Luego de un primer cuatrimestre de alta tensión, la volatilidad colapsó en Wall Street y regreso a los valores de comienzo de año. Las acciones nuevamente se dispararon a máximos históricos y los inversores buscan cuáles son las mejores opciones para invertir en los Cedear.
El mercado sigue viendo potencial alcista en las acciones, aunque la elevada complacencia de los inversores empuja a tomar una postura más conservadora.
Wall Street de regreso a máximos
En los primeros tres meses del año se evidenciaron fuertes pérdidas en las acciones en EEUU, con caídas de más del 20% en los índices americanos. Ese contexto de caídas en las acciones implicó un fuerte aumento de la volatilidad hasta abril, con el índice de volatilidad (VIX) que se disparó por encima de los 60 puntos.
Desde la primera semana de abril, las acciones iniciaron una fuerte recuperación y la volatilidad regresó a zona de mínimos de comienzo de año.

Matías Waitzel, socio de AT Inversiones, afirmó que la volatilidad en Wall Street sigue en niveles históricamente bajos, reflejando una economía estadounidense que se mantiene sólida.
"El consumo resiste, los pedidos de bienes durables sorprendieron al alza y el mercado laboral sigue bien. Además, persiste un alto nivel de liquidez y las expectativas de recortes de tasas (ya se descuentan cinco entre 2025 y 2026) sostienen el apetito por riesgo", remarcó.
En este contexto, Waitzel agregó que es razonable que el mercado muestre complacencia. Sin embargo, agrega que, cuando todo parece demasiado tranquilo, también aumenta el riesgo de un ajuste repentino.
"Un recorte técnico de corto plazo sería sano: permitiría consolidar las subas, corregir excesos y dar espacio para un nuevo tramo alcista. La tendencia sigue siendo positiva para el mercado americano, pero de corto espero cierto nivel de recorte en índices para volver a comprar", indicó.

La guerra comercial desatada por Trump los primeros meses del año fue el detonante del aumento de la volatilidad en Wall Street.
Conforme EEUU fue acordando con distintos países sobre la cuestión comercial, y en especial, con China, los mercados comenzaron a calmar sus temores.
Por lo tanto, y desde la primera semana de abril hasta la fecha, el S&P500 subió 25%, lo cual trajo calma entre los inversores.
Así como en momentos de alta volatilidad fue una oportunidad comprar acciones (con el diario del lunes), el riesgo radica en que, con niveles bajos de volatilidad, el mercado muestra alta complacencia.
De esta manera, el riesgo radica en que, con bajos niveles de volatilidad y alta complacencia, el mercado de acciones experimente un ajuste.
Ignacio Murua, Asesor financiero de Quicktrade SBS, sostuvo que si bien el mercado americano logró recuperarse rápidamente de las caídas de comienzo de año, el panorama global parece lejos de estar tan claro como los precios reflejan.
"Con más incertidumbre que certezas en el plano económico americano, en el plano comercial, y por sobre todo en el plano geopolítico, los analistas vuelven a esperar resultados corporativos casi record para 2026 y ven al 2025 como un año de transición", detalló.
Sin embargo, advirtió que hoy el interrogante pasa por definir hasta cuando es sostenible pagar estos precios por ganancias futuras que (hoy) está lejos de ser una realidad y que, por encima de todo, dejan poco espacio para sorpresas positivas que traccionen aún más arriba los precios de mercado.
En lo que respecta a los fundamentals de EEUU, Murua advierte que el mercado tiene incorporado temores sobre la cuestión fiscal.
"Si comparamos la curva soberana de comienzo de año con la actual, notamos una fuerte suba de las tasas más largas (20 y 30 años) y una notoria caída del tramo corto y medio (2 a 7 años). Entendemos que las preocupaciones por la sosteniblidad de la deuda y una inflación más alta de lo esperado por más tiempo (producto del creciente déficit americano y de las políticas arancelarias, entre otras), generan estas distorsiones y movimientos atípicos en las tasas de interés que reflejan los mencionados riesgos", advirtió.
Bajo este panorama, Murua considera que luce aconsejable posicionarse en acciones de baja volatilidad. "Creemos que debemos priorizar la cautela y la selección de empresas a la hora de invertir en acciones americanas. En este contexto, preferimos compañías de sectores defensivos y de valor como P&G, WalMarte (WMT), Costcto (COST) y Philip Morris (PM) dentro del sector de consumo defensivo, o compañías como Exxon Mobil (XOM), Chevron (CVX) y Schlumberger (SLB) en el sector energético", dijo Murua.
Dentro del sector tecnológico (que es el más caro actualmente) Murua indicó que hace foco en la selección de compañías y elige a Google (GOOG) como la gran ganadora en este plano.

