

Cancelar una tarjeta bancaria -ya sea de crédito, débito o prepago- es un trámite habitual, pero conviene hacerlo correctamente para evitar cargos indebidos, comisiones inesperadas o problemas futuros con el banco. Desde deudas pendientes hasta situaciones de robo o pérdida, existen distintos escenarios que requieren una gestión ordenada y, en muchos casos, documentación de respaldo.
Tanto el Banco de España como portales especializados en finanzas personales coinciden en que la clave está en comunicar de forma expresa la cancelación del contrato y conservar un justificante.
¿Qué dice el Banco de España sobre la cancelación de una tarjeta?
Según explica el Banco de España, la tarjeta es un contrato de duración indefinida, por lo que tanto el cliente como la entidad pueden rescindirlo de manera unilateral. Para hacerlo, “basta con comunicarlo al banco”, preferentemente por escrito, y es recomendable informarse previamente sobre si la cancelación conlleva alguna comisión. La baja puede solicitarse en cualquier momento, salvo que se haya pactado un preaviso específico.
En el caso de que sea el banco quien decida cancelar la tarjeta, la entidad debe basarse en causas objetivas y comunicarlo con antelación al titular para evitar perjuicios innecesarios. Esta comunicación previa es especialmente relevante si la tarjeta está vinculada a pagos recurrentes o servicios esenciales.

Paso a paso: ¿cómo cancelar una tarjeta?
De acuerdo con HelpMyCash, estos son los pasos para cancelar una tarjeta y evitar tener futuros problemas con el banco:
Revisar el estado de la tarjeta
Antes de solicitar la baja definitiva, es clave comprobar que no existan deudas pendientes. En tarjetas de crédito, hay que verificar que no haya compras aún no cargadas, pagos fraccionados activos o recibos domiciliados. En tarjetas de débito, conviene asegurarse de que no existan cargos retenidos, devoluciones en proceso o pagos pendientes, habituales en hoteles, gasolineras o alquileres de coches.
Bloquear la tarjeta
Una vez decidido que no se va a seguir utilizando -o si existe riesgo de uso fraudulento-, se recomienda bloquearla de inmediato. Esto puede hacerse desde la app del banco, la banca online o llamando al servicio de atención al cliente.
Solicitar la cancelación definitiva
El siguiente paso es contactar con la entidad bancaria para pedir expresamente la cancelación del contrato de la tarjeta, y no limitarse a un bloqueo temporal.
Pedir un justificante de cancelación
Por último, los expertos aconsejan solicitar un comprobante de la cancelación, ya sea en papel, por correo electrónico o a través de la app, como respaldo ante posibles cargos futuros.

¿Qué hacer en caso de robo, pérdida o deuda pendiente?
Robo o pérdida
Si la tarjeta ha sido robada, se ha perdido o el cajero automático se la ha “tragado”, la prioridad es bloquearla de inmediato. Esto puede hacerse por teléfono -los bancos disponen de números operativos las 24 horas- o a través de la app.
En caso de robo, además, es necesario interponer una denuncia y revisar los extractos bancarios para detectar posibles movimientos fraudulentos y reclamarlos.
Deuda pendiente
Para cancelar una tarjeta de crédito con deuda, el saldo debe quedar a cero: no puede haber ni dinero pendiente de pago ni a favor del cliente. Por eso, suele ser necesario dejar de usarla al menos un mes antes de solicitar la baja definitiva.
Si la tarjeta ya no se quiere pero no hay incidencias, puede cancelarse en sucursal, por teléfono o por internet, según permita cada entidad. En todos los casos, pedir un certificado de cancelación es el último paso imprescindible para evitar problemas o malentendidos en el futuro.














