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La astronauta canadiense Julie Payette defendió la cooperación internacional como una condición fundamental para la expansión humana fuera de la Tierra. Convencida de que algún día una persona caminará sobre Marte, sostuvo que la exploración espacial debe representar a toda la humanidad y no responder únicamente a los intereses de un país.

Durante su intervención en el festival Starmus este 20 de octubre, Payette reivindicó el legado de colaboración de la Estación Espacial Internacional (ISS), donde astronautas de distintas nacionalidades trabajaron juntos durante un cuarto de siglo, informó la agencia de noticias EFE.

La exploradora, que participó en dos misiones del transbordador espacial y en la construcción de la estación, consideró que ese modelo debería orientar las futuras misiones a la Luna y a Marte.

La Estación Espacial Internacional, un ejemplo de cooperación entre países

Payette recordó la evolución de la Estación Espacial Internacional desde sus primeros años. En 1999 llegó a una infraestructura compuesta por apenas dos módulos y, diez años después, regresó para encontrar una estación de dimensiones comparables a las de un campo de fútbol.

Para la astronauta, el principal legado de este proyecto no reside únicamente en sus avances tecnológicos, sino en haber demostrado que diferentes países pueden construir y mantener juntos una infraestructura extraordinariamente compleja en uno de los entornos más hostiles.

La estación reunió a rusos, estadounidenses, europeos, japoneses y canadienses, que trabajaron en equipo pese a las crisis políticas que se sucedían en la Tierra. Payette destacó que, desde el espacio, las diferencias entre países y culturas pierden relevancia frente a la imagen del planeta.

Los astronautas comparten la experiencia de contemplar una “maravilla azul” suspendida sobre la oscuridad, un mundo vivo y cambiante en el que no se distinguen las fronteras políticas que dividen a la humanidad. En su opinión, esa perspectiva debería mantenerse en las próximas etapas de la exploración espacial.

Julie Payette participó en dos misiones del transbordador espacial y colaboró en la construcción de la Estación Espacial Internacional. Imagen ilustrativa.
Julie Payette participó en dos misiones del transbordador espacial y colaboró en la construcción de la Estación Espacial Internacional. Imagen ilustrativa.Shutterstock

Por qué llegar a Marte llevará tiempo y exigirá resolver problemas cotidianos

Durante la mesa redonda “¿Espacio para todos?“, en la que participó junto a la cineasta y astronauta noruega Jannicke Mikkelsen y la geocientífica y astronauta Sian Proctor, Payette advirtió de que la llegada humana a Marte no será tan rápida como algunos esperan.

Antes de emprender un viaje que podría prolongarse durante dos años, será necesario resolver desafíos básicos relacionados con la vida cotidiana de las tripulaciones. Entre ellos, mencionó cómo lavar la ropa sin desperdiciar agua ni utilizar sustancias tóxicas. “Nadie quiere tocar Marte con la ropa interior sucia”, ha ironizado.

La Luna puede convertirse en un laboratorio fundamental para preparar estas misiones. En particular, la exploración de su polo sur permitirá estudiar si el hielo presente en cráteres permanentemente sombreados puede transformarse en un recurso aprovechable por las futuras tripulaciones.

Payette se mostró convencida de que la expansión humana fuera de la Tierra terminará produciéndose, aunque requerirá más tiempo y colaboración de la que algunos anticipan. “Llegará”, ha dicho Payette sobre la expansión humana fuera de la Tierra, aunque “no tan rápido como a alguno le gustaría”. Y requerirá, ha insistido, “los cerebros de muchos humanos y las cabezas de muchas naciones”.

Por su parte, Proctor señaló que la cooperación internacional debe evitar que la exploración espacial se mida exclusivamente en función de los beneficios para el norte o el sur global. Mikkelsen, en tanto, defendió el papel de los astronautas para inspirar a las nuevas generaciones y convencer a los responsables políticos de la utilidad de estas iniciativas.

Payette sostuvo que la llegada humana a Marte requerirá tiempo, avances tecnológicos y cooperación entre naciones.
Payette sostuvo que la llegada humana a Marte requerirá tiempo, avances tecnológicos y cooperación entre naciones.Fuente: EFEEFE/Ramón de la Rocha

La exploración espacial también pone el foco en el cuidado de la Tierra

La experiencia de observar el planeta desde la órbita llevó a Payette a reflexionar sobre la importancia de proteger el único mundo en el que, por ahora, sabemos que podemos vivir. La astronauta describió la Tierra como un planeta “vivo”, con volcanes, océanos, sistemas meteorológicos y placas tectónicas en movimiento. “Espero que este único planeta que tenemos merezca que lo cuidemos”, ha resumido.

Esta reflexión enlazó con la conferencia ‘¿Un futuro para la fábrica de vida en la Tierra?’, impartida por la ecóloga argentina Sandra Díaz, Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica y especialista internacional en biodiversidad.

Díaz sostuvo que los mejores modelos disponibles indican que todavía es posible revertir la pérdida de biodiversidad y llegar a finales de siglo con una naturaleza más abundante e íntegra que la actual.

Sin embargo, advirtió de que el margen de actuación es reducido. “Estamos a tiempo, apenas”, afirmó. Para frenar el deterioro ambiental, explicó, no bastará con ampliar las áreas protegidas o plantar árboles: será necesario transformar profundamente la agricultura, el comercio, las dietas, el consumo, el desperdicio de alimentos y los incentivos económicos y políticos que favorecen la degradación ambiental.