientras que los Globales cortos operan con tasas incluso debajo del 9%, el AL29 y el AL30 rinden 11,5% cada uno.
A su vez, los Globales del tramo medio rinden 9,5%, mientras que el AL35 y el AL38 rinden 10,5% cada uno.
La convergencia se da recién en los Globales más largos, que rinden en torno al 10%, tanto en la ley local como en la ley internacional.
Los analistas se mantienen constructivos con los bonos soberanos, y en particular recomiendan los títulos de ley argentina, ya que podrían presentar un potencial alcista mayor si es que convergen a los rendimientos de emergentes.
Los analistas de Grupo IEB afirmaron que siguen constructivos con los bonos soberanos argentinos, aunque en especial a la deuda bajo ley local.
“Los bonos emitidos bajo ley local son los que capturarían una mayor compresión, teniendo en cuenta que mantienen spreads de entre 3% y 4% (su media suele estar en la zona de 2,2%), que debería normalizarse en el escenario de compresión del riesgo país esperado”, dijeron.

Los analistas de Critria también se muestran optimistas con la renta fija local, con mayor foco en los bonos de ley argentina.
“Continuamos favorecemos la exposición a la curva hard dollar local, donde identificamos un mayor potencial de compresión de spreads, especialmente en AL30 frente al comportamiento reciente de los Globales de similar duration”
Finalmente, los analistas de Balanz también ven valor en los bonos soberanos, en especial los más largos, con vencimiento en 2041, sustentado en un escenario de mayores compras de dólares, reformas estructurales y desarrollo productivo del país.
“Bajo un marco cambiario más flexible, y con reformas estructurales prontas a tratarse en el Congreso, vemos espacio para que el spread soberano comprima aún más. Creemos que el riesgo país puede converger a niveles de 400 a 450 puntos básicos. Es decir, por debajo de los mínimos de la era Milei, aunque todavía 100 puntos por encima de lo observado en 2017”, dijeron.
En cuanto a sus argumentos para esperar tal mejora resaltaron la aprobación del presupuesto de 2026, de la reforma laboral, y la efectiva acumulación de reservas por parte del BCRA.
“En este contexto, vemos espacio adicional para la compresión del riesgo país a medida que se realicen compras de reservas, se apruebe la reforma laboral en el Congreso (después de la reciente aprobación del presupuesto 2026), y se fortalezca el proceso de estabilización de la inflación”, detallaron.














