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Octubre se ha convertido en el mes con la factura de la luz más cara de los últimos cuatro años para los consumidores con tarifa regulada (PVPC), en un contexto de encarecimiento de la energía, que se sitúa en máximos desde finales de 2022, y de subida de los mercados de futuros, la otra referencia de este tipo de tarifa.

Según el simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), recogido por la agencia EFE, el recibo de un consumidor tipo, con 4,4 kilovatios (kW) de potencia contratada y un consumo mensual de 60 kilovatios hora (kWh) en horario punta, 70 kWh en llano y 120 kWh en valle, ha superado los 80 euros con fecha de facturación hasta el 30 de octubre.

La cifra supone un 8% más que en septiembre, un 29% más que hace un año y un 41% más que la media de los tres octubres anteriores, que se situó en 57 euros.

Una factura alta, pero lejos del máximo histórico de la luz

Para entender la comparación, hay que tener en cuenta que tanto en octubre de 2025 como en el de 2026 los impuestos eléctricos estaban normalizados, a diferencia de otros periodos en los que el Gobierno aplicó rebajas fiscales para amortiguar el impacto de crisis como la guerra de Ucrania.

Aun así, la factura de este mes sigue lejos de los máximos históricos alcanzados a comienzos de 2022, antes de la puesta en marcha de medidas como el tope al gas. En marzo de aquel año, un consumidor con las mismas características llegó a pagar 123 euros.

Pese a la subida, el recibo sigue por debajo del récord alcanzado en 2022.
Pese a la subida, el recibo sigue por debajo del récord alcanzado en 2022. Pexels

El coste de la energía dispara el recibo

La principal diferencia respecto al año pasado está en el término variable de la factura, y en concreto en el coste de la energía, que ha pasado de unos 30 euros en octubre de 2025 a 42 euros en las últimas cinco semanas.

Ese aumento tiene, además, un efecto en cadena sobre los impuestos. Por un lado, eleva lo que se paga por el impuesto eléctrico, del 5,11%, que se calcula sobre la suma del término fijo, el variable y la financiación del bono social. Por otro, incrementa el IVA, que se aplica sobre el precio final de la energía consumida.

El mercado mayorista, en máximos de cuatro años

Uno de los factores que explican el repunte es el mercado mayorista de electricidad, o ‘pool’, que sirve de referencia para la tarifa regulada y que en octubre registró un precio medio de 165 euros por megavatio hora (MWh), el más alto en cuatro años.

La volatilidad ha sido la tónica del mes: solo en una sesión el precio medio bajó de los tres dígitos, en una veintena superó los 100 euros/MWh y en cinco rebasó los 200 euros/MWh. En la última semana, además, el ‘pool’ batió su récord anual dos días seguidos, el jueves 29 (231,02 euros/MWh) y el viernes 30 (244,69 euros/MWh).

El gas y Oriente Próximo, detrás de la escalada

Detrás de estos precios se encuentra el fuerte encarecimiento del gas, en un contexto marcado por la guerra en Oriente Próximo y la situación del estrecho de Ormuz, un corredor clave para el suministro energético mundial.

El gas europeo de referencia, el TTF, ya supera los 100 euros/MWh, el triple que hace un año, lo que encarece notablemente la producción de electricidad a partir de este combustible.

Los futuros también presionan la tarifa regulada

Además del mercado diario, la factura de los usuarios con PVPC depende de los mercados de futuros. Sin contar impuestos ni costes fijos, como peajes, cargos y ajustes del sistema, el precio se calcula en un 45% con el ‘pool’ y en un 55% con una cesta de futuros.

Los mercados de futuros también presionan al alza la tarifa regulada.
Los mercados de futuros también presionan al alza la tarifa regulada. Freepik

Este sistema es relativamente reciente. Hasta 2024, la tarifa regulada dependía solo del mercado diario, pero tras la crisis energética desatada por la invasión rusa de Ucrania, el Gobierno cambió la metodología para reducir la exposición de los pequeños consumidores a la volatilidad. Desde entonces, los productos a plazo han ido ganando peso: un 25% en 2024, un 40% en 2025 y un 55% desde 2026.

Sin embargo, la incertidumbre geopolítica también se ha trasladado a los futuros eléctricos del mercado OMIP. Pese a moderarse en la última sesión, se sitúan en 193 euros/MWh para noviembre, 169,25 euros/MWh para el primer trimestre de 2027 y 130,4 euros/MWh para el conjunto del próximo año, un precio que ha subido más de un 70% en solo dos meses.

Con el gas en máximos, el mercado mayorista marcando récords y los futuros al alza, los consumidores con tarifa regulada afrontan el inicio del invierno con un escenario de precios que, por ahora, no da señales de alivio.