

La Legislatura de la provincia de Buenos Aires aprobó una ley que restringe el uso de celulares y otros dispositivos digitales durante la jornada escolar en las escuelas secundarias.
La Cámara de Diputados bonaerense le dio sanción definitiva en la sexta sesión ordinaria del 154° período legislativo. La norma modifica la Ley 15.534, aprobada en septiembre de 2025, que hasta ahora alcanzaba solo al nivel primario, y crea un marco común para ambos niveles.
No más celulares en el aula: qué establece la norma
La regla general es la no utilización de dispositivos digitales durante la jornada educativa, salvo que el docente lo requiera o lo autorice de manera explícita. Así lo fija la nueva redacción del artículo 3°, que define como “uso responsable” la abstención de usarlos durante el horario escolar. El uso, entonces, solo se habilita si responde a objetivos pedagógicos.
La disposición alcanza a las escuelas de gestión estatal y privada, y abarca teléfonos, tablets y otros equipos que permitan acceder a redes sociales, intercambiar mensajes, mirar contenidos audiovisuales o jugar. Pero la restricción no se limita al tiempo de clase: las autoridades educativas deberán definir cómo se aplica en los recreos, en la organización de las actividades y en las situaciones excepcionales.

Además de regular el uso, la ley apunta a informar y concientizar a los alumnos sobre los “riesgos” de la exposición excesiva a las pantallas.
Un debate que crece en todo el mundo
La iniciativa fue impulsada por el diputado Martín Rozas, del bloque Unión y Libertad. Durante el debate, el legislador aclaró que la tecnología es una “herramienta necesaria” y que los alumnos deben aprender a manejarla, pero advirtió que la sobreexposición a las pantallas genera situaciones perjudiciales para los adolescentes. Por eso planteó que los estudiantes recuperen en la escuela un espacio de socialización.
La ley original para primaria había surgido de un proyecto del senador Emmanuel González Santalla.
La medida se suma a las restricciones que ya rigen en la Ciudad de Buenos Aires. La gestión de Jorge Macri regula el uso de dispositivos desde agosto de 2024 y endureció las reglas en marzo de 2026: desde entonces, los celulares están prohibidos en las aulas de las secundarias porteñas.
En inicial y primaria deben permanecer sin uso durante toda la jornada, incluso en los recreos, mientras que en secundaria cada escuela define las condiciones para los momentos de descanso.
En el plano internacional, la prueba PISA 2022 de la OCDE mostró que cerca del 30% de los estudiantes de los países miembros se distraía con dispositivos digitales en todas o la mayoría de las clases de Matemática. Quienes reportaron esas distracciones frecuentes obtuvieron, en promedio, 15 puntos menos que quienes casi nunca las sufrían, aun después de controlar por factores socioeconómicos.
Un estudio de Louis-Philippe Beland y Richard Murphy en escuelas secundarias de Inglaterra detectó mejoras en el rendimiento tras aplicar limitaciones, sobre todo entre los alumnos con peores resultados previos.
Según la UNESCO, hacia marzo de 2026 había 114 sistemas educativos con prohibiciones nacionales sobre el uso de móviles en las escuelas. El organismo sostiene que esas medidas deben acompañarse de alfabetización digital y formación para un uso responsable.


















