

Ryanair volvió a solicitar este viernes al Gobierno de España la suspensión de la implantación del Sistema de Entradas y Salidas de la Unión Europea (EES, por sus siglas en inglés) hasta el mes de septiembre, una vez concluida la temporada alta de verano, siguiendo el ejemplo adoptado por Grecia.
La compañía aérea justifica esta petición “después de que los pasajeros que viajaron hacia o desde España durante el puente de mayo sufrieran colas evitables de hasta una hora en los controles de pasaportes”, según señala en un comunicado.

Los motivos del pedido de Ryanair al Gobierno sobre los pasaportes EES
Según denuncia Ryanair, las autoridades españolas “sabían desde hace más de tres años” que el sistema entraría plenamente en vigor el 10 de abril de 2026 y, pese a ello, “no han garantizado que haya personal suficiente, que los sistemas estén preparados ni que los puestos necesarios estén instalados y operativos”.
Como consecuencia de esta falta de preparación, los viajeros que se desplazan hacia o desde España están enfrentándose a largas esperas en los controles fronterizos y, en algunos casos, “están perdiendo sus vuelos”, lamenta la aerolínea.
Ryanair advierte que estas colas en los controles “no pueden prolongarse durante la temporada alta de verano”. La compañía asegura además que ya ha trasladado esta preocupación “a los gobiernos de los 29 países incluidos en el EES”, con el objetivo de que suspendan la aplicación del sistema hasta septiembre, tal como ha hecho Grecia.
¿Qué es el control de pasaportes EES?
El Sistema de Entradas y Salidas de la Unión Europea (EES) ha entrado en vigor como una nueva herramienta biométrica destinada a modernizar los controles fronterizos.

Su objetivo es registrar de forma digital la entrada, salida y denegaciones de acceso de los ciudadanos de terceros países que viajen al espacio Schengen.
De esta manera, se sustituye el sellado manual de pasaportes por un sistema automatizado que utiliza datos biométricos como huellas dactilares y reconocimiento facial.
¿A quiénes afecta la nueva medida?
Este sistema afecta a los viajeros extracomunitarios que realicen estancias cortas y busca mejorar la seguridad, reducir el fraude de identidad y detectar con mayor precisión a quienes exceden el tiempo de permanencia autorizado.
Aunque pretende agilizar los controles a medio plazo, en su fase inicial puede provocar retrasos debido a la adaptación tecnológica y a la toma de datos biométricos en frontera.
La implantación del EES supone un cambio importante en la forma de viajar a la UE, ya que exige a los Estados miembros contar con infraestructuras y personal adecuados para evitar colas y retrasos, especialmente en aeropuertos y pasos fronterizos con alto volumen de pasajeros.
Las autoridades europeas confían en que, una vez superado el periodo de adaptación, el sistema haga los controles más rápidos, eficientes y seguros.












