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El aumento del gasto en defensa puede convertirse en uno de los motores del crecimiento de la eurozona a corto y medio plazo, según un análisis publicado por el Banco Central Europeo (BCE).

Los economistas de la institución estiman que, si los planes anunciados se materializan, su contribución acumulada al crecimiento entre 2025 y 2028 podría situarse entre 0,4 y 1 punto porcentual, mientras que el impacto sobre la inflación sería limitado.

El efecto, sin embargo, no será automático. El BCE advierte de que dependerá de en qué se gaste el dinero, cuánto se produzca dentro de Europa y cómo financien los gobiernos ese esfuerzo adicional.

El gasto en defensa será uno de los motores del crecimiento de la eurozona, según el Banco Central Europeo
El gasto en defensa será uno de los motores del crecimiento de la eurozona, según el Banco Central EuropeoFuente: ShutterstockShutterstock

El BCE calcula cuánto puede aportar el gasto en defensa al crecimiento

El análisis del BCE sostiene que la expansión de los presupuestos de defensa puede proporcionar un estímulo importante a la actividad económica de la zona del euro durante los próximos años.

Según el artículo citado por EFE, la aportación acumulada al crecimiento entre 2025 y 2028 podría oscilar entre 0,4 y 1 punto porcentual, dependiendo de la composición y de la ejecución efectiva del gasto.

El impacto sobre los precios sería, en principio, limitado. Aun así, los economistas del BCE subrayan que el resultado final variará en función del tipo de desembolso que realicen los Estados.

Los gastos de capital pueden tener un efecto más favorable sobre la actividad porque aumentan la capacidad productiva y, al mismo tiempo, generan menos presión inflacionista que otras partidas.

El gasto en personal, por el contrario, ofrece un impulso menor a la productividad y puede tener efectos más reducidos a medio y largo plazo.

Qué tipo de gasto en defensa puede impulsar más la economía

Uno de los principales condicionantes es la elevada dependencia europea de las importaciones de equipamiento militar.

Cuando una parte importante del presupuesto se destina a comprar material fabricado fuera de la eurozona, una fracción del estímulo económico sale al exterior y no se traduce en más producción, empleo o inversión dentro del bloque.

Por eso, el BCE considera que aumentar la proporción de producción interna y reducir la fragmentación del gasto en defensa podría mejorar su impacto sobre la productividad.

La inversión en investigación y desarrollo (I+D) también puede marcar una diferencia importante a largo plazo.

Los economistas del BCE sostienen que un incremento sustancial del gasto en I+D puede generar efectos más duraderos sobre la productividad y el crecimiento, especialmente a través de tecnologías de doble uso.

Estas tecnologías pueden tener aplicaciones tanto militares como civiles y favorecer la transferencia de conocimiento hacia empresas privadas, reforzando la innovación y la rentabilidad de la inversión.

En este sentido, el BCE diferencia entre un aumento del gasto centrado en consumo y personal y otro orientado a capital, tecnología y capacidades productivas dentro de Europa.

El problema de la deuda: más impuestos o menos gasto en otras áreas

El aumento de los presupuestos de defensa plantea también un desafío fiscal, especialmente para los países con niveles elevados de deuda.

Entre 2025 y 2028, las cláusulas nacionales de salvaguardia permiten a los Estados disponer de un mayor margen temporal para incrementar este tipo de gasto.

Sin embargo, ese margen no es ilimitado. El BCE advierte de que los países más endeudados apenas disponen de espacio para asumir de forma permanente nuevos compromisos sin modificar otras partidas presupuestarias.

Tras el período transitorio, algunos gobiernos podrían verse obligados a priorizar el gasto en defensa frente a otras funciones públicas o subir impuestos para garantizar la sostenibilidad de la deuda.

El gasto en defensa será uno de los motores del crecimiento de la eurozona, según el Banco Central Europeo
El gasto en defensa será uno de los motores del crecimiento de la eurozona, según el Banco Central EuropeoFuente: ShutterstockShutterstock

Ese escenario también tiene costes. Reducir recursos destinados a sanidad o educación podría afectar negativamente al crecimiento económico a largo plazo, ya que ambas áreas contribuyen al capital humano y a la productividad.

El BCE señala, no obstante, que tampoco aumentar el gasto ante mayores amenazas de seguridad puede generar consecuencias económicas, desde una mayor incertidumbre geopolítica hasta daños derivados de sabotajes u otros episodios extremos.

La conclusión del análisis es, por tanto, que el gasto en defensa puede impulsar el crecimiento, pero no cualquier aumento tendrá el mismo efecto. El impacto dependerá de su composición, de cuánto dinero permanezca dentro de la economía europea y de la capacidad de los gobiernos para financiarlo sin comprometer otras áreas esenciales.