El Servicio de Investigación (CRS, por sus siglas en inglés) del Congreso de Estados Unidos publicó un informe sobre la asistencia del Tesoro a la Argentina en el que reconoce que, a pesar de la agenda de reformas económicas que lleva a cabo Javier Milei, “el gobierno argentino ha tenido dificultades para estabilizar su moneda”.

El reporte destaca que, “desde que asumió el cargo en diciembre de 2023, el presidente Javier Milei ha buscado reformar la economía argentina mediante reformas promercado y del sector público, a la vez que ha incrementado la alineación de su política exterior con Estados Unidos”, pero plantea dudas con respecto a la política cambiaria, la deuda y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Detalla que, el 9 de octubre de 2025, Bessent, anunció en X (anteriormente Twitter) un swap de divisas por valor de u$s 20 000 millones con el banco central de Argentina.

“En concreto, el Departamento del Tesoro acordó comprar hasta 20 000 millones de dólares en pesos al Banco Central de Argentina a cambio de dólares estadounidenses, utilizando recursos del Fondo de Estabilización Cambiaria (FSE) del Departamento. El acuerdo otorga al gobierno argentino acceso a dólares estadounidenses y respalda el valor del peso, un objetivo importante de la administración Milei”, indica.

En ese sentido, el trabajo no pasa por alto que, ni el Departamento del Tesoro ni el gobierno argentino han revelado públicamente los detalles del acuerdo, incluida su duración.

Lo que se sabe es que, “para finales de octubre de 2025, el banco central de Argentina había intercambiado pesos por 2500 millones de dólares a través de la línea de swap”, según el reporte.

Y no deja de menciona que, “es inusual, pero no inédito, que el secretario del Tesoro utilice recursos del FSE para apoyar a gobiernos extranjeros”. Antes de Argentina, el ejemplo más reciente es un acuerdo crediticio de u$s 1500 millones con Uruguay, en 2002.

El CRS apunta que, aunque el secretario Bessent describe a Argentina como un aliado importante de EE.UU., algunos miembros del Congreso han expresado su preocupación por el uso de fondos públicos para apoyar al país.

“Por ejemplo, han argumentado que las políticas perjudican a los exportadores estadounidenses que compiten con Argentina en los mercados globales (en particular, en el caso de los productos de soja); que un posible aumento de las importaciones estadounidenses de carne de res argentina podría afectar negativamente a los ganaderos estadounidenses; que el apoyo estadounidense no está justificado por razones económicas y pone en riesgo el dinero de los contribuyentes y que las medidas constituyen una interferencia en una elección democrática extranjera”, menciona.

En ese sentido, advierte que, el Congreso podría concluir que el estado actual de las operaciones del FSE es el curso de acción adecuado o concluir que la respuesta política actual no es óptima para los intereses estadounidenses.

¿Qué implica esto? En ese escenario, podría, “por ejemplo, limitar la capacidad del secretario del Tesoro para utilizar los fondos para apoyar a gobiernos extranjeros o exigirle que revele detalles sobre las operaciones que involucran a gobiernos extranjeros a comités clave del Congreso”.

Alertan que la administración de Milei podría enfrentar obstáculos adicionales para lograr reformas económicas y que la principal fuente de divisas de Argentina es el saldo restante de su línea de swap de divisas con Estados Unidos.

“Los activos en divisas del banco central se compensan en gran medida con los pasivos en divisas, y Argentina no cuenta con un superávit comercial sólido que genere entradas de divisas”, analiza el informe.

Alerta por las deudas pendientes

Al respecto, la advertencia es que, “si el gobierno de Milei se encuentra sin las divisas adecuadas para realizar los pagos de la deuda y mantener los objetivos de la política cambiaria, probablemente enfrentará decisiones políticas difíciles, como si incumplir su deuda por décima vez o permitir una mayor flexibilidad en el valor del peso”.

En tal escenario, consideran que “el Gobierno podría buscar apoyo financiero adicional de Estados Unidos, el Fondo Monetario (FMI) u otros prestamistas oficiales”.

Las perspectivas de obtener dicho apoyo son inciertas, no obstante, ya que señalan que “la disposición del FMI a brindar apoyo adicional a Argentina es cuestionable dado el nivel de exposición que enfrenta” en relación con otros gobiernos.