

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, aseguró que el Gobierno apuesta por una migración regular, ordenada y segura, en el marco del proceso de regularización de migrantes que ya está en marcha en España y que acumula miles de solicitudes en sus primeras horas.
El posicionamiento llega en un contexto de fuerte debate político y social sobre la política migratoria, con el Ejecutivo defendiendo su estrategia frente a otros modelos europeos y destacando el impacto económico y social de la inmigración.

El Gobierno defiende una migración “regular, ordenada y segura” frente a la irregularidad
La ministra Elma Saiz fue clara al fijar la posición del Ejecutivo. Defendió que la migración irregular representa un “drama humanitario” y subrayó que la estrategia del Gobierno apunta a reducir ese escenario a través de vías legales y estructuradas.
Durante su intervención en un foro internacional celebrado en Barcelona, Saiz insistió en la necesidad de cambiar el enfoque del debate. Aseguró que es clave poner sobre la mesa datos que reflejen la contribución “positiva” de los migrantes a la economía y a la sociedad española.
Además, la ministra sostuvo que el Ejecutivo ha logrado avances concretos. Según indicó, España está “reduciendo en torno a un 50 %” las llegadas irregulares, un dato que se presenta como uno de los argumentos centrales para defender el modelo actual.
La regularización arranca con más de 13.500 solicitudes en 24 horas
El proceso de regularización extraordinaria de migrantes ya está en marcha y ha tenido una respuesta inmediata. En las primeras 24 horas, el Ministerio recibió 13.500 solicitudes por vía telemática, a las que se suman más de 19.600 citas previas para atención presencial.
El sistema, gestionado a través de la plataforma Mercurio, ha comenzado “con total normalidad y un alto volumen de tramitación telemática”, según detalló el propio ministerio. Las solicitudes se presentan principalmente mediante certificado digital, tanto por profesionales como por los propios interesados.
El objetivo del Gobierno es ambicioso. La medida busca otorgar permisos de residencia y trabajo a cerca de medio millón de migrantes, siempre que cumplan requisitos como haber llegado a España antes del 1 de enero y no contar con antecedentes penales.
El debate político crece mientras el Gobierno reivindica el impacto de la medida
El avance de la regularización de migrantes también ha intensificado el debate político. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió la iniciativa y aseguró que de este proceso “van a salir cosas buenas”, además de calificarla como un “ejemplo de solidaridad”.
En paralelo, el jefe del Ejecutivo cuestionó duramente ciertas declaraciones de la oposición. Señaló que ha escuchado comentarios “racistas y xenófobos” que vinculan inmigración con seguridad, en referencia a posiciones expresadas por dirigentes del PP y Vox.

Mientras tanto, el Gobierno trabaja en un plan de integración junto a otras administraciones para reforzar la convivencia. La ministra Saiz destacó que, según encuestas, la ciudadanía no percibe la inmigración como un problema cuando se analiza su impacto directo en la vida cotidiana.
El proceso seguirá abierto hasta finales de junio, con un plazo de resolución de hasta tres meses. En ese tiempo, el Ejecutivo busca consolidar un modelo que combine control, legalidad e integración, en medio de un debate que continúa abierto dentro y fuera de España.














