La guerra en Medio Oriente y la suba del petróleo plantea dudas sobre el futuro macro en EEUU. La suba del petróleo preocupa sobre el impacto en la inflación en EEUU, lo cual genera una mayor duda sobre el futuro en la política monetaria de la Fed.
Crece la volatilidad en Wall Street y el mercado se divide entre aquellos que se benefician de la suba del petróleo, del oro y de activos seguros y de aquellos que se perjudican.
Apretura negativa en Wall Street
Los principales índices accionarios en Wall Street y a nivel global operan a la baja luego de que se haya desatado un nuevo conflicto bélico en Medio Oriente a partir del ataque de EEUU e Israel sobre Irán.
El Dow Jones opera con una merma de 1,11% el lunes, mientas que el S&P500 también retrocede 1,1%.
En el caso del Nasdaq, el índice muestra una pérdida de 1,43%.
En el Viejo Continente también se ven perdidas.
El Stoxx50, que agrupa las principales acciones europeas, operaba con una caída de 2,5%. El FTSE100 de Londres caía 1,4%, mientras que las bolsas de España, Francia, Alemania e Italia evidenciaban perdidas de entre 2% y 2,9% el lunes.

La reacción negativa del mercado al conflicto en Oriente Medio no fue solo en la parte de renta variable.
Los precios del petróleo subieron, el dólar se apreció a medida que el conflicto con Irán se extendía en Oriente Medio y parecía que se prolongaría durante semanas, amenazando con trastocar la recuperación económica mundial y quizás reavivar la inflación.
El crudo Brent subió un 8,3%, hasta los 78,5 dólares por barril, aunque llegó a superar brevemente los 82,00 dólares en un momento dado, mientras que el crudo estadounidense subió un 7,5%, hasta los 72,02 dólares por barril.
Por su parte, el oro, el cual es un activo considerado como refugio seguro, subió un 2,1%, hasta los 5.389 dólares por onza
Israel lanzó nuevos ataques aéreos contra Irán y amplió su campaña militar para incluir ataques contra militantes de Hezbolá, respaldados por Irán, en el Líbano el lunes.
Teherán disparó misiles y drones contra Israel, los países del Golfo y una base aérea británica en la lejana Chipre.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó que el ataque militar estadounidense-israelí contra objetivos iraníes podría durar cuatro semanas.
Las instalaciones de petróleo y gas se vieron obligadas a cerrar en todo Oriente Medio, y Arabia Saudí cerró su mayor refinería nacional el lunes tras un ataque con drones.
Todas las miradas estaban puestas en el Estrecho de Ormuz, por donde fluye alrededor de una quinta parte del comercio marítimo de petróleo y el 20% del gas natural licuado del mundo.
Si bien esta vital vía fluvial aún no ha sido bloqueada, los sitios de seguimiento marítimo mostraron petroleros amontonándose a ambos lados del Estrecho, temerosos de ataques o tal vez sin poder obtener un seguro para la travesía.
En medio de la tensión geopolítica, la volatilidad en Wall Street se dispara, con el VIX tocando su mayor valor desde noviembre.

Los futuros de la gasolina estadounidense subieron hasta un 9,1%, hasta los 2,496 dólares por galón, su nivel más alto desde julio de 2024, y subieron un 4,6%.
Los analistas de Citi prevén que el Brent se negocie entre 80 y 90 dólares por barril esta semana en medio del conflicto en curso.
“Nuestra opinión base es que el liderazgo iraní cambie, o que el régimen cambie lo suficiente como para detener la guerra en una o dos semanas, o que Estados Unidos decida desescalar la situación tras el cambio de liderazgo y retrase los misiles y el programa nuclear de Irán en el mismo plazo”, escribieron los analistas de Citi, dirigidos por Max Layton.
Los analistas también advierten que los precios minoristas de la gasolina en Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de combustible, podrían superar los 3 dólares por galón debido al conflicto.

Los analistas de PPI advierten que la atención se centra en cómo la guerra actual puede impactar sobre el Estrecho de Ormuz, el cual se convirtió en otro punto crítico.
“Por este corredor marítimo circula cerca de una cuarta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, y cualquier interrupción altera por completo la logística energética global. Tras los ataques iniciales, la Guardia Revolucionaria Iraní advirtió a los buques comerciales que el tránsito quedaba prohibido, lo que derivó en una paralización casi total del tráfico”, advierten desde PPI.
Los analistas de IOL Inversiones ven a la actual volatilidad como una oportunidad.
“El comportamiento del S&P 500 ante eventos de shock geopolítico (desde el ataque a Pearl Harbor hasta conflictos más recientes en Oriente Medio), demostró seguir un cierto patrón de comportamiento. En términos generales, la reacción inicial del mercado suele ser de una aversión al riesgo donde el índice suele registrar un retroceso promedio del 1,1% en la primera jornada tras el evento”, detallaron.
Hacia adelante, agregaron que esta volatilidad inicial tiende a profundizarse durante las semanas siguientes, alcanzando un piso o una baja total promedio del 5,0% en un periodo de aproximadamente 22 días de negociación.
“La evidencia histórica demuestra que el mercado suele recuperar la totalidad de las pérdidas en un plazo medio de 47 días. Mirando hacia el horizonte de largo plazo, el optimismo está respaldado por probabilidades sólidas. En el 68% de los casos registrados en las últimas ocho décadas, el S&P 500 se ha encontrado en terreno positivo un año después del inicio de las hostilidades, con un rendimiento mediano del 8,4%”, comentaron desde IOL.

Ganadores y perdedores
De esta manera, el rally del petróleo tiene claramente ganadores y perdedores.
Para los inversores, la pregunta crucial es cuánto durará la guerra, o en concreto la perturbación de los mercados energéticos.
Los sectores más afectados en la preapertura incluyeron las aerolíneas, ya que varias compañías aéreas suspendieron sus vuelos, mientras que varias instalaciones de petróleo y gas en Oriente Medio suspendieron la producción, lo que elevó los precios del crudo un 8%.
Esto pintó un panorama general sombrío para la economía mundial y también lastró las acciones financieras.
Delta (DAL.N) y United Airlines (UAL.O) cayeron un 6% cada una en la preapertura.
El índice de aerolíneas muestra una perdida de 4,4% a comienzo de semana justamente porque su principal insumo, el petróleo muestra una disparada de mas de 8%.

Grandes bancos como Bank of America (BAC.N) y Citigroup (C.N) cayeron un 2% cada uno.
El mercado global puede verse afectado a partir de un contexto de mayor tensión financiera desatada a partir del conflicto en medio oriente.
Además, el mercado comienza a preocuparse por un entorno de mayor inflación derivado del aumento del precio del crudo, poniendo a la Fed en una postura desafiante sobre el futuro de la política monetaria en EEUU.

En cambio, las acciones vinculadas al petróleo también se ven favorecidas, como el caso de Exxon Mobil, que gana 2%, mientras que Chevron gana 0,5%.
A nivel regional, acciones como Petrobras suben en el inicio del mercado un 2,1%, Vista gana 5,6% , Ecopetrol avanza 2,5% e YPF muestran subas de 2,6% a comienzo del lunes.

Las compañías de mineras de oro muestran subas de 0,4% en promedio en la apertura, aprovechando la suba de los metales.
El aumento de los precios de los metales preciosos impulsó a mineras como Kinross Gold y Barrick Mining a subir un 2% cada una.
Las acciones de defensa también se vieron impulsadas, con Lockheed Martin y RTX subiendo más del 6% cada una, mientras que Kratos subió un 6,3% y AeroVironment un 11%.















