ATENTADO A CRISTINA KIRCHNER

Nodio, el observatorio del Gobierno contra los 'discursos de odio' que no prosperó

Desde el oficialismo se contradicen sobre avanzar o no con una norma que regule expresiones extremas. En qué quedó el organismo abierto en pandemia para estudiar la violencia simbólica y las noticias maliciosas

¿Ley contra los discursos de odio sí o no? En las últimas horas, tras el intento de asesinato a la Vicepresidenta de la Nación Cristina Kirchner, la expresión "discursos de odio" copó la agenda. No obstante, el oficialismo dio señales contradictorias respecto a avanzar o no con una norma que regule este tipo de expresiones. Paradójicamente, el organismo que ya había abierto el Gobierno con el fin de supervisar la difusión de esta retórica extrema funciona de forma limitada.

Mientras la Justicia investiga a Fernando Sabag Montiel, quien gatilló dos veces contra la titular del Senado, el oficialismo le achaca la responsabilidad a los medios, la oposición y la Justicia por la difusión de mensajes que incitan a la violencia. En medio de la pandemia, el gobierno del Frente de Todos ya había puesto el ojo en los discursos del odio a través del Observatorio "Nodio". ¿En qué quedó esa iniciativa que despertó fuertes críticas?

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Tras el ataque contra la Vice, la titular del Inadi, Victoria Donda, escribió una columna en el portal Infobae planteando: "Nos urge como sociedad tener una herramienta legal que sancione estas construcciones discursivas". Y, de paso, afirmó: "Las armas de los odiadores las cargan los Macri, las Bullrich, los Milei, las Granata y los López Murphy". Sus palabras fueron fuertemente criticadas por la oposición. De hecho, pidieron su renuncia.

Tras los rumores de que el Gobierno estaba trabajando en una iniciativa en ese sentido, esta mañana, la portavoz de Presidencia, Gabriela Cerruti, lo negó. "No hay ningún proyecto que se esté analizando en ese sentido", dijo a la prensa.

Solo unas horas antes, el diputado oficialista Eduardo Valdés decía en El Detape Radio: "Con mi equipo nos pusimos a trabajar en una Ley Micaela contra el odio. Yo creo que hay que trabajar a conciencia sobre eso, espero que la firmen oficialistas y opositores". Y agregaba: "Todos tenemos que capacitarnos contra el odio que nos quieren ir poniendo los tiempos mediáticos, los tiempos judiciales. Fomentadores de odio hay en todos lados".

Donda habló de la necesidad de una "herramienta legal que sancione estas construcciones discursivas".

Pero no es la primera vez, desde que el Frente de Todos es gobierno, que los discursos de odio se ponen en el centro de la escena.

Observatorio Nodio

En octubre del 2020 la creación del "Nodio" generó polémica. Por aquellos días, desde la Defensoría del Público se anunció la creación del Observatorio de la Desinformación y la Violencia Simbólica en Medios y Plataformas Digitales. Rápidamente, la oposición salió a cuestionar el organismo.

"Es un ataque a la libertad de expresión de la mano de una política de persecución solo vista en los gobiernos dictatoriales", alertó en aquel momento el senador y jefe de la bancada de Juntos por el Cambio Alfredo Cornejo

"Es un experimento chavista con algún título ampuloso que vulnera todos las normativas en que se basa la libertad en nuestro sistema", sostuvo por esos mismos días el diputado y miembro de la comisión de Comunicaciones e Informática de Diputados, Waldo Wolff.

En octubre del 2020 la creación del "Nodio" generó polémica.

Wolff y Cornejo no fueron los únicos referentes de la oposición que salieron a cuestionar el observatorio que, según describen en la página oficial de la Defensoría del Público, busca aportar "una mirada desde el estudio cualitativo y cuantitativo de la violencia simbólica y las noticias maliciosas ya emitidas".

También resaltan que "no existen intenciones de llevar adelante ni el control, ni la supervisión de la tarea de la prensa: son actividades incompatibles con las funciones del organismo".

"Nunca lo pudieron hacer funcionar porque estábamos todos encima", dijo la diputada Karina Banfi a El Cronista. La legisladora que sigue de cerca los temas vinculados a libertad de expresión, presentó rápidamente un informe a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Alertó que con Nodio se podría violar la libertad de expresión en la Argentina.

Para la radical, el Observatorio Nodio jamás fue puesto en marcha porque fue un "escándalo" para la opinión pública y en el Congreso. También aseguró que "nunca pudieron explicar cuál era el objetivo de la iniciativa, más allá del control de la expresión de los ciudadanos". De paso, la bonaerense recalcó que "el Estado no tiene la facultad para entrometerse en la opinión de los ciudadanos".

Nodio, más que un observatorio, pasó a ser un slogan. Sí existe, dentro de la Defensoría del Público, una línea de trabajo que se enfoca en casos puntuales. ¿Por ejemplo? La cobertura informativa del suicidio de Gustavo Martínez, expareja de Ricardo Fort. Sobre este tema, el organismo que encabeza la periodista Miriam Lewin elaboró un abordaje de la problemática del suicidio en los medios.

"Estamos trabajando con los reclamos que están presentando las audiencias sobre programas de radio y TV donde se habló del tema", informaron desde la Defensoría del Público.

Falta de informes

"Es un hecho que revela de qué manera, cuando circulan discursos de odio por los medios de comunicación y en boca de algunos integrantes de la representación parlamentaria, esto puede tener efecto en el mundo real", dijo Lewin a las horas de conocerse el intento de magnicidio contra la Vicepresidenta Cristina Kirchner.

Pero... ¿hay informes que demuestren lo que afirmó Lewin? ¿Qué recabó el organismo que ella encabeza? Cada año, la Defensoría del Público elabora un informe anual que incluyen monitoreos de noticias así como también reclamos de las audiencias. En 2020, algo más de un 47% denunció "expresiones de odio o discriminatorias hacia diversos colectivos a través de plataformas de video o páginas web".

¿Y en 2021? No se sabe. Si bien el informe ya está elaborado y listo para ser presentado, la Comisión Bicameral de Promoción y Seguimiento de la Comunicación Audiovisual, las Tecnologías de las Telecomunicaciones y la Digitalización sigue sin constituirse en el Congreso. Es ese el ámbito en el que Lewin debería difundirlo.

Cerruti fue la última presidenta que tuvo la Bicameral en la que Lewin debe rendir cuentas.

La comisión quedó acéfala en octubre del año pasado, tras la renuncia de Gabriela Cerruti a su banca para convertirse en la portavoz del Presidente Alberto Fernández. Jamás se nombró a su reemplazante.

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Desde el recambio de ambas cámara en el Congreso, en diciembre del año pasado, hasta la fecha, la Bicameral sigue sin constituirse. Ergo, Lewin no tiene ámbito en el que exponer el trabajo de la Defensoría

Por eso, diputados de la oposición, con Banfi a la cabeza, piden que, hasta tanto no se constituya ese cuerpo de trabajo, la funcionaria exponga ante la comisión de Comunicaciones e Informática, que ya está conformada. Al menos por ahora, su pedido no se concretó.

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