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El gasto de los hogares en alimentos incrementó un 2,7% interanual, hasta alcanzar los 88.659 millones de euros.

Según los datos publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) recogidos por EFE, las familias compraron 27.186,1 millones de kilos de alimentos durante el periodo analizado, que representa un aumento del 1% respecto al año móvil anterior.

Además, los precios registraron un incremento medio del 1,7%, mientras que el consumo por persona se situó en 575,81 kilos y el gasto individual alcanzó los 1877,64 euros. Esta cifra representa un 1,9% más que en el periodo anterior. Sin embargo, la evolución no fue igual para todos los alimentos.

Cuáles son los alimentos que más aumentaron

Uno de los principales cambios registrados en la cesta de la compra corresponde a los huevos, cuyo gasto aumentó un 27,2%.

Además, el informe del Ministerio de Agricultura señala que el volumen de huevos comprados por los hogares también creció, aunque con un incremento del 4,4%.

Respecto al producto que más disminuyó, el gasto destinado al aceite de oliva cayó un 23,4%, y se convirtió en uno de los productos con mayor retroceso en términos económicos. Sin embargo, el volumen de aceite de oliva se redujo un 4,6%, una caída inferior a la registrada en el gasto. Por su parte, las compras de aceites descendieron un 3,9%, con una reducción del 0,8% en el caso del aceite de girasol.

El consumo por persona se situó en 575,81 kilos y el gasto individual alcanzó los 1877,64 euros.Shutterstock

Qué ocurrió con el consumo de carne, pescado, frutas y verduras

El consumo de carne se mantuvo estable en términos generales, aunque el gasto de los hogares aumentó un 2,4% durante el periodo analizado.

De todas formas, se registraron diferencias entre los distintos tipos de productos. Mientras que la compra de carne fresca cayó un 1,3%, la demanda de carne congelada aumentó un 11,8%. Además, la de la de carne transformada creció un 0,8%.

Dentro de las carnes frescas, las principales caídas correspondieron a la carne de ovino y caprino, con un descenso del 13,2% en volumen; la carne de vacuno, con una reducción del 8,1%; y la carne de cerdo, que registró un incremento del 4% en las cantidades compradas.

Por otro lado, los productos de la pesca y la acuicultura registraron una caída general del 3,1%. Específicamente, disminuyeron las compras de pescado (-3,8%), marisco (-1,2%) y conservas (-3,5%).

La principal reducción correspondió al pescado fresco, cuyo volumen comprado cayó un 5,6%. Mientras tanto, la demanda de pescado congelado aumentó un 2,3%. En cuanto a los productos frescos, las compras de frutas y hortalizas disminuyeron un 1,2% en ambos casos, a diferencia de la patata fresca, con un crecimiento de la demanda de un 1,6%.

Las compras de frutas y hortalizas disminuyeron un 1,2%, tanto en la categoría de frescas como en las de congeladas. Anna Zielinska

Qué otros alimentos aumentaron su consumo

Más allá de los cambios registrados en la carne y el pescado, el informe del Ministerio de Agricultura también identificó incrementos en las compras de otros productos habituales de la cesta de la compra.

En concreto, el consumo de leche líquida aumentó un 0,6%, impulsado por las compras de leche cruda y leche pasteurizada, que crecieron un 12,9% y un 14,8% respectivamente.

Asimismo, los platos preparados registraron un incremento del 5,1%, mientras que las compras de harinas y sémolas aumentaron un 4,1% y las de legumbres, un 2,9%.

Respecto a la evolución de las bebidas consumidas dentro de los hogares, las compras de agua envasada crecieron un 4,6% y las de gaseosas y bebidas refrescantes, un 1,6%. Por el contrario, el consumo de vino disminuyó un 4,2%, mientras que las compras de cerveza y bebidas destiladas se redujeron un 1,4% y un 8%.