

En esta noticia
Los ADR argentinos operan con mayoría de bajas en Wall Street, en una rueda a contramano de esa plaza que sube con fuerza ante la esperanza del mercado que el conflicto en Medio Oriente termine pronto.
El movimiento a la baja está liderado por YPF, que cae casi 4% y arrastra al resto del sector energético, con Pampa y TGS también en rojo. El barril de petróleo Brent, referencia para la Argentina, rompe la barrera de los u$s 100.
Los bancos acompañan con caídas moderadas, Galicia, BBVA y Supervielle, como reflejo de una sensibilidad al riesgo global y a tasas más altas por más tiempo.
En contraste, el rebote es muy selectivo: Edenor, Telecom e IRSA muestran subas marginales, mientras que Bioceres se destaca con un avance más firme. Vista Energy, que en el mes que terminó ayer trepó 29%, en el arranque de abril recorta 5,6%.
En Buenos Aires, el S&P Merval también cede parte de las ganancias en moneda dura que acumuló en marzo y cae 1,1%, aunque se mantiene por encima de los u$s 2000. Las bajas son para YPF 2,5%, Pampa Energía (1,2%) y Ecogas (1,1%).
Pedro Moreyra, director de Guardian Capital, dijo a El Cronista que las acciones energéticas caen porque el mercado comienza a descontar una desescalada del conflicto tras señales de Trump sobre una posible salida de Estados Unidos en “2 o 3 semanas”.
En ese sentido, señaló que esperan tener más información en su discurso de hoy a las 21 horas ET.
Según explicó, la expectativa de normalización en el Estrecho de Ormuz reduce el riesgo de disrupciones en la oferta y presiona al barril. Este cambio de narrativa impulsa a Wall Street, que rota hacia sectores más sensibles al crecimiento.
Durante marzo, energía y materiales lideraron el rally impulsados por el shock geopolítico y el alza del crudo. Sin embargo, advirtió que, “si el oil modera su suba, estas acciones pierden su principal catalizador.
Además, remarcó que el S&P 500 enfrenta un freno estructural: las grandes tecnológicas, de mayor ponderación en el índice, no acompañaron la suba, lo que limitó el impulso del selectivo. A su vez, consideró que la rotación sectorial comienza a reflejar expectativas de menor tensión global y una prima de riesgo más baja.
Moreyra agregó que el mercado no solo necesita un alto el fuego, sino una normalización efectiva de la logística energética global. “Sin una reapertura plena de Ormuz, el petróleo podría mantenerse elevado, generando un escenario mixto”, advirtió.
Aun así, concluyó que la historia muestra que los mercados suelen anticipar rápidamente el final de los conflictos. Por eso, la toma de ganancias en energía responde más a expectativas futuras que a condiciones actuales, marcando un cambio de liderazgo sectorial.
Por su parte, Renato Campos, CEO de Greyhound Trading, comentó por su parte que el rebote reciente en Wall Street lo leen como una señal de tranquilidad, “casi como si el componente geopolítico hubiese sido esclarecido y el conflicto haya terminado”.
No obstante, su lectura lo atribuye más a un movimiento técnico que estructural.
Según explicó, el mercado daba señales de estrés, con un posicionamiento extremo y condiciones dadas para un rebote, por lo que el titular funcionó como detonante. A eso se suma el cierre de mes y trimestre, donde la demanda institucional tiende a ordenar carteras y mejorar la imagen para los clientes.
En ese contexto, señaló que marzo dejó un rally muy fuerte en las energéticas argentinas. YPF y Vista capturaron flujo por una combinación clara: petróleo al alza, eventos judiciales positivos y momentum por el contexto global.
Sin embargo, advirtió que lo que cambia ahora no es un dato menor: el petróleo pierde tracción, el equity global ofrece alternativas con menor riesgo relativo y, sobre todo, el riesgo país no valida el movimiento.
Por eso, afirmó que las caídas recientes en YPF y Vista no sorprenden.
“Responden a una toma de ganancias tras subas difíciles de sostener, pero también reflejan un cambio de mercado: de uno que compraba narrativa a otro que vuelve a exigir consistencia basada en datos”, aseguró.
Finalmente, consideró que el rally probablemente se haya moderado, pero no necesariamente terminado, aunque sí cambia su naturaleza. En ese escenario, concluyó que la selectividad en las inversiones pasa a ser mandatoria.
La deuda en dólares y emergente
Los bonos soberanos argentinos en dólares operan con subas moderadas y homogéneas a lo largo de la curva, en una rueda que refleja un rebote técnico en línea con el mejor tono de la deuda emergente.
En los globales, las mejoras se ubican mayormente en el rango de +0,2% a +0,6%, con algo más de firmeza en el tramo medio y avances más contenidos en los extremos. Los títulos bajo ley local presentan un comportamiento similar, con subas leves a moderadas, en general por debajo del 1%.
En comparación con sus pares, la deuda argentina no muestra un desacople significativo. Países como Ecuador, Turquía y Egipto también operan en terreno positivo, con subas que oscilan entre +0,5% y +1%, mientras que Brasil presenta movimientos más acotados.
Los créditos más estresados, como Ucrania o Sri Lanka, exhiben mayor volatilidad, pero responden a dinámicas propias. En este contexto, Argentina se mueve en línea con el bloque emergente.
El dato clave de la jornada es la compresión del riesgo país, que cae 15 puntos hasta los 602 básicos.
Wall Street
Los principales índices de Wall Street suben este miércoles y extienden las mayores ganancias diarias en casi un año, luego de que comentarios de Donald Trump sugirieran que el conflicto en Medio Oriente podría estar cerca de terminar.
Trump dijo a Reuters que Estados Unidos pondría fin a la guerra con Irán “bastante pronto” y que podría volver con “ataques puntuales” si fuera necesario, horas antes de dar un discurso en horario central al país.
En paralelo, SpaceX presentó de manera confidencial su solicitud para salir a bolsa, según una fuente cercana al tema, lo que impulsó a las acciones del sector espacial. Intuitive Machines sube 10%, Planet Labs avanza 9% y Rocket Lab gana 5,1%. Destiny Tech100 salta 8,2%, ya que SpaceX es su principal participación.
Las acciones tecnológicas suben por segunda rueda consecutiva, con un avance de 1,6%. Intel gana 9,7% tras anunciar planes para recomprar la participación de Apollo en su fábrica de Irlanda por u$s 14.200 millones.

El liderazgo lo toman Materiales Básicos (+2,6%) e Industriales (+2,6%), dos sectores altamente cíclicos que suelen reaccionar primero cuando el mercado empieza a recomponer expectativas de crecimiento o busca oportunidades tras caídas.
El dato más importante está en Energía (-3,6%), único sector claramente en rojo y con una caída marcada. Se trata de una toma de ganancias evidente tras el rally del petróleo y explica buena parte del castigo a los activos vinculados a commodities energéticos, incluidos los ADR argentinos.















