FINANCIAL TIMES

Las "SPACs" son furor en Wall Street: qué son y por qué baten récords de captación de fondos

También llamadas de "cheque en blanco" son compañías que salen a la bolsa con la promesa de adquirir una futura empresa por medio de una fusión.

Las SPACs (Special Purpose Acquisition Companies o Compañías con un Propósito Especial de Compra) superaron el récord de captación de fondos del año pasado en apenas los primeros tres meses de 2021, lo que refleja el insaciable apetito que muestran los inversores institucionales y minoristas por estos vehículos.

Las también llamadas "compañías de cheque en blanco" recaudaron u$s 79.400 millones a nivel mundial desde principios de 2021, cifra que supera los u$s 79.300 millones que ingresaron a estos vehículos durante todo el año pasado, según el proveedor de datos Refinitiv, hasta el martes a la noche. En lo que va de 2021, se lanzaron 264 nuevas SPACs, más que el récord de 256 de 2020.

Las SPACs, que prometen a las compañías no cotizantes una vía más rápida de acceso a los mercados públicos, el año pasado se convirtieron en un componente esencial de Wall Street al verse impulsadas por las bajas tasas de interés y la gran liquidez que tienen los inversores que buscan rendimiento.

Cathie Wood: la nueva estrella del mercado y figura de culto para muchos inversores

Figuras conocidas, desde los veteranos de Wall Street Michael Klein y Bill Ackman hasta las estrellas del deporte Shaquille O'Neal y Alexander Rodríguez,  recaudaron dinero a través de SPACs. Pero es tal el ritmo de las salidas a bolsa, sobre todo de la mano de patrocinadores con poca experiencia financiera, que surgió el temor a que se esté recalentado el mercado.

"La SPAC es un buen producto, pero el volumen ha sido increíble este año, por lo que vamos a ver cierta indigestión", dijo Rob Fullerton, jefe global de finanzas apalancadas de Jefferies.

El CEO de la Bolsa de Londres, David Schwimmer, advirtió a principios de este mes que había "espuma" en el mercado estadounidense de SPACs, lo que "podría terminar mal para algunas de esas oportunidades y esos inversores".

La inmensa mayoría de las SPACs de este año -257, que recaudaron u$s 78.400 millones- salieron a cotizar en bolsas estadounidenses, aunque la actividad está creciendo fuera de Norteamérica. En Europa, Ámsterdam se está convirtiendo en el centro de estos vehículos de cheque en blanco, superando por mucho a Londres.

Sólo una SPAC empezó cotizar en la Bolsa de Valores de Londres desde principios del año pasado, debido a que trabas regulatorias británicas complican esa operación en el Reino Unido. En los últimos meses, los dirigentes británicos empezaron a presionar para que la normativa sea más favorable a las salidas a bolsa de las SPACs, pese a que crecen los indicios de una burbuja en ese mercado.

Los vendedores en corto últimamente subieron sus apuestas contra estos vehículos. Desde principios de año, el valor de estas apuestas contra los SPACs se ha más que triplicado, ya que pasó de menos de u$s 800 millones a u$s 2.800 millones, según datos de S3 Partners.

La operación a la baja ha sido muy rentable en lo que va del año, con una rentabilidad del 15%, porque cayeron los índices que siguen a las SPACs. Por ejemplo, el ETF, o fondo cotizado, Defiance Next Gen Spac Derived, retrocedió más del 14% desde su máximo en febrero.

Los patrocinadores de SPACs parecen no inmutarse por los posibles vientos en contra.

"Si al patrocinador de una SPAC le fue bien con una operación en 2020, no va a volver con una sola SPAC este año, en general regresan con dos, tres o incluso cuatro nuevas SPACs", dijo Mark Brod, un socio del área de mercados de capitales en el estudio jurídico Simpson Thacher.

Brod agregó que los inversores, tanto minoristas como institucionales, tienen un fuerte interés en adquirir exposición, a través de las SPACs, a sectores "deseados" de la economía, como vehículos eléctricos o fintech, lo que alimenta un "ciclo que se autoperpetúa".

Traducción: Mariana Oriolo

Tags relacionados
Noticias del día

Compartí tus comentarios