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Encontrar una forma de ahorrar sin renunciar a la calidad de vida es uno de los principales desafíos para muchos jóvenes españoles, especialmente cuando gran parte del salario se destina a cubrir los gastos habituales. En ese contexto, Inma y Jesús, una pareja andaluza que se volvió viral en redes sociales, decidieron trasladarse temporalmente a Noruega al comprobar que sus ingresos en España no les permitían avanzar al ritmo que buscaban en sus proyectos personales.

Ambos se desempeñaban como trabajadores sociales en España y, según cuentan, en el mejor de los casos conseguían ahorrar alrededor de 400 euros al mes. Sin embargo, su experiencia en el país nórdico fue muy diferente: en poco tiempo lograron multiplicar esa cifra. “Trabajamos en la temporada de verano y ahorramos 10.000 euros en tres meses”, afirman.

Su experiencia, difundida a través de sus perfiles en TikTok e Instagram, llamó la atención de miles de personas por la diferencia que encontraron entre ambos países.

Los motivos detrás de la decisión de dejar España

El objetivo original de la pareja era reunir el dinero suficiente para continuar viajando por Asia, un plan que en España avanzaba cada vez más lento. Al principio atribuyeron el problema a sus propios hábitos de consumo, por lo que intentaron recortar gastos en salidas y ocio.

“Pensábamos que el problema era que gastábamos mucho”, recuerdan, aunque reconocen que ese ajuste apenas modificó su capacidad de ahorro.

Esa situación los llevó a replantearse si el obstáculo no estaba solo en cuánto gastaban, sino en el lugar donde intentaban alcanzar sus metas. Tras varios meses dedicando entre cinco y seis horas diarias a buscar una oportunidad laboral en el extranjero, consiguieron un empleo de temporada en Noruega y se trasladaron al país para trabajar durante el verano boreal.

Lograron ahorrar 10.000 euros en tres meses

Según explicó Inma, la clave estuvo en conseguir un trabajo de temporada que incluyera alojamiento, a través de una empresa dedicada al cuidado de casas y cobertizos. “Nosotros trabajamos en un lugar remoto y entonces la empresa te proporciona el alojamiento y lo que tú vas a pagar por él seguramente es más barato de lo que podrías pagar por una habitación en una ciudad”, relató.

El ocio también representó un gasto prácticamente nulo durante su estadía. “Nuestro ocio es la naturaleza, que es gratis”, señaló Inma, en referencia a las rutas y excursiones que realizaron junto a otras personas con intereses similares. A eso se sumó una decisión constante de priorizar el ahorro durante toda la temporada laboral.

“Teníamos claro que queríamos trabajar por temporada, entonces estamos trabajando desde mayo a octubre. Durante esos meses tenemos la cabeza puesta en ahorrar al máximo”, explicó.

Un cambio que fue más allá del dinero ahorrado

Para la pareja, el resultado económico no fue lo único relevante de la experiencia. Aseguran que, por primera vez en mucho tiempo, sienten que avanzan hacia el estilo de vida que buscaban desde hace años. “Lo mejor no es el dinero”, resumieron, en referencia a la sensación de estar tomando decisiones alineadas con lo que realmente quieren para su futuro.

Para Inma y Jesús, esta etapa también significó acercarse al estilo de vida que buscaban.
Para Inma y Jesús, esta etapa también significó acercarse al estilo de vida que buscaban.Redes sociales

Inma y Jesús también aclararon que lograron sostener este ritmo de ahorro sin privarse de lo esencial, incluida la alimentación. “Ojo, y comemos de todo”, bromeó la joven.

Sin embargo, ambos insistieron en que su caso es una experiencia personal y no una garantía de que cualquiera pueda ahorrar lo mismo en Noruega. El tipo de empleo, el alojamiento y el costo de vida son factores que varían de persona a persona, por lo que el resultado puede no repetirse de la misma manera.