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Quien haya tenido en la mano un bolígrafo transparente se habrá fijado alguna vez en ese agujerito diminuto en el cuerpo del tubo, y se habrá preguntado qué hace ahí. Sirve para equilibrar la presión del aire dentro y fuera del depósito de tinta, un detalle de diseño del que depende que el bolígrafo escriba de forma pareja y no gotee.

El tubo que guarda la tinta está casi sellado y la tinta sale por la punta a medida que se escribe. Cada trazo vacía un poco ese depósito, y el espacio que queda libre tiene que llenarse con algo. Si el aire no pudiera entrar, tarde o temprano la tinta dejaría de salir, y ahí es donde entra el orificio.
El tubo que guarda la tinta está casi sellado y la tinta sale por la punta a medida que se escribe. Cada trazo vacía un poco ese depósito, y el espacio que queda libre tiene que llenarse con algo. Si el aire no pudiera entrar, tarde o temprano la tinta dejaría de salir, y ahí es donde entra el orificio.

Para qué sirve el agujerito en el medio del bolígrafo y qué pasa dentro del tubo cada vez que se escribe

La explicación habitual parte de cómo está hecho el bolígrafo. El tubo que guarda la tinta está casi sellado y la tinta sale por la punta a medida que se escribe. Cada trazo vacía un poco ese depósito, y el espacio que queda libre tiene que llenarse con algo. Si el aire no pudiera entrar, tarde o temprano la tinta dejaría de salir, y ahí es donde entra el orificio.

Uno de los grandes fabricantes, BIC, lo explica en el dossier con el que celebró los 75 años de su modelo más conocido: el orificio del cuerpo equilibra la presión dentro y fuera del bolígrafo, empuja la tinta hacia la punta y evita las fugas. Las hojas técnicas de otros modelos de la marca lo describen igual, como un orificio de ventilación que iguala la presión del interior con la del exterior.

El equilibrio tiene además una segunda lectura. Un ejercicio sobre gases del manual de química “Chemistry”, de Raymond Chang y Jason Overby, pregunta justamente por este detalle, y según la solución publicada, sin ese equilibrio una presión interna mayor podría empujar la tinta hacia afuera sin control. Con el aire entrando y saliendo por un orificio tan pequeño, la tinta ni se corta ni se escapa.

Por qué la tapa del bolígrafo también tiene un agujero y qué relación tiene con la seguridad

Muchas tapas llevan su propio orificio, pero con otra finalidad. Se trata de una medida de seguridad: si un niño aspira la tapa, el agujero deja pasar aire y reduce el riesgo de asfixia. Las hojas técnicas de BIC definen sus tapas como “ventiladas” y dicen que disminuyen el peligro por inhalación, y la marca añade que esa ventilación también hace circular más aire alrededor de la punta cuando el bolígrafo está tapado.

Detrás de ese agujero hay una norma internacional, la ISO 11540, que según la Organización Internacional de Normalización fija requisitos para reducir el riesgo de asfixia con las tapas de instrumentos de escritura y marcado que puedan usar niños de hasta 14 años. Se aplicó por primera vez en 1993, se revisó en 2014 y en 2021, y se creó después de que niños se atragantaran con tapas sin perforar. Según una verificación de datos, la mayoría de los fabricantes la cumple.

Lo que no está tan claro es cuándo empezaron a verse las tapas perforadas. Las fuentes consultadas no coinciden: unas las sitúan a principios de los años ochenta, otras entre mediados y finales de esa década y otras alrededor de 1990.