

La fragilidad de la economía argentina queda de manifiesta cuando se acerca un vencimiento de la deuda por tan solo u$s 1000 millones y su pago implica un fuerte desafío para el Banco Central.
La caída de las reservas, fruto del desborde monetario y de la histórica sequía (ver pág. 15), es el dato que mantiene en vilo al mercado financiero por la sostenibilidad del actual esquema cambiario oficial hasta las elecciones de octubre.
La recuperación en los precios de los bonos argentinos la semana pasada, si bien coincidió con un mejor clima entre los emergentes, estuvo mayormente explicada por factores de cabotaje.
"Es notoria la relación entre el rumbo de las reservas netas y el precio promedio ponderado de los bonos", destacó Portfolio Personal Inversiones (PPI) en un informe reciente.
Agrega la firma que el anuncio del "dólar soja 3" bien puede estar detrás de la recuperación de los precios.
Pero más allá de esta recuperación, el aluvión de bonos que saldría a ofrecer el Gobierno es lo que pone límites a las subas.
En las próximas jornadas se conocerá el informe de la UBA sobre el canje de deuda lanzado por el equipo económico para los organismos oficiales, principalmente el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS.
Esa suerte de "garantía de seriedad" de la UBA es más un intento de aval político, que en realidad se limita al canje de unos papeles en dólares por otros que pagan a sus tenedores en pesos, pero con ajuste de lo que resulte mayor entre el dólar oficial o la inflación.
El pecado central de la medida oficial es salir a colocar bonos en el mercado a paridades por debajo del 30 por ciento.
En realidad, ello ya viene ocurriendo con las intervenciones en el dólar financiero, con las ventas de bonos en dólares contra pesos.
Por un lado, intentan contener al dólar MEP o al contado con liquidación y por el otro obtienen financiamiento para el elevado rojo fiscal.
"La mayor crítica a la medida era (y es) que el Estado en su conjunto le venda al sector privado bonos a 20-25% de paridad", destaca en su último informe la consultora 1816.
Agregan que, "si verdaderamente el Gobierno hace el canje de Globales por duales 1 a 1, está haciendo un canje a mercado. Repetimos una y otra vez que no vemos cómo hará el Gobierno para generar una demanda significativa de Bonares con cambios regulatorios".
Segundo trimestre en la mira
Este segundo trimestre que arranca hoy en los mercados será decisivo para el destino del equipo económico.
El desembolso del FMI del viernes es también marketing: servirá para hacer frente a vencimientos con el propio organismo en los próximos 30 días.
La incógnita sobre la relación con el FMI se traslada ahora a junio cuando estén en juego el cumplimiento de las metas al 31 de marzo.
Si bien hubo una flexibilización en el objetivo de acumulación de reservas, el cumplimiento de las metas fiscales se mantiene inalterado. Esto permite anticipar que en junio también el staff del FMI deberá aplicar el "siga, siga", pero ahora centrado en la falta de ajustes en el gasto público.
El propio José Ignacio de Mendiguren blanqueó la semana pasada que se lucha "día a día" para evitar una devaluación y un default de la deuda en pesos. Un sincericidio. Y abril tendrá las mismas características en lo financiero blanqueadas por el secretario de Producción.
Hoy se dará a conocer la recaudación impositiva de marzo que mostrará cuan grave es -o no- la situación.












