El 2026 arrancó con alta intensidad: la caída del régimen de Nicolás Maduro abrió las puertas a interesados en apostar a Venezuela en la única opción disponible en lo financiero. Se trata de los títulos de deuda soberana en default y de su petrolera, PDVSA. Desde hoy se aguarda una suba en esos bonos con la esperanza de que, tras la intervención de los Estados Unidos, la economía venezolana vaya gradualmente recuperándose. Las primeras operaciones muestran ganancia de 30%.

El menú de títulos de Venezuela es amplio, todos en default y una alta carga de intereses y amortizaciones impagas ya devengadas. Van desde el Venezuela 2018 al Venezuela 2038, con cotizaciones que van del 33,75 dólares a los u$s 30,25.

A mayor plazo, menor valor obviamente. El precio en función al “claim” o reclamo de pago asumiento una poda o “haircut” del 50% gira en torno al 20%. Operadores de países emergentes consultados por El Cronista ven más valor en la deuda también en default de PDVSA, la fallida petrolera que el chavismo llevó casi a su extinción. Sus bonos van desde PDVSA 2021 a PDVSA 37 con precios cercanos a los u$s 25 y un “price per claim” debajo del 20% (siemore contemplando una poda en la restructuración del 50%).

Aún hay dudas

De todas maneras no se aguarda una avalancha de compras. ¿La razón? Persisten dudas sobre la transición política y la posibilidad que haya una resistencia armada del “chavismo residual”. Las amenazas del gobierno de los Estados Unidos fueron contundentes también ayer, sin descartar que haya nuevas intervenciones en territorio venezolano. La normalización de la economía venezolana no será precisamente una línea recta. Por otra parte hubo inversores que desde que comenzaron las amenazas de Donald Trump a Nicolás Maduro, fueron comprando gradualmente activos financieros del país caribeño. “De los veintipico de dólares de cotización, se puede pasar a los trinta y pico”, aseguró otro operador consultado. Reina el optimismo, pero no la euforia. Hay un papel también en default que es de Elecar, (Electricidad de Caracas) que fue la empresa histórica encargada del suministro eléctrico en la capital venezolana, nacionalizada por el chavismo en 2007. El precio de su deuda al 2018 ronda el 15%. Sólo para extremadamente audaces y optimistas.

También el fin de semana los cazadores de oportunidades apuntaron a una fuerte recuperación en el real estate venezolano. Hubo quienes ofrecieron en los últimos meses a inversores un fondo común centrado en las propiedades en Venezuela pero con alto riesgo por la escrituración y posibilidades concretas de realizar ganancias. Seguramente, y en función de las señales políticas que vayan surgiendo, las inversiones en real estate vayan en alza.

Pero la gran incertidumbre también pasa por el precio del petróleo tras los dichos de Donald Trump en conferencia de prensa y el aumento de la producción a mediano plazo. ¿Habrá derrumbe en el precio del crudo? Hasta el impacto en bonos de Ucrania se aguarda hoy con la expectativa de que las novedades de Venezuela aumenten la posibilidad de paz tras la invasión rusa.

De la Argentina se aguarda la definición de un repo por u$s 2000 millones a corto plazo. Los emergentes, “on fire”.