En un escenario marcado por la volatilidad global y la suba de tasas en Estados Unidos, el Gobierno ratifica su hoja de ruta financiera y descarta una inminente salida a los mercados internacionales de crédito.
Invitado a una edición especial de El Cronista Stream, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, analizó el impacto del shock externo en la economía local y aseguró que Argentina atraviesa este contexto de incertidumbre global con la macro ordenada, apalancada en el superávit fiscal y comercial, la compra de reservas y un fuerte orden monetario que le permite a la gestión esquivar la urgencia de emitir deuda en Wall Street.
Al ahondar sobre los motivos que alejan al país de las plazas externas, el funcionario detalló la ingeniería diseñada para afrontar los próximos compromisos del Tesoro. “No vamos a salir al mercado internacional, tenemos fuentes de financiamiento alternativas que venimos trabajando hace meses y a tasas más bajas”, sentenció Furiase.
“Lo que es financiamiento en el mercado local de capitales, lo que va a ser venta de activos (privatizaciones) y lo que tiene que ver con garantías de multilaterales nos permite cerrar completamente vencimientos de deuda en dólares con el sector privado de julio 26, enero 27 y julio 27 a tasas significativamente más bajas que lo que sería salir al mercado internacional”, explicó.
Fuente: NA
Otro de los interrogantes centrales de la City radica en por qué el riesgo país no perfora la barrera actual a pesar de los buenos indicadores fiscales y comerciales. El funcionario explicó que si bien la curva de bonos refleja hoy una pendiente normalizada, existe un ancla reputacional inevitable.
“No estamos más abajo porque, pese a tener fundamentals sólidos, hay un problema de historia: Argentina defaulteó 9 veces y eso tiene un costo. También pesa el año electoral que se viene en 2027”, argumentó.
En esa línea, advirtió sobre el impacto directo que esta prima de riesgo histórica genera en la economía real y en el acceso al crédito del sector privado local. “Ese costo finalmente lo paga la gente, porque el riesgo país es el primer ladrillito que compone el costo financiero de una empresa cuando quiere financiamiento de capital de trabajo o para una familia que quiere un préstamo para financiar un consumo”, ilustró Furiase.
Ante este panorama, destacó que al evitar el Estado la competencia por los fondos externos, “se abre la posibilidad de que el sector privado se beneficie de los buenos fundamentals y tengamos colocaciones a tasas muy bajas”.
De cara a los próximos desafíos, el equipo económico confía en que sostener la actual hoja de balance permitirá blindar las cuentas públicas y apalancar la recuperación productiva.
Furiase remarcó el éxito en la extensión del perfil de vencimientos en pesos y garantizó que llegarán financieramente fortalecidos a los próximos comicios.
“Estamos cosechando lo que tiene que ver con tener consistencia macroeconómica. Esta dinámica financiera tan favorable es la antesala de lo que va a pasar con la inflación, el nivel de actividad y el poder adquisitivo de los salarios”, proyectó.
Finalmente, al ser consultado sobre el rumbo de los precios, el secretario de Finanzas se mostró contundente respecto a la consolidación del proceso de desinflación, impulsado por el apretón monetario y la acumulación de divisas.
“Más tarde o más temprano va a bajar fuertemente porque la macro está preparada para que eso suceda. El mercado está convalidando una expectativa a la baja, el BCRA sigue comprando dólares, las tasas caen. Por eso va a bajar, esas son las condiciones objetivas que nos permiten garantizar una baja a partir de abril y mayo”, subrayó.
En sintonía con la dinámica de la autoridad monetaria, el director del BICE y asesor de Luis Caputo, Felipe Nuñez, quien también participó de la entrevista en El Cronista Stream, sumó su visión y explicó por qué la entidad no acumuló divisas de forma agresiva cuando se dio la primera liberación de las restricciones.
“Cuando salimos del cepo la prioridad era bajar las expectativas de inflación y nominalidad, y que el mercado de cambios hiciera un price discovery. Todo eso salió muy bien, la inflación se fue al 1,5% mensual”, recordó el funcionario.
Al respecto, advirtió que “la compra de reservas fuerte en esa época hubiera distorsionado la macro”, motivo por el cual “se optó por indicar que hasta que no se estabilizaran las variables, iban a mantener la prudencia”. Por último, contrastó aquella estrategia con el escenario actual: “Ahora hay un contexto completamente diferente. Y si el BCRA no estuviera comprando, el dólar estaría mucho más abajo”.
Y respecto al tipo de cambio, Furiase afirmó que no hay ningún indicador que pueda mostrar que hay una situación de atraso: “¿Podés tener atraso cambiario con un BCRA comprando muchos dólares, con exportaciones en niveles récord y superávit comercial? Es difícil. Y encima se viene la cosecha récord y un flujo de dólares por la ON de las empresas“.