Tras el quiebre del peronismo en el Senado, el Gobierno quedó a un senador de alcanzar la mayoría de dos tercios para negociar los temas más complejos en la Cámara alta. De esta manera, el presidente Javier Milei se encuentra en condiciones de marginar al kirchnerismo de los futuros acuerdos, dentro de los cuales se incluye la designación jueces de la Corte Suprema de Justicia.
Este escenario había sido adelantado por El Cronista semanas atrás: “No puede ser que no nos cuiden”, se quejó entonces la senadora Carolina Moisés, ahora flamante vicepresidente de la Cámara y quien encabeza la confrontación contra el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner, en diálogo con este medio.
La gota que rebalsó el vaso para ella fue su suspensión del PJ de Jujuy, por orden de San José 1111, el cual interpretó como una maniobra en “venganza” de que ella haya ganado la interna en su provincia. Desde el peronismo alegaron que fue por haber oficiado de “garantía” para aprobar el Presupuesto 2026 de Milei en diciembre.
La legisladora, de cercanía con el mandatario salteño, Gustavo Sáenz, el catamarqueño, Raúl Jalil, y el tucumano Osvaldo Jaldo, cree que el rumbo del peronismo se centró en la Ciudad de Buenos Aires y desprotegió los intereses del interior.

Su fuga del interloque de José Mayans, desde Convicción Federal, se conjugó también por la salida de la tucumana Sandra Mendoza y el catamarqueño Guillermo Andrada. Quedaron dentro del bloque el puntano Fernando Salino y el riojano Fernando Rejal, quienes conviven además con el Frente Cívico por Santiago, donde lidera Gerardo Zamora.
De esta manera, con 47 senadores en predisposición a la agenda del oficialismo, la jefe de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, tiene a dónde ir a buscar ese senador que le falta para negociar los dos tercios del total de los miembros. De por sí, ya consiguió una amplia mayoría para los dos tercios de los presentes.
La estructura de alianzas también se conforma por Corrientes, Córdoba, Salta, Entre Ríos, Misiones, Chubut, Mendoza y Tucumán, repartidos entre bloques provinciales, la Unión Cívica Radical y el PRO, con 21 violetas “propios”. En la consolidación del arco político en el Senado, también terminó de pasarse a LLA el senador Luis Juez, exPRO.
Además, otra muestra de unión “dialoguista” esta semana fue la creación del interbloque “Impulso País”, integrado por Alejanda Vigo (Córdoba), Carlos Espínola (Corrientes), Edith Terenzi (Despierta Chubut), Beatriz Ávila (Tucumán) y los tres que quedaron del PRO, Enrique Goerling (Misiones), la chubutense Andrea Cristina y María Victoria Huala (La Pampa).

El oficialismo no consigue su glorificada mayoría el aval de los gobernadores Martín Llaryora, Hugo Pasalaqcua, Ignacio Torres, Juan Pablo Valdés, Rogelio Frigerio, Leandro Zdero, Alfredo Cornejo, y los del “PJ federal”, Sáenz, Jaldo y Jalil. El panorama no solo los obliga a negociar sino que además el poroteo dependerá de cada tema, ya que los gobernadores del peronismo afín pretenden competir como opositores al Gobierno Nacional: de hecho, ninguno de ellos aprobó la reforma laboral en el Senado.
“El peronismo perdió esa vocación de ganar, siempre el peronismo interpretó a la Argentina en su diversidad ideológica y económica, por eso siempre construyó integrando la puja de intereses y siendo intérpretes de esa sociedad, que está en transformación. Hay un núcleo duro con una nostalgia absurda de algo que ya pasó. La sociedad no va a volver atrás con lo que piensa, tenemos que tener una propuesta superada“, analizaba en este sentido uno de los legisladores del nuevo espacio en diálogo con El Cronista.
Con esto en mente, las mayorías asoman a ser dinámicas. Dentro de la Casa Rosada se ven venir que las elecciones en las provincias van a empastar la luna de miel de alianzas y, por ende, buscarán avanzar todo lo posible. No obstante, buscarán aprovechar este escenario para priorizar las reformas y no así los cargos que requieren de mayoría especial.
Los dos tercios de los presentes se necesitan tanto para la designación de los jueces de la Corte Suprema, que sigue funcionando con tres miembros; el Procurador General de la Nación, que tiene la vacante abierta hace nueve años; el Defensor del Pueblo, y los Oficiales superiores de las Fuerzas Armadas.
Pero de las más de 600 vacantes judiciales que hay, desde el oficialismo asoman con seguir postergando el debate de la Corte para, en cambio, avanzar con los cargos de menor jerarquía que solo requieren mayoría simple. “Estamos a la espera de la orden (del Presidente), pero tengo expectativas de que se puedan enviar los pliegos ahora de jueces comunes”, definieron operadores judiciales en diálogo con este medio.

Todo forma parte de la misma negociación, de todos modos, ya que las propuestas de los pliegos se acordaron en conjunto y ya están listas, tal como adelantó El Cronista. Desde la Casa Rosada confirmaron que buscarán tejer esos consensos con los “gobernadores más serios”, tal como sucedió con la Auditoría General de la Nación (AGN).
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