

No pudo ser. Puig y Estée Lauder decidieron dar por terminadas las negociaciones para fusionarse y crear un gigante mundial de Moda y Belleza. Ayer, tras el cierre del mercado, Puig Brands, en una nota dirigida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), anunció que las conversaciones concluyeron sin ningún acuerdo para llevar a cabo una posible fusión de sus negocios.
Mientras la acción de Puig se derrumba un 14%, Estée Lauder está disparada en Bolsa con un incremento del 10% en los mercados fuera de hora de Wall Street.
Asimismo, la empresa catalana aseguró que sigue totalmente centrada en la ejecución de su estrategia y en lograr un crecimiento rentable en toda su cartera de marcas. Y añadió que la decisión no altera la hoja de ruta estratégica que sigue centrada en la belleza de gama alta, el desarrollo de marcas y la generación de valor.
Posición que remarcó José Manuel Albesa, director ejecutivo de Puig, quien tras valorar las conversaciones constructivas mantenidas con The Estée Lauder Companies, recordó que Puig cuenta con un sólido historial de crecimiento y de resultados superiores a los del mercado de la belleza de alta gama. “Seguimos centrados en ejecutar nuestra estrategia, generar un crecimiento rentable y dar prioridad a los intereses de todas las partes interesadas”, continuó.
“Nuestra sólida estructura de capital nos brinda la flexibilidad necesaria para llevar a cabo diversas opciones estratégicas en consonancia con nuestras prioridades a largo plazo. Seguiremos aplicando un enfoque altamente selectivo y orientado al valor en materia de fusiones y adquisiciones para seguir complementando nuestra cartera. Hoy reafirmamos nuestra confianza en nuestras marcas estrella y en nuestros excepcionales equipos, así como en nuestra solidez como empresa independiente para la generación de valor a largo plazo”, concluyó Albesa.
Charlotte Tilbury, ¿la tercera en discordia?
Quienes siguieron de muy cerca las conversaciones entre ambas empresas líderes del segmento Belleza, señalan a la marca de maquillaje Charlotte Tilbury, como una de las responsables del hundimiento de las negociaciones.
De acuerdo a estas opiniones coincidentes, Charlotte Tilbury expresó su deseo de renegociar las condiciones del contrato con el que se cerró la venta de la firma que lleva su nombre a Puig en 2020 por unos 1000 millones de euros. Para poner en contexto, el grupo catalán de la familia Puig controla el 78,5% de la casa británica, mientras que Charlotte Tilbury todavía mantiene un 21,5%. Hay que recordar, además, que en 2024, Puig anunció su intención de alcanzar el 100% del capital entre 2026 y 2031.

Estos mismos observadores también hacen hincapié en que la estructura planteada por Puig en la adquisición de la firma británica es la habitual en las compras que llevó a cabo la firma española, que por lo general impuso que los antiguos dueños permanezcan en la compañía con una participación minoritaria. Estrategia, por otra parte, muy utilizada por los fondos de inversión cuando adquieren una empresa.
Aunque el verdadero problema surgió por una cláusula que permitiría a Tilbury forzar la venta de toda su participación en caso de una operación corporativa de gran tamaño que afectara a Puig. Sucede que Puig adquirió un 5,4% adicional de Charlotte Tilbury hace dos años por 200 millones de euros, situando el valor de la firma británica cerca de los 4.000 millones, según la agencia Dow Jones Newswires. Participación que los analistas de Jefferies valoran en unos 900 millones.
Si bien el contrato entre Puig y Charlotte Tilbury incluye opciones de compra y venta de acciones en función del desempeño del negocio de Charlotte Tilbury, estas fuentes señalan que Estée Lauder no estaría dispuesta a asumir el potencial coste adicional derivado de estas cláusulas, siempre de acuerdo a la información reportada por Dow Jones Newswires.
También es cierto que las condiciones del contrato y el desempeño actual del grupo harían que Charlotte Tilbury cobrara menos de lo esperado por su participación, lo que explicaría su interés en renegociar las condiciones pactadas con la empresa catalana.
“Noticia negativa”
Así la valora Renta 4. El banco de inversión español recordó que en los últimos dos meses todo apuntaba a una combinación de los dos grupos. También que desde que las conversaciones se hicieron oficiales, el pasado 23 de marzo, el precio de las acciones de Puig subieron un 15%, al pasar de 15,5 a 17,7 euros. “Es de esperar que veamos hoy una corrección hacia los niveles pre-rumores. El mínimo histórico es de 13,2 euros por acción”, vaticinó

Por otra parte, Renta 4 cree que Puig debería reaccionar rápidamente para recuperar la confianza del mercado, ya que la no fusión con Estee Lauder se une al intento de adquirir las marcas de Kering Beauty, las que finalmente fueron compradas por L’Oreal.
“Para ello, creemos que es preciso que Puig explique al mercado las razones para poner fin a las conversaciones, relance su Capital Markets Day postpuesto por la s negociaciones con Estée Lauder), y quizá anunciar un plan de recompra de acciones para demostrar al mercado la infravaloración de la compañía”, y añadió que “una corrección significativa en cotización podría abrir una oportunidad de compra en el valor. Reiteramos recomendación de `sobreponderar´ con un precio objetivo por acción de 20,80 euros.
Elena Fernández-Trapiella, analista de Bankinter, se mueve en la misma línea que sus colegas de Renta 4 al valorar que Puig podría regresar al nivel de la víspera del anuncio de las negociaciones (23 de marzo de 2026, día en que cerró a 15,57 euros), frente a los 17,64 euros con los que cerró ayer, antes de conocerse el fracaso de las conversaciones.
En tanto, Jefferies rebaja el precio objetivo de las acciones de Puig en medio euro, hasta los 20 euros. Así, el banco de inversión ve un potencial alcista del 13% para una acción que siguen recomendando ‘comprar’, ya que la firma catalana “se queda como estaba”.
“devuelve a Puig al “plan A”: continuar como compañía independiente, con una fuerte exposición a fragancias y presencia en maquillaje a través de Charlotte Tilbury. En este escenario seguimos asignando un precio objetivo de 20 euros, frente a los 20,5 euros anteriores que asumían subjetivamente una probabilidad del 75% de que se alcanzara un acuerdo de fusión a 22,4 euros por acción para los accionistas minoritarios”, afirmó Jefferies.










