En esta noticia

Puig y Corporación Químico-Farmacéutica Esteve (CQFE) llegaron a un acuerdo por el que la compañía catalana de moda y belleza adquirirá la participación del 50% de CQFE en Isdin. Tras el cierre de la operación, Puig será propietario del 100% de la empresa internacional de dermatología y cuidado de la piel.

El contrato establece que Puig pagará 1.200 millones de euros (12% market cap), de los cuales 900 millones se abonarán a fecha de cierre de la operación, prevista para el primer trimestre de 2027, y otros 300 millones en el primer trimestre de 2029. La operación se financiará mediante una combinación de recursos propios y deuda.

Esta transacción, que marca un nuevo capítulo en la colaboración iniciada hace 50 años por las familias Esteve y Puig, y cuyo resultado fue la creación de Isdin, es recibida por los analistas e inversores como positiva por el alto valor estratégico que encierra, pero a la vez genera serias dudas sobre el precio acordado, que lo califican como elevado.

Así, y ante la duda sobre cuál de las dos posiciones prevalecerá sobre el futuro de Puig, la acción de la empresa propietaria de Carolina Herrera y Nina Ricci, entre otras marcas, cae a primera hora de la tarde un 1,05%, mientras que en lo que va de año se revaloriza un 13,92%.

Las claves para entender la operación según los analistas.
Las claves para entender la operación según los analistas.Puig Brands

El análisis de la viabilidad de la operación según los expertos

Javier Cabrera, de XTB, afirma que la caída de las acciones se explica por la salida de caja de la compañía y la necesidad de aumentar el endeudamiento. “Las salidas de caja de este calibre siempre producen caídas en Bolsa, como ya vimos en otras ocasiones cuando una empresa lanza una OPA sobre otra”, afirma.

De hecho, los 900 millones de euros iniciales suponen más del 9% de la capitalización actual, por lo que el descenso no es tan elevado como podría ser”. Cabrera sostiene que los 1.200 millones de euros de la operación valorarían el 100% de Isdin en 2.400 millones de euros, lo que supondría el 25% de la capitalización bursátil de Puig.

En lo que respecta al contraste que se plantea entre los analistas, si definir la operación como positiva o cara, Renta 4 defiende que la adquisición de Isdin es el paso más natural de la compañía para crecer en el negocio de cuidado de la piel y tiene sentido estratégico, creciendo en escala, avanzando en la creación de una fuerte plataforma dermatológica e incrementando su huella en Europa, Oriente Medio y África (EMEA).

“Sin embargo”, matiza, “creemos que las dudas sobre la rentabilidad del negocio y, especialmente, sobre los múltiplos pagados en la operación y el valor creado persistirán”.

Para Elena Fernández-Trapiella, analista de Bankinter, hacerse con el 100% de Isdin refuerza la posición de Puig en el segmento de cuidado de la piel, que representa a la compañía catalana el 12% de las ventas “y que tiene mayor potencial de crecimiento y márgenes más elevados”.

Fernández-Trapiella pone en valor la diversificación más allá del negocio principal de perfumes, que representa el 75% de las ventas, con una operación además que encaja con la estrategia del grupo de posicionarse en marcas prémium con alto valor añadido.

Opiniones con las que coincide JP Morgan, cuyos analistas destacan que la operación aporta una presencia “significativa” en el segmento de la dermocosmética en la región EMEA y América Latina, lo que permite complementar la sólida plataforma de Puig en estas geografías. Con todo, estos expertos se muestran cautos con el futuro de Puig, reafirmando su recomendación ‘neutral’ sobre unas acciones que valoran en unos 16 euros.

Cierta preocupación por la compañía

Así define la agencia Dow Jones Newswires las sensaciones que embargan a los analistas de las distintas casas de evaluación. De hecho, según JP Morgan el comportamiento financiero de Isdin en 2025 fue “moderado”, ya que las ventas crecieron un 0,7%, hasta 648 millones de euros, y el beneficio operativo cayó un 26,6%, hasta 78 millones.