Valuaciones en Wall Street
En línea con la disparada en las acciones, las valuaciones también se dispararon rápidamente.
A comienzo de abril, el ratio Price Earning Forward a 10 años se ubicaba en 18,5 veces ganancias. Gracias a la fuerte recuperación, volvió a niveles de 22 veces ganancia y se alejó nuevamente de su promedio de cinco años (20x) y de 10 años (18,5x).
De esta manera, las valuaciones en Wall Street se mantienen en niveles elevados, lo cual también deja en un nivel riesgoso el posicionamiento en acciones de EEUU.

Auxtin Maquieyra, gerente comercial de Sailing Inversiones, explicó que en los últimos meses, muchos inversores reaccionaron de forma desproporcionada ante los aranceles y vendieron posiciones como si la economía estadounidense atravesara un cambio estructural profundo e inmediato.
"Este comportamiento responde a un sesgo muy común en los mercados: el sesgo de negatividad y miedo que lleva a los inversores a sobreponderar eventos adversos en relación con la información positiva o neutral", detalló.
Maquieyra agregó que, las acciones estadounidenses (particularmente el índice S&P 500) cotizan en múltiplos de precio/ganancia (P/E) históricamente elevados, lo que refleja muchas de las expectativas optimistas a futuro.
Atractivo en mercados emergentes
Por esta razón, ve valor en compañías fuera de EEUU. "Esto nos lleva a considerar que el mayor potencial de valorización podría encontrarse fuera de EE.UU. Vemos valor en otras regiones geográficas que han sido menos favorecidas por los flujos de capital en los últimos años, pero que muestran fundamentos atractivos, mejoras estructurales y valuaciones más razonables", dijo.
En esa línea, detalló que "mercados como Japón (EWJ), Europa(IEUR), Brasil(EWZ), China(FXI) ,así como otras economías emergentes(EEM), presentan oportunidades que podrían ofrecer una mejor relación riesgo-retorno en el mediano plazo"
Con una estrategia similar, Murua también prefiere diversificar el posicionamiento en Cedear fuera de Wall Street, y en especial, con acciones de Brasil. En ese caso le gusta NuBank (UN), Stone (STNE), Vale e Itau, incluida también a Mercado Libre.
Joaquín Álvarez, CEO de IMSA Alyc, indicó que en Estados Unidos se observan distintos frentes que hay que tener presentes, entre los que destacó el tema de las tarifas.
"El 9 de julio se cumple la ventana de los 90 días que impuso el gobierno. Hay que ver, por un lado, qué es lo que pasa con eso, si hay extensiones o no, o si verdaderamente hay algunos países a los que se termina aplicando los regímenes de tarifas. Esto obviamente va a tener consecuencias en la inflación", dijo Álvarez.
Referido a las acciones, el CEO de IMSA Alyc indicó que vamos a tener más datos con la nueva temporada de balance y allí habrá que seguir muy de cerca lo que son los múltiplos.
En este escenario, Álvarez recomienda cautela. "Creemos conveniente la prudencia en la diversificación. Los sectores que nos gustan bajo el contexto actual son los servicios financieros y software, que creemos que están bien posicionados para este contexto más volátil de incertidumbre", dijo.
La Fed más conservadora
Si bien el mercado calmó sus temores sobre el impacto de la guerra comercial en la economía de EEUU, la Fed mantuvo su preocupación al advertir que ve riesgos de mayor inflación, más desempleo y menos nivel de actividad.
Es decir, un posible escenario de estanflación. En ese contexto, es clave pensar bien dónde poner el capital para los inversores.
El debate sobre los riesgos recesivos y el impacto en las acciones está en el centro de atención en Wall Street.
Generalmente, ante escenarios de menor nivel de actividad, las acciones deberían tener una dinámica peor respecto del que tienen en periodos de expansión económica.
Por ello, si la Fed tiene razón sobre el menor nivel de actividad, lo importante a monitorear será en determinar cuál va a ser el impacto en Wall Street.
Duncan Lamont, CFA, Head of Strategic Research de Schroders, sostuvo que actualmente aumenta el temor a que la economía mundial se encamine hacia una estanflación, con un crecimiento económico débil y una inflación elevada.
Según sus estimaciones, las acciones suelen tener dificultades durante los años de estanflación en comparación con otros entornos.
Desde 1926, la rentabilidad real anual media en un año de estanflación ha sido de aproximadamente el 0 %.
"Esto es inferior a lo que los inversores suelen esperar de la renta variable a largo plazo, pero aun así significa que la rentabilidad ha estado en línea con la inflación. Además, en aproximadamente la mitad de estos años generaron una rentabilidad real positiva, y cuando esta ha sido positiva, ha tendido a ser elevada, con un promedio de alrededor del 16,2%, detalló Lamont.

