Rendimientos

Por qué los inversores extranjeros frenan un rebote de los bonos y acciones locales

Pese a la búsqueda global de rendimientos, siguen con más cantidad de activos argentinos de los que quisieran. Esa posición técnica hace que, ante la mínima insinuación alcista, aparezcan manos vendedoras.

Con las acciones de Wall Street en máximos históricos, los inversores a nivel global se encuentran en la búsqueda de rendimientos. Bien podrían encontrarlos en los activos financieros locales, pero ni los bonos ni las acciones locales logran seducirlos. 

El motivo detrás de esta falta de apetito por los activos locales puede encontrarse en que los inversores extranjeros tienen en cartera más cantidad de bonos y acciones argentinas de lo que le gustaría tener. Eso impide cualquier intento de despegue desde la zona de mínimos en la que se encuentran estancados, dado que ante la mínima insinuación alcista aparecen rápido las manos vendedoras.   

La deuda de grado de inversión en Estados Unidos rinde 2,65% mientras que los bonos high yield rinden 4,65%, lo cual lo ubica en los niveles más bajos de su historia. Por su parte, la deuda emergente en dólares rinde 3,9% mientras que la deuda de alto rendimiento de mercados emergentes rinde 5,32%.

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En el otro extremo se encuentra la deuda argentina, que rinde 21% en el tramo corto y 17% en la parte más larga de la curva. Mismo escenario puede verse entre las acciones, que permanecen muy cerca de los mínimos de octubre de 2020 y de marzo de 2020. 

De esta manera, pese a que los activos locales se encuentran en niveles muy bajos en términos comparativos, el mercado no encuentra incentivos para compararlos. Otro dato técnico que aparece (sobre todo en las acciones) es que ante cualquier intento de rebote, los inversores aprovechan el avance para vender riesgo local y desarmar posiciones.

Mariano Calviello, head portfolio manager de Fondos FIMA, señaló que es posible que la posición técnica de hoy sea resultado de un proceso que comenzó incluso antes del canje de deuda del año pasado. Calviello agrega que según datos públicos, sólo el 13,6% de la deuda en dólares soberana se encuentra en inversores que publican sus tenencias (locales e internacionales), mientras que en el caso de Brasil, el 33,4% se encuentra en esa situación y Colombia el 43,2%.

"Esta parcial ausencia de este tipo de inversores podría explicar en parte el comportamiento de los precios de los bonos soberanos, ya que este tipo de inversores es el que suele operar frecuentemente, dando liquidez y arbitrando oportunidades. La volatilidad de los activos desde mediados de 2018, su caída de valor y el posterior canje, pueden haber reducido el interés del inversor, sumado a que la mayoría de los bonos poseen cupones muy bajos durante los primeros años, lo que reduce significativamente el flujo de liquidez para el inversor", explicó Calviello.

En un zoom organizado por un importante broker internacional que opera en la bolsa local, se señalaba que en conversaciones con fondos globales quedaba claro que el desinterés por Argentina es tal que los inversores tienen actualmente un posicionamiento superior en sus carteras al que le gustaría tener.

"No hay interés en tener riesgo argentino en las carteras de fondos internacionales. Además, el rally observado en todos los activos financieros a nivel global les genera un costo de oportunidad muy grande en sus carteras. Es decir, tener posiciones de Argentina que no logran despegar, cuando en paralelo se ve un rally en bonos y acciones en el mundo, genera que el dinero dedicado a instrumentos locales tenga un elevado costo de oportunidad. El mundo vuela y Argentina se estanca o cae, por lo que la pérdida es doble. Notamos que sigue habiendo interés por desarmar posiciones en acciones y bonos argentinos para ser colocados en activos con mayor potencial que puedan acompañar mejor la dinámica internacional", dijo el director del fondo global en una reunión virtual con inversores.

Francisco Mattig, estratega de renta fija de Consultatio, considera que la posición técnica de Argentina es mala, lo que genera un escollo para la recuperación de los activos. Además, resalta que los activos locales están fuera del radar de los inversores globales.

"Si entendemos la posición técnica como la diferencia entre lo que los fondos quieren tener y lo que realmente tienen, claramente la posición técnica no se limpió y seguirá siendo una traba a la hora de ver un rally en los bonos. Lo que podemos saber del color que tenemos es que los inversores salieron bastante de Argentina (eso es evidente por la dinámica de precios), pero también se redujo mucho su exposición target, es decir, la exposición que quieren tener en un crédito como el de nuestro país, que todavía no firmó un acuerdo con el FMI y que no está logrando dar señales tan claras. Es como que se corrió el arco", indicó.

Problemas estructurales

Hay cierto consenso de que la tendencia bajista y negativa de los activos en el mediano plazo está relacionada con cuestiones más estructurales que coyunturales. 

La mala experiencia de los inversores con los activos locales tras el Gobierno de Mauricio Macri generó cierta frustración en el mercado. Esto se reforzó tras las caídas superiores al 35% que experimentaron los bonos luego del canje de deuda del año pasado. Por esto, pese a que los precios se ubiquen en niveles bajos, el mercado continúa sin encontrar valor ni drivers para comprar riesgo local.

No hay interés en tener riesgo argentino en las carteras de fondos internacionales. Además, el rally observado en todos los activos financieros a nivel global les genera un costo de oportunidad muy grande en sus carteras.

Marcelo Otermin, presidente de ICBC Investment Argentina, considera que la falta de reacción de los activos locales, pese a estar muy baratos, obedece a cuestiones estructurales. 

"De nuestra interacción con muchos actores del mercado surge una expectativa por lo coyuntura ligada al acuerdo con el Fondo, con varios meses de retraso respecto del objetivo. El sendero fiscal ahora con mayor incertidumbre, producto de la discusión de la política tarifaria, la aceleración de la inflación en los últimos meses y las elecciones que también ayudan a ese ´wait and see´ por potenciales modificaciones del rumbo. Sin embargo, más importante que lo coyuntural comienza a ser lo estructural", explicó.

En ese sentido, Otermin remarca que el hecho de que Argentina lleva diez años de estancamiento cuando el mundo crece a una velocidad crucero de 3,5% y los emergentes al 5%.

"En los últimos 10 años hemos contado con políticas monetarias y fiscales expansivas que no han sido efectivas. Entonces se va creando cierta idea que sin un debate que permita identificar y resolver las causas del estancamiento, es posible que los precios de los activos queden baratos y en una especie de limbo por mucho tiempo", señaló Otermin.

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