No obstante, sigue, Puig no considera este nivel de beneficio operativo como “normalizado” y todo apunta a que los resultados parecen estar acelerándose de nuevo, con el primer semestre de 2026 mostrando un crecimiento de ingresos de dos dígitos bajos.

“Si bien 2025 estuvo condicionado por un crecimiento prácticamente plano, la tasa de crecimiento anual compuesto (TACC) de las ventas entre 2021 y 2025 fue del 17% y en el primer semestre el crecimiento habría vuelto a situarse en doble dígito”, añaden desde Renta 4.

Punto seguido, sus analistas estiman un margen EBIT medio del 15%, superior al 12% de 2025, “aunque todavía claramente por debajo de los porcentajes superiores 20% de compañías como Haleon, Kenvue, L’Oréal Dermatological Beauty o Galderma. Por tanto, la creación de valor exigirá no sólo recuperar el crecimiento, sino también una mejora sustancial de márgenes y sinergias relevantes”.

Asimismo, de acuerdo a la opinión de Fernández de Mosteyrín, el precio elevado dificulta la extracción de rentabilidad de esta operación. “El principal interrogante reside en la valoración y en la capacidad de Puig para traducir el crecimiento en rentabilidad. Por tanto, la creación de valor exigirá no sólo recuperar el crecimiento, sino también una mejora sustancial de los márgenes y unas sinergias relevantes”, sostiene.

Los próximos retos

Es opinión casi unánime que el precio pagado es elevado, por lo que el impacto inicial en el beneficio por acción es limitado. Así, y tomando este punto de partida, Nicolás López, director de Análisis de Renta Variable de Singular Bank, sostiene que el atractivo final dependerá de la capacidad de Puig para reactivar el crecimiento, recuperar márgenes y extraer sinergias.

Para Fernández de Mosteyrín el verdadero reto será demostrar que Isdin puede volver a crecer a doble dígito de forma sostenible y, sobre todo, hacerlo con una rentabilidad mayor.

En Renta 4 creen que la creación de valor exigirá no solo recuperar el crecimiento, sino también una mejora sustancial de márgenes y sinergias relevantes. “Las sinergias y la expansión de márgenes serán determinantes para justificar el precio pagado y evitar que la operación diluya la creación de valor”.

En concreto, para Renta 4 el verdadero reto que tendrá Puig por delante será demostrar que Isdin puede volver a crecer a doble dígito de forma sostenible y, sobre todo, hacerlo con una rentabilidad mayor. El banco de inversión ya mira hacia el Capital Markets Day del próximo 28 de octubre como la fecha clave para aportar visibilidad sobre estas palancas.

Bankinter pone el foco en que Puig necesitará aumentar su deuda en 700 millones para afrontar el primer pago, lo que incrementa su endeudamiento hasta las 2,1 veces desde las 1,5 veces de ahora.

Creación de valor mediante fusiones y adquisiciones

JP Morgan señala que, desde un punto de vista financiero, con un retorno sobre el capital invertido (ROIC) inferior al 5% en la operación, la responsabilidad recaerá sobre el equipo directivo para demostrar su capacidad de crear valor mediante operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A), “una cuestión que sigue siendo una de las principales preocupaciones de los inversores”. El banco de inversión considera que la operación reduce las expectativas de una posible devolución de efectivo a los accionistas.

JP Morgan subraya que desde un punto de vista estructural, la compañía tiene un amplio margen para crecer por encima del mercado de belleza a largo plazo, como demuestra la ganancia histórica de cuota de mercado en perfumería, así como los espacios de crecimiento que todavía hay en los segmentos cuidado de la piel y maquillaje. “Consideramos que existen oportunidades para complementar este crecimiento mediante las adquisiciones de Charlotte Tilbury, Byredo y Dr. Barbara Sturm”, concluye.