Tras un 2025 de crecimiento, el mercado de capitales argentino inicia un nuevo año con el objetivo de ampliar el acceso a financiamiento a empresas y otorgar más productos financieros para los inversores. Así lo manifiesta Gonzalo Pascual Merlo, CEO de BYMA (Bolsas y Mercados Argentinos), en diálogo con El Cronista.
El volumen operado diario promedio aumentó en tres dígitos con respecto a 2024: la renta variable creció 121%, la renta fija 151%, y las cauciones treparon 132%. “Los resultados de 2025 muestran que el mercado argentino puede crecer en actividad, infraestructura y retornos”, asegura.
¿Cuáles son los objetivos de BYMA en 2026?
Nuestro foco está en financiar el proceso de crecimiento de Argentina. Queremos ser una herramienta útil para que las empresas y el Estado puedan financiar los procesos de expansión que van a llevar a que el país crezca. Llegamos a 27,7 millones de cuentas comitentes, que representa aproximadamente 11,3 millones de CUITs. Además, 33 empresas distribuyeron u$s 2357 millones en dividendos, un 37,4% más que el año anterior. El plan es sostener lo logrado con el cliente inversor pero empezar a trabajar mucho más fuerte con el cliente emisor, el que viene a buscar financiamiento.
¿Cuál es el plan para lograrlo en todo el país?
En términos territoriales, entendemos que, con el crecimiento de minería, oil & gas, energías renovables y el agro, toda la geografía argentina va a tener necesidad de inversión. Buenos Aires sigue siendo el núcleo operativo, pero el interior representa una oportunidad clave de expansión. Ya tenemos gente trabajando a lo largo y ancho del país en esquema remoto, y en 2026 vamos a aumentar nuestra presencia territorial para acompañar el desarrollo productivo en cada región.
El ministro Luis Caputo aseguró que el Gobierno intentará “ir eliminando la dependencia que el país tiene con Wall Street”. ¿Cree que es factible reemplazar el mercado global por el local en el corto o mediano plazo?
La construcción de un mercado de capitales profundo y líquido es un proceso que requiere la convergencia de oferta y demanda, pero también que ambas se sostengan en el tiempo. En ese sentido, uno de los desafíos estructurales de Argentina es seguir ampliando la disponibilidad de ahorro de largo plazo que pueda canalizarse hacia el financiamiento de la inversión productiva. Para muchas empresas argentinas, financiarse en el mercado local puede resultar más eficiente, tanto por costos como por cercanía, conocimiento del negocio y un sesgo natural de localía. El mercado local tiene la oportunidad de cubrir necesidades que, en ciertos casos, el mercado global no atiende por complejidad, escala o costos prohibitivos. Mientras se van construyendo esas condiciones de profundidad y liquidez, la complementariedad entre el mercado local y el internacional cumple un rol central.

¿Dónde ven las oportunidades en un contexto de mayor normalización financiera?
En un contexto de mayor normalización, el mercado de capitales vuelve a ocupar un rol central como canal de financiamiento para la economía real. En 2025 se emitieron 311 obligaciones negociables por más de u$s 15.913 millones y 127 fideicomisos financieros por u$s 1957 millones. Muchas fueron empresas que accedieron por primera vez. Creemos que en 2026 esta tendencia va a continuar y veremos nuevas empresas abriendo su capital. La oportunidad está en seguir ampliando el acceso al financiamiento productivo, acompañando a empresas de distintos tamaños y sectores, y en ganar principalidad para el inversor argentino: que financiarse en Argentina sea primero una opción real, y luego la primera opción para las empresas argentinas.
¿A qué nicho deberían apuntar las ALyCs y cómo ven la evolución del sector?
El mundo de las ALyCs no es ajeno al fenómeno de hiperdigitalización que atraviesa toda la industria fintech y la mayoría de los sectores. Hoy, no tener un buen CTO y equipo de tecnología puede ser un factor de fracaso a futuro. La tecnología permite dos cosas: bajar el costo marginal de atender a cada cliente y, al mismo tiempo, hiperpersonalizar la experiencia. Esas son las dos claves. Hay segmentos muy diversos —retail, high net worth, institucional, trading algorítmico, asset management, emisiones— y cada ALyC va a tener que analizar dónde puede aportar valor diferenciado. Además, la normalización macro abre oportunidades para buscar retorno en productos de mayor sofisticación: derivados, sintéticos, estrategias más complejas que antes eran difíciles de desarrollar. Creemos que la evolución del sector apunta a una mayor profesionalización, donde las ALyCs que logran aportar valor real consolidan su posición.
¿Qué le piden las ALyCs a los reguladores?
Un mercado que alcanzó récords históricos de operaciones necesita un marco regulatorio que acompañe esa dinámica. Lo fundamental es una cancha pareja: que gane el mejor, pero que todos compitan en igualdad de condiciones. Hay un buen ejercicio de la CNV en eliminar algunas reglamentaciones; creemos que es un trabajo que tiene que seguir avanzando, quitando cargas al proceso pero manteniendo siempre el control y la supervisión para evitar cualquier tipo de exceso. Para las ALyCs, esto implica previsibilidad, reglas claras y condiciones que incentiven la inversión en tecnología y capital humano, en un diálogo permanente entre mercado y reguladores.
¿Qué oportunidades se abren ante un eventual regreso al mercado internacional de deuda?
La principal oportunidad que se abre es demostrar que el mercado local puede seguir desarrollando capacidades para atender la demanda global. La capacidad del mercado de generar volumen, liquidez y retornos —como lo demuestra el récord de dividendos de 2025— es una señal relevante para inversores internacionales. Argentina tiene una gran oportunidad de crecimiento. La métrica más común para comparar el tamaño relativo de un mercado es Market Cap/PBI. Para fines de 2025 Argentina alcanza un estimado de 12%, y si comparamos por ejemplo con Chile, alcanza aproximadamente el 66%. Esta diferencia refleja que nuestro mercado de capitales es relativamente pequeño frente al tamaño de la economía. Asimismo, vemos que la Bolsa de Santiago cuenta con 228 empresas listadas, y en BYMA hay 83. En este sentido, uno de los focos principales de la nueva organización de BYMA es la dimensión de Financiamiento, que busca atraer más empresas al mercado local, alineando regulaciones más simples, y un orden macroeconómico que genere proyectos de inversión que demanden financiamiento.
A pesar de las diferencias en tamaño de mercado, la actividad de negociación en Argentina ha demostrado un crecimiento significativo, acercándose a los niveles observados en Chile. En noviembre de 2025, el promedio diario negociado de acciones en Argentina fue de u$s 205 millones por día, y en Chile fue de u$s 256 millones por día.
¿Están analizando lanzar productos financieros vinculados a cripto y stablecoins, más allá de los ETF que existen actualmente?
Los activos que hoy se negocian en el mercado de capitales ya tienen, en la práctica, una representación digital. Detrás de esa representación existe un derecho económico real, y lo que se intercambia y se vuelve fungible es una forma digital de ese derecho. En ese sentido, los criptoactivos y la tokenización emergen como nuevas soluciones tecnológicas para la representación y la circulación de activos financieros. Estamos trabajando en incorporar una oferta que contemple también criptoactivos, principalmente para atender la demanda de aquellos clientes que prefieren consumir activos de mercado de capitales en ese formato específico. Más que crear productos aislados, el foco está puesto en ampliar las opciones de acceso y en la interoperabilidad con el sistema tradicional.














