El presidente Javier Milei anunció este martes que trabaja en una propuesta de modificación de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El anuncio surgió en el marco de una reunión con legisladores del bloque de La Libertad Avanza convocada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, para establecer las prioridades en esta nueva etapa con Diego Santilli jefe de Gabinete.

El cónclave comenzó a las 9.30 y, al cierre de esta nota, todavía continuaban reunidos en el Salón Malvinas de la Casa Rosada. Según pudo saber El Cronista, tuvo como eje central el avance legislativo del oficialismo antes del receso por el Mundial. Karina Milei señaló durante la apertura del encuentro que los próximos tres grandes proyectos del oficialismo serán la reforma política, el régimen de Zona Fría y las modificaciones al proyecto de Ley de Inocencia Fiscal.

También presentó al equipo que “la acompañará” (a ella) en esta nueva etapa de gestión y agradeció a los diputados y senadores oficialistas por el trabajo realizado para impulsar las iniciativas del Gobierno.

Participaron del encuentro el nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien había jurado pocas horas antes; el vocero presidencial Adrián Ravier; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa del bloque de senadores, Patricia Bullrich; el secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación, Fabián Fernández; el subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia, Eduardo “Lule” Menem; y el asesor de comunicación del bloque legislativo, Ariel Ferrentino.

Qué es la Carta Orgánica del BCRA y por qué Milei quiere cambiarla

El anuncio que resaltó en la agenda es la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, la cual está siendo trabajada entre los equipos del ministerio de Economía y Desregulación. Se trata de la modificación a la ley que define la misión, los objetivos y las atribuciones del organismo. Desde la fundación de la entidad en 1935 y hasta 1992, la norma estableció que su función primaria era preservar el valor de la moneda, sin otros objetivos concurrentes.

Eso cambió en marzo de 2012, cuando el Congreso convirtió en ley -por 42 votos a favor, 19 en contra y 2 abstenciones- la reforma impulsada desde el kirchnerismo y encabezada por la entonces presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont. La nueva redacción del artículo 3, incorporada por la Ley 26.739, establece que el banco “tiene por finalidad promover, en la medida de sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social”.

Mercedes Marcó del Pont
Mercedes Marcó del PontEZEQUIEL PONTORIERO

Ese mandato múltiple fue el núcleo del debate político de 2012. El kirchnerismo argumentaba que el modelo de mandato único era un resabio de la convertibilidad, que dejaba al banco atado exclusivamente al control de la inflación sin margen para acompañar el crecimiento. La oposición de entonces sostenía que la reforma abría la puerta a la subordinación del BCRA a los objetivos del Ejecutivo, habilitando la emisión para financiar el déficit fiscal.

La reforma de Marcó del Pont amplió también la capacidad del BCRA de realizar adelantos transitorios al Tesoro y habilitó el uso de reservas para el pago de deuda soberana. Ambas facultades fueron instrumentos centrales del financiamiento monetario del déficit en los años posteriores.

La reforma de Milei y el compromiso con el FMI

El Gobierno apunta a revertir la lógica del mandato múltiple y reinstalar el objetivo único de estabilidad de precios como razón de ser del BCRA. La idea es eliminar de la norma los objetivos de empleo y desarrollo económico, que la visión libertaria considera ajenos a las funciones de un banco central.

La iniciativa también abriría la discusión sobre la independencia institucional del BCRA. El actual presidente del banco, Santiago Bausili, y la totalidad del directorio fueron designados en comisión desde diciembre de 2023. La Carta Orgánica vigente permite remover al presidente del BCRA por decreto, con solo un dictamen previo no vinculante de una comisión parlamentaria.

Una eventual reforma podría exigir acuerdo del Senado tanto para la designación como para la remoción de las autoridades de la entidad monetaria, lo que blindaría al directorio frente a cambios de gobierno. Ese esquema fue impulsado en 2019 por el gobierno de Mauricio Macri como parte de los compromisos con el FMI, aunque el proyecto no llegó a aprobarse.

En junio de 2026, durante una disertación ante la Fundación Faro, Milei ya había señalado que era necesario “analizar una reforma de la Carta Orgánica del BCRA para que los políticos no nos sigan estafando con la moneda”. En esa ocasión, el Presidente criticó explícitamente la reforma de 2012 e hizo referencia al mandato de la norma original como el modelo al que había que volver.

El Fondo Monetario Internacional también viene señalando la reforma de la Carta Orgánica como un objetivo de mediano plazo para la economía argentina. El organismo incluyó la necesidad de avanzar en esa dirección en distintos informes de revisión del programa, con foco en el mandato único de estabilidad de precios y en la independencia operativa del directorio respecto del Poder Ejecutivo.

“Sin embargo, a mediano plazo, serán esenciales reformas legales más amplias a los estatutos del BCRA para fortalecer la independencia, la gobernanza y la rendición de cuentas del banco central, incluso reforzando las salvaguardias contra la financiación monetaria”, sostuvieron en el último staff report de este 2026.