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Un proyecto de resolución del bloque peronista de senadores, firmado por Juliana di Tullio y Martín Soria, para citar “de manera urgente al presidente del BCRA, Santiago Bausili” para informar el destino de las reservas de oro trasladadas al exterior en 2024 actualizó una polémica por la contradictoria información oficial.
El pasado 9 de septiembre, Bausili concurrió a la comisión de Economía Nacional y Presupuesto para informar sobre el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA, cuando fue consultado por los legisladores sobre el destino del oro.
Denuncian los legisladores que con su respuesta Bausili incurrió en falsedades al sostener que el oro trasladado se encuentra depositado en la sede del Banco de Pagos Internacionales (BIS) en Basilea, Suiza, cuando la documentación señalaría que el destino original fue el Bank of England, en Londres.
“Miente Bausili y miente el Gobierno. Nos dijeron que el oro estaba en Suiza y no es así. No quieren decir que está en Londres por una sobreactuación malvinera de último momento”, afirmó Di Tullio.
Adónde y cómo
El BCRA había informado que las reservas embarcadas estaban en Inglaterra. Y, en un contexto en que el Gobierno decidió escalar la tensión con ese país por las Islas Malvinas, recrudecieron las dudas y preocupaciones al respecto.
“Se trasladó y se depositó en el BIS, en Suiza, que es donde sigue estando”, afirmó Bausili durante su exposición ante las comisiones del Senado. Dijo, además, que el Central aprovechó una “ventana de oportunidad” para reemplazar lingotes antiguos o de menor aceptación comercial por otros de mayor calidad y liquidez.
Fuentes cercanas al BCRA explicaron a El Cronista que el oro está físicamente almacenado en Londres, en las bóvedas del Banco de Inglaterra, mientras que la titularidad o el depósito financiero está registrado en una cuenta del BIS, en Suiza. Ese organismo sería el responsable de la custodia o de la administración contable de la operación, aunque los lingotes no se encuentren materialmente en territorio suizo.
Las fuentes sostuvieron que, desde el punto de vista del BCRA, el responsable sería el BIS y no necesariamente el Banco de Inglaterra. Esa diferencia podría resultar relevante frente a eventuales reclamos judiciales contra activos argentinos en tribunales británicos.
Diferencias con la AGN
Más allá de la ubicación física del oro, las palabras de Bausili también quedaron bajo cuestionamiento por el estado de las auditorías. Bausili afirmó que los movimientos del oro habían sido revisados por organismos internos, firmas privadas y la Auditoría General de la Nación, y que los ejercicios 2023, 2024 y 2025 no tenían observaciones.
Las reservas de oro del BCRA se mantienen en torno a 1,98 millones de onzas, equivalentes a unas 61,5 toneladas. A valores de mercado, ese stock representa alrededor de u$s 8600 millones. El volumen no se redujo, lo que no se sabe es dónde está.
Sin embargo, desde la AGN aclararon que la auditoría sobre las reservas de oro todavía está en curso y que no existe un informe finalizado sobre la trazabilidad de los lingotes. “Finalizado no hay nada. Está en curso”, señalaron fuentes del organismo consultadas por El Cronista.
Además, precisaron que los únicos estados contables auditados corresponden al ejercicio 2024, mientras que los de 2025 aún no fueron terminados. De esta manera, la afirmación de Bausili sobre auditorías concluidas no coincide con el estado real de los trabajos de la AGN.

La diferencia no es menor. Una cosa es que el oro figure registrado en los estados contables del BCRA y otra, distinta, que la AGN haya terminado de verificar dónde están los lingotes, bajo qué esquema fueron depositados y quién ejerce su custodia. La revisión específica sobre la trazabilidad de las reservas continúa abierta.
Una saga por el oro
La polémica por el oro del BCRA comenzó en 2024, cuando se conoció que había retirado lingotes de sus bóvedas y los había enviado al exterior. En ese momento, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó la operación, aunque evitó precisar el destino.
Caputo explicó entonces que el objetivo era obtener un rendimiento financiero por esos activos, en lugar de mantenerlos inmovilizados dentro de la Argentina.
La explicación de Bausili ante el Senado fue diferente. El titular del BCRA habló de una operación destinada a mejorar la calidad y la aceptación comercial de los lingotes, aprovechando una reducción de los costos de conversión.
Para las fuentes consultadas, ambas explicaciones podrían formar parte de una misma operación: el oro se habría colocado en una estructura internacional que permite utilizarlo, obtener un retorno o mejorar su liquidez, sin que eso implique una venta de las reservas.
Londres es uno de los principales centros mundiales para la custodia y negociación de oro. El Banco de Inglaterra almacena unas 5000 toneladas del metal pertenecientes a bancos centrales y entidades de distintos países.
De acuerdo con los últimos registros difundidos, las reservas de oro del BCRA se mantienen en torno a 1,98 millones de onzas, equivalentes a unas 61,5 toneladas. A valores de mercado, ese stock representa alrededor de u$s 8600 millones.
El volumen registrado no habría disminuido tras el traslado. El punto que permanece sin aclarar es la ubicación física exacta de cada lingote y la estructura legal utilizada para custodiarlo.
La oposición sostiene que el oro fue enviado al Banco de Inglaterra y cuestiona que el Gobierno haya mantenido la información bajo reserva durante dos años.
Hermetismo cuestionado
“El BCRA fundamenta el hermetismo sobre el oro en los juicios contra Argentina, que podrían derivar en un embargo de los lingotes. Pero ese argumento se cae si el regulador hizo lo que tenía que hacer antes de trasladarlo: asegurarse de que no corren riesgo”, dijo Christian Buteler, experto en el sistema financiero, a este medio.
Buteler confía en que el oro está a salvo, pero considera que debería ser “lo más transparente posible tratándose de las reservas del BCRA” porque esta situación genera muchas dudas sobre el uso".
Cabe mencionar que Londres es uno de los principales centros mundiales para la custodia y negociación de oro. El Banco de Inglaterra almacena unas 5000 toneladas del metal pertenecientes a bancos centrales y entidades de distintos países. En ese mercado, además, es habitual que se transfiera la propiedad de los lingotes mediante anotaciones contables, sin necesidad de moverlos físicamente.
Qué le piden al Banco Central
El proyecto presentado por Di Tulio y Soria requiere que el funcionario presente la documentación respaldatoria correspondiente e informe puntualmente sobre:
- Destino y custodia: Fechas de traslado, empresas involucradas en el transporte terrestre y aéreo, lugar exacto de depósito, cantidad de lingotes y responsables de la evaluación de su calidad.
- Condiciones contractuales y rendimientos: Plazos, beneficios acordados para el país, responsabilidades de seguridad y los rendimientos proyectados o generados por las colocaciones.
- Riesgo de embargos: Si el Estado argentino o el BCRA recibieron notificaciones formales sobre intenciones de embargo cautelar o ejecutivo por parte de acreedores extranjeros.
- Transparencia y balance: Razones por las cuales las memorias y Estados Contables 2024 y 2025 omitieron precisar la cantidad, valuación, localización y riesgos de la operatoria, y si dicha omisión contraviene las Normas Contables Profesionales Argentinas y las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF / NIC 1).
- Trazabilidad y expedientes: Actas de Directorio o actuaciones administrativas dictadas para la tramitación del envío del metal precioso.

Por Pilar Wolffelt
Editora de Finanzas y Mercados
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