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“Para sanar en este país y para sanar como ciudadanos, tenemos que contar la historia verdadera”.
Quien habla es Miriam Fernández, protagonista del video “Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia Completa” que publicó hoy el gobierno de Javier Milei.
En conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el documental de poco más de una hora de duración ratifica la postura oficial de La Libertad Avanza de que en la dictadura hubo una guerra entre las fuerzas militares y las organizaciones armadas peronistas y de izquierda.
De igual modo el video recoge el testimonio de Raúl Larrabure, hijo del militar Argentino del Valle Larrabure, secuestrado y asesinado por el Ejercito Revolucionario del Pueblo en 1974, cuando se desempeñaba como subdirector de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María.
Se puede definir a Miriam Fernández como la nieta recuperada 127, hija de los desaparecidos Carlos Simón Poblete y María del Carmen Moyano, vistos por última vez en mayo de 1977.
También se la puede presentar como quien mantiene el apellido del policía que la anotó como hija propia, Armando Fernández, lo que la llevó a un litigio judicial con Abuelas de Plaza de Mayo.
Ambas singularidades le permiten protagonizar el video del Gobierno desde un lugar que pocas personas pueden ocupar: conoce la historia “desde los dos lados”.
En una entrevista en Radio Rivadavia, Fernández contó que nació en la ESMA en 1977, el primer nacimiento registrado en ese centro clandestino, y creció en Mendoza con una familia que no era la biológica. Su abuelo biológico sabía que ella existía y la esperaba: le habían dicho que iba a ser restituida. Qué pasó en el camino es, dice Miriam, una de las tantas incógnitas y silencios que todavía no tienen respuesta.
De chica escuchaba a vecinos y amigos decir que era adoptada, pero no le daba importancia. “Para mí era indistinto que fuera adoptada o no, no me generaba nada”.
Fue en la adolescencia cuando encaró a su padre adoptivo y él le contó todo, ofreciéndole acompañarla si quería conocer sus orígenes. Ella dijo que no. “Por un lado sentí alivio, porque era una mochila muy grande que cargaban ellos. Pero también incertidumbre: estaba muy bien como estaba. Yo elegí esa familia, al día de hoy la sigo eligiendo". Lo hablaron entre los tres y decidieron no volver a tocarlo nunca más.
“Mis padres eran terroristas”: la visión crítica de la nieta recuperada que protagoniza el video del Gobierno por los 50 años del Golpe
Con el paso del tiempo, cuando las investigaciones de Abuelas de Plaza de Mayo avanzaron, Miriam recuerda que “llegaron las presiones”.
Hubo una denuncia, una investigación y los organismos de Derechos Humanos la obligaron a hacerse el ADN. Ella resistió hasta el último momento.

Reconoce que un quiebre llegó el día que pisó la ESMA y entró a la habitación donde había nacido. “Escuchar a una persona relatar cómo parió tu mamá, cómo naciste vos, es durísimo. Ni siquiera un perro nace como nací yo”. Fue ese el momento que aceptó su origen. Y si bien recuperó su identidad en 2017, a quienes la criaron no los llama apropiadores: “Son mis padres”, dice sin dudar.
La relación con los organismos de DDHH fue, en su experiencia, profundamente problemática. “Te brindan contención pero siempre está viciada, sesgada a una verdad”.
La politización fue el golpe final. Miriam reconoce y valora el trabajo histórico de Abuelas de Plaza de Mayo: parte de su propia historia la recuperó gracias a ellos. Pero cuando fue a ver a Estela de Carlotto, dice que de cinco palabras que pronunció, cuatro fueron políticas. “No entiendo la necesidad de empalmar esa lucha con la política. La historia no es ni de un partido ni del otro. Es de los ciudadanos, es de la Argentina”. Eso terminó de alejarla por completo.
Su cuestionamiento también alcanza el relato construido sobre los ‘70. “Nos inculcaron que eran jóvenes idealistas, inocentes, que querían un mundo mejor, sin violencia”. Para Miriam, sus padres biológicos eran personas que peleaban con convicción por un proyecto político concreto. “Querían un país como Cuba. Tenían nombres de guerra, todo un aparato de guerra armado para cumplir su objetivo. No eran inocentes, eran terroristas”.
Y aclaró. “Eso no significa que justifico lo que hizo el Estado. Yo no reivindico ni un lado ni el otro. Lo único que quiero es la verdad. Quiero saber por qué hubo desaparecidos, por qué quedaron en cautiverio. Los porqués de un lado no se saben, no se conocieron, se callaron. Pero las cosas pasaron y fueron terribles para los dos lados".
Respecto de su participación en el video difundido por la Presidencia en el marco del 24 de marzo, su mensaje es contundente: “La verdad, por más dolorosa que sea, es el único camino hacia la reconciliación y el perdón. Yo viví mucho tiempo rodeada de odio. Gracias a Dios, no me dejé intoxicar. Creo que tenemos que mirar para adelante”.
Mirá el video completo del Gobierno de Javier Milei por los 50 años del Golpe
Cuál es el mensaje central del video del gobierno de Milei por los 50 años del Golpe de Estado
“En el año 2003, el gobierno nacional argentino lanzó una masiva campaña política empleando cuantiosos recursos públicos para imponer en la sociedad un relato sobre los trágicos acontecimientos de la década del ’70 con una visión sesgada y revanchista, cuyo objetivo ulterior era el de beneficiar económicamente a unos pocos y ganar rédito político para construir nuevas mayorías de poder", comienza el video documental difundido este 24 de marzo en el canal de YouTube y la cuenta de X de la Oficina de Presidencia.
Y continúa: “En ese proceso, miles de víctimas del accionar estatal, paraestatal y de los grupos guerrilleros terroristas fueron ignoradas, marginadas y silenciadas, porque su reconocimiento no se ajustaba al relato que se buscaba consolidar. Hoy, 20 años después de este fatal experimento narrativo que le costó miles de millones de dólares a los argentinos y que, en lugar de sanar las disputas del pasado, solo las exacerbó, este Gobierno se dispuso por primera vez a dar vuelta la página, dándole visibilidad a la historia completa. La historia debe conocerse en su totalidad. Cuando se la presenta de forma parcial deja de ser memoria y se convierte en un instrumento de manipulación".
“A 50 años del inicio del régimen cívico-militar, este Gobierno sostiene que las nuevas generaciones tienen derecho a acceder a una visión integral y respetuosa de aquellos años, libre de imposiciones ideológicas, conveniencias políticas o censuras. Solo una sociedad dispuesta a mirar su pasado con verdad y libertad, sin ocultar información ni de un lado ni del otro, puede aprender de él y construir un futuro sin repetir sus tragedias”.
Y concluye que “en ese espíritu y como gesto de reparación y reconocimiento, convocamos a quienes fueron silenciados y cuyos derechos no fueron reconocidos a brindar su testimonio para que sus historias aporten a una comprensión completa y honesta de nuestro pasado. Algunas víctimas citadas para dar su valioso testimonio optaron por no participar a efectos de resguardar su intimidad. A diferencia de lo ocurrido entre los años 2003 y 2023, este Gobierno respeta ese derecho y no ejercerá coerción sobre la voluntad de las víctimas”.
















