El banco estadounidense JP Morgan sigue demostrando su fuerte compromiso con el Reino Unido. Tras resolver las últimas objeciones del aeropuerto London City, la entidad obtuvo luz verde para construir uno de los rascacielos más altos del país en la ribera del Támesis londinense, concretamente en el distrito financiero de Canary Wharf.
Según revela hoy el diario Financial Times, el acuerdo definitivo se alcanzó en febrero, aunque hasta ahora no se había hecho público. De esta manera, la construcción se convertirá en uno de los más altos del país.
Así será el nuevo rascacielos que se impondrá en Reino Unido
La torre tendrá 265 metros de altura y se convertirá en el edificio más alto de Canary Wharf, superando al actual One Canada Square, que mide 236 metros. Esta nueva construcción posicionará a JP Morgan como protagonista de uno de los proyectos inmobiliarios más ambiciosos de la capital británica.
El rascacielos ha sido diseñado por el prestigioso estudio de Norman Foster y tendrá un coste total estimado en 3000 millones de libras (equivalentes a 3500 millones de euros). Fuentes de JP Morgan confirmaron al Financial Times que el banco solicitó expresamente “la máxima altura posible para maximizar la inversión”.
Las dificultades para construir el nuevo edificio
El banco, que ya cuenta con su nueva sede mundial en Manhattan —un icónico rascacielos de 423 metros inaugurado el año pasado—, mantuvo durante meses intensas negociaciones con el London City Airport.
Las instalaciones del aeropuerto se encuentran a menos de cinco kilómetros de la zona, y la proximidad de los edificios existentes obliga a los pilotos a realizar una complicada maniobra de aproximación con una trayectoria de planeo de 5,5 grados, muy superior a los 3 grados habituales en la mayoría de los aeropuertos del mundo.
Finalmente, el aeropuerto levantó sus objeciones por posibles interferencias con el tráfico aéreo, permitiendo avanzar con el proyecto.
El edificio de JP Morgan que ya construyó en Nueva York
270 Park Avenue es la nueva sede global de JPMorganChase en Nueva York, un rascacielos de 60 pisos diseñado por Foster + Partners que se convirtió en la torre 100 % eléctrica más grande de la ciudad. Con 2,5 millones de pies cuadrados brutos, el edificio alberga a 10 000 empleados y miles de visitantes diarios.
Su estructura innovadora de columnas en abanico y arriostramiento triangular eleva la torre unos 80 pies del suelo, permitiendo que el bloque sea permeable visualmente desde Park Avenue hasta Madison Avenue y generando el doble de espacio público al nivel de la calle, con aceras más anchas y una gran plaza verde.
El proyecto destaca por su enfoque en sostenibilidad y bienestar: logra emisiones netas cero en operación, calidad del aire interior superior al estándar (doble ventilación de aire fresco) y certificaciones LEED Platinum y WELL.
Los interiores incluyen ocho pisos de trading, un gran “Exchange” de triple altura como hub comunitario, terrazas con vistas y un programa de arte con obras de Maya Lin, Gerhard Richter y Refik Anadol, entre otros. Todo el diseño prioriza flexibilidad, colaboración y confort, convirtiendo al edificio en un modelo de workplace del siglo XXI en Midtown Manhattan.