Banco Central Europeo: tras una histórica suba de tasas, empieza el debate por el quantitive tightening

Los responsables políticos de los bancos centrales de la eurozona acordaron abrir negociaciones para decidir qué hacer con la cartera de bonos de cinco billones de euros del BCE.

El Banco Central Europeo (BCE) aceptó iniciar las discusiones sobre la reducción de su hoja de balance a principios de octubre, lo que aumentará la presión sobre los presupuestos de los gobiernos del sur de Europa, que ya están al límite.

Los responsables de la política monetaria de la eurozona se reunieron la semana pasada en Frankfurt y subieron las tasas de interés en 0,75 puntos porcentuales para hacer frente a la inflación récord, pero algunos también se preguntaron cuánto tiempo más podría seguir manteniendo su cartera de bonos de 5 billones de euros (acumulados en los últimos siete años) en su tamaño actual.

Dos personas involucradas en las conversaciones dijeron que es probable que el BCE decida a fines de año reducir la cantidad de bonos de vencimiento que reemplaza en una cartera de valores, en su mayoría gubernamentales, que dejó de ampliar recién en julio.

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El cambio propuesto, conocido como quantitive tightening, reduce el balance del banco central y podría entrar en vigor en el primer trimestre de 2023, dijeron.

Por ahora, el BCE afirmó: "El Consejo de Gobierno no ha discutido el contenido o el momento de cualquier endurecimiento cuantitativo futuro".

Un cambio pondría al BCE en línea con otros grandes bancos centrales, como la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y el Banco de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés). La Fed y el BoE ya han empezado a reducir sus carteras de bonos como parte de sus esfuerzos para hacer frente a la creciente inflación mediante el aumento de los costos de financiación, lo que ha dado lugar a acusaciones de que los responsables políticos de Frankfurt quedaran rezagados.

El debate sobre la reducción del balance del BCE se iniciará en la reunión del Consejo de Gobierno del próximo 5 de octubre en Chipre, el 5 de octubre, pero no se tomarán decisiones de política monetaria. Es improbable que se produzca algún anuncio al respecto hasta más adelante en el año, y la primera oportunidad será en la reunión de política monetaria del 27 de octubre en Frankfurt.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, dijo el jueves pasado que "ahora no es el momento" de empezar a reducir sus tenencias de bonos.

El balance del BCE -incluyendo los activos en manos de los bancos centrales nacionales de la eurozona- pasó de 2,21 billones de euros a finales de 2014 a 8,76 billones este verano [boreal], gracias a las compras de bonos para hacer frente a la baja inflación y apoyar a la economía durante la pandemia de coronavirus. Con una inflación más de cuatro veces superior al objetivo del BCE (9,1%), los responsables políticos han cuestionado la conveniencia de mantener las carteras de bonos en su tamaño actual.

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"Hemos llegado a un punto en el que cuanto más subimos las tasas de interés a corto plazo, más incoherente nos parece tener el balance donde está y tener el programa de reinversión que tenemos", dijo una persona involucrada en las discusiones.

Otra persona dijo: "Las reinversiones [de los bonos que vencen] podrían continuar, pero no es necesario que sean iguales a los reembolsos, para que el balance se reduzca".

Aunque si el BCE reduce la cantidad de bonos que compra en el marco de las reinversiones, es probable que aumente los costos de endeudamiento a largo plazo de los gobiernos de la eurozona, que ya se han disparado a máximos de ocho años en las últimas semanas.

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Sin embargo, los responsables políticos están cada vez más alarmados por la inflación de la eurozona, que Lagarde describió como "demasiado alta" por encima de su objetivo del 2%.

"La cifra de inflación actual está tan fuera de nuestro objetivo que tenemos que reaccionar", dijo una persona que participó en las discusiones de la semana pasada. Es probable que el BCE siga subiendo las tasas hasta que la inflación empiece a bajar, incluso si la crisis energética provocada por el corte del suministro de gas por parte de Rusia arrastra a la eurozona a la recesión, añadió esta persona.

Lagarde sintetizó su posición más agresiva el jueves pasado, diciendo que subir las tasas haría poco para "convencer a los grandes actores de este mundo de que reduzcan los precios del gas", pero que "daría una fuerte señal a la gente de que somos serios y que contribuiremos a reducir la inflación". Dijo que su objetivo era "amortiguar la demanda y protegerse del riesgo de un cambio persistente al alza de las expectativas de inflación".

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A algunos de los responsables de la fijación de tasas en el BCE les preocupa que las tasas a largo plazo sigan siendo demasiado bajas si se sigue comprando miles de millones de euros de bonos todos los meses a través de reinversiones, al tiempo que eso hace subir los costos de los préstamos a corto plazo al elevar las tasas de interés oficiales.

Esto crea el riesgo de una curva de rendimiento invertida en la que los costos de los préstamos a corto plazo aumenten por encima de los de largo plazo, dijeron. Este resultado sería un problema para los bancos de la eurozona, que dependen de la posibilidad de obtener préstamos a corto plazo más baratos que los que obtienen con los préstamos a largo plazo, como las hipotecas.

Las conversaciones del próximo mes se centrarán en la reducción de la cantidad de reinversiones que el BCE realiza en la principal cartera de bonos de 3,26 billones de euros que ha acumulado, compuesta en su mayor parte por valores públicos, pero también por bonos corporativos, bonos garantizados y valores respaldados por activos.

Las reinversiones en esta cartera ascenderán este año a 299.000 millones de euros, según Frederik Ducrozet, jefe de estudios macroeconómicos de Pictet Wealth Management.

El BCE tiene previsto continuar con las reinversiones en una cartera separada de 1,7 billón de euros que adquirió en el marco del programa de compras de emergencia para casos de pandemia, o PEPP, que puso en marcha en respuesta a la crisis de Covid-19. El banco central ha dicho que las reinversiones del PEPP continuarán al menos hasta finales de 2024.

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