La Fed sigue proyectando dos bajas de tasas este año y otras dos en 2026. Sin embargo, en marzo había anticipado cuatro recortes en 2026, es decir, ahora ve un menor recorte de tasas respecto de marzo.
Con las estimaciones de tasa de interés, la Fed promete entonces tasas más altas por más tiempo, ya que se espera que mantenga en niveles más elevados respecto de lo que se estimaba previamente.
Flavio Castro, analista de Wealth Management de Criteria, detalló que la Fed actualizó sus proyecciones y anticipa un panorama más complejo que el previsto en marzo.
"Para 2025 y 2026, estima una inflación más alta, un menor crecimiento económico y un aumento del desempleo. Esto implica, en principio, tasas de interés elevadas durante más tiempo, incluso hacia 2026 y 2027, aunque las proyecciones de largo plazo se mantienen sin cambios", dijo.
Además, resaltó que "este contexto de estanflación -es decir, inflación persistente con desaceleración económica- que combina caída en las ganancias empresariales y tasas de interés elevadas, configuran un panorama económico en general más complicado".

Finalmente, Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, destacó que si bien es claro que lo que menciona la Reserva Federal no es positivo para las acciones, la realidad es que, hasta la fecha, la renta variable parecería hacer oídos sordos a estos factores.
"Luego de los mínimos registrados en abril, con un VIX llegando incluso a superar los 50 puntos, el S&P 500 mostró una suba prácticamente ininterrumpida de más del 20%. No obstante, acá es donde nosotros tenemos algunos interrogantes de cara a la segunda mitad de año. En este sentido, quien preside la Fed, Jerome Powell, volvió a mostrar su cautela hasta que no exista una mayor claridad respecto del impacto de las tarifas en los precios", advirtió.
En cuanto al posicionamiento, y dado el actual escenario de incertidumbre, Vlassich indicó que ve atractivo el posicionamiento en algunas de las grandes tecnológicas.
"En este punto destacamos alternativas como Google (GOOGL), que tiene desarrollos en varias de principales tecnologías del momento como AI, Cloud e inclusive hasta vehículos autónomos. Además, cuenta con ratios de valuación interesantes al registrar un P/E en torno a 18x y fwd P/E de 16,5x. Meta Platforms (META) es otra compañía que solemos destacar debido a que cuenta con amplios márgenes y elevada rentabilidad y cotiza con múltiplos por debajo de su promedio histórico", detalló.
Los analistas de Balanz indicaron que la recuperación del S&P 500 se mantiene, pero sus valuaciones y concentración siguen elevadas.
Bajo este panorama, desde la compañía priorizan la diversificación hacia índices alternativos al S&P 500 en EE.UU., así como también una mayor diversificación geográfica.
"Continuamos viendo atractivo en la diversificación hacia mid-caps en EE.UU., estrategias de igual ponderación dentro del S&P 500 y de altos dividendos. Además, favorecemos la diversificación hacia mercados desarrollados en un entorno de debilidad del dólar. Para perfiles más agresivos favorecemos también la diversificación hacia emergentes", dijeron